Hay actores que desde luego saben elegir papeles en películas que, casi con absoluta seguridad, se van a convertir en éxito. O, quizá, sea lo contrario: la presencia de estos actores en el reparto de una película es garantía de que esa película acabará pasando a formar parte de la categoría 'taquillazo'. Sea como fuere, John Travolta no entra dentro de ninguno de los dos supuestos. En el caso contrario al suyo se me ocurren actores como Tom Cruise, Robert De Niro, Al Pacino, Tom Hanks,... apostar por una película en la que figura su nombre en los créditos no es jugársela demasisado.
Pero, volvamos al caso de Travolta. Podemos decir de él que ha tenido tres grandes éxitos en su carrera. A saber: Grease (1978), ese musical que creo nadie puede afirmar no haber visto; Fiebre del sábado noche (1977), película mito de la cultura pop por la cual el actor, Tony Manero en la pantalla, se convirtió en todo un referente e icono kistch (¿quien no ha imitado en alguna ocasión en su vida el famoso bailecito, brazo arriba, brazo abajo?); y, por último, Pulp Fiction (1994), en la que por obra y gracia del director Quentin Tarantino, Travolta fue rescatado del más cruel de los olvidos cinematográficos en el que había caído desde hacía un tiempo, para volver a convertirse en una superestrella resplandeciente en el firmamento de Hollywood. Me surge una duda: ¿qué andaría haciendo entre tanto?... ¡Ah sí!, rodó Mira quién habla (hay cosas que mejor olvidar). Rescate y relanzamiento al estrellato que obró Tarantino (con mítico bailecito mediante incluido) que, por cierto, Travolta no supo aprovechar en toda su potencialidad, a mi parecer, claro. Y, bien, enumerados estos filmes, ¿quién se acuerda de más grandes éxitos, películas hito u obras maestras protagonizadas por el actor? Vale, también aparecía en Carrie, pero si a alguien recordamos de esa película es a Sissy Spacek y no a él.
El problema que planteo aquí, no es que a Travolta no se le hayan dado oportunidades para participar en grandes obras, grandes taquillazos o, en resumen, obras del séptimo arte que han acabado triunfando de una manera u otra (las películas o sus protagonistas). El problema que quiero poner de relieve es que el actor falla más que una escopeta de feria a la hora de elegir los papeles que le ofrecen. Bueno, él o sus managers (comentar que alguno de éstos ha acabado de patitas en la calle por no haber sido buen consejero a la hora de encaminar su carrera fílmica). Puestos a exagerar, podemos asegurar que Travolta podría tener más prestigio mencionando los papeles que ha rechazado que los que ha aceptado. Y sino, atentos a la películas que le han ofrecido -y que acabó no aceptando- que enumero más adelante. Por algo es conocido como el actor a los que más papeles exitosos ha renunciado en su carrera.
Cierto es que, son varios los actores y actrices que, en alguna ocasión, han rechazado el que podría haber sido el papel de su vida y, finalmente, acabó conviertiéndose en el papel de la vida de otro u otra. Por ejemplo, Meg Ryan rechazó el papel de Pretty Woman, a Sylvester Stallone se le dió la oportunidad de interpretar el papel de Harrison Ford en Único Testigo, Steven Seagal no aceptó participar en Demolition Man, Gwyneth Paltrow prefirió no protagonizar Titanic, y a Kate Winslet le pasó lo mismo con El diario de Bridget Jones,... Algo que, además, viene sucediendo desde antaño en la industria del cine: Marilyn Monroe fue mal aconsejada cuando le dijeron que no aceptara el papel de Holly Golightly en Desayuno con diamantes; Gary Cooper rechazó el papel de Rett Butler en Lo que el viento se llevó; y, Frank Sinatra renunció al papel de Tony Curtis en Con faldas y a lo loco. Pero el poco tino de John Travolta va mucho más allá y rebasa todos los límites de lo aceptable como 'un fallo lo tiene cualquiera'.
Comenzamos:
Allá por inicios de los 80, John Travolta rechazó dos películas que, además de convertise en grandes éxitos del cine de esa década, catapultaron al éxito a otro actor, Richard Gere, que además se elevó a la categoría de míto sexual. Estoy hablando de American Gigoló y Oficial y Caballero. Fue a causa de estas dos películas que su agente fue despedido. Sinceramente, de primeras, no imagino a Travolta en ninguno de los dos papeles. Si me esfuerzo un poco lo que imagino resulta bastante patético y no llega ni por asomo a los niveles de erotismo que alcanzó Gere. La película por la que empezó a ser más conocido Gere la rodó también gracias a Travolta, fue Días de cielo a finales de los 70. Otro que le debe un gran debut a una renuncia de Travolta es Tom Hanks, gracias a él fue el actor de Forrest Gump el que se enamoró de una sirena intepretada por Daryl Hanna en Splash. La década de los 80 la terminó en 1987 con otra sonada renuncia, la de Atracción Fatal, agradecido trabajo que acabó haciendo Michael Douglas.
El axioma "papel rechazado por Travolta = éxito de Tom Hanks o de Richard Gere" continuó cumpliéndose más adelante con películas como Forrest Gump, Apollo 13 y La Milla Verde, en el caso de Hanks, y con Chicago, en el caso de Richard Gere. Papeles todos ellos que previamente se le ofrecieron a Travolta y que él, por supuesto, rechazó con su errático criterio.
Los trabajos para los que fue considerado, pero que finalmente no le fueron ofrecidos son también unos cuantos. Entre ellos están: Acorralado (el papel lo acabó interprentado... Sylvester Stallone), El expresso de medianoche (el papel lo acabó interpretando... Brad Davis), El fantasma de la Ópera (el papel lo acabó interpretando... Gerard Butler), Mejor... imposible (el papel lo acabó interpretando... Jack Nicholson), The Doors (el papel lo acabó interpretando... Val Kilmer), Donnie Brasco (el papel lo acabó interpretando... Johnny Depp, los productores no llegaron a ofrecérselo por el elevado caché que exigía Travolta tras Pulp Fiction), World Trade Center (el papel lo acabó interpretando... Nicolas Cage),...
Dos anécdotas en lo que a papeles pensados para él se refiere. En la película Rambo, los productores querían que en el guión se incluyese un papel para Travolta como el "escudero" y amigo inseparable de Stallone, pero aquél descartó la idea. Antes de aceptar un papel propuesto por Tarantino, el director tuvo que hacer dos intentos. El papel de Vic Vega en Reservoir Dogs fue escrito pensando en Travolta, sin embargo, éste declinó la oferta por tratarse de una película independiente de bajo presupuesto. Michael Madsen acabó interpretando el papel -el de Vic Vega / Mr. Blonde-, actor para el que Tarantino pensó el personaje de Pulp Fiction que relanzó a Travolta. Madsen no estaba disponible en el momento del rodaje, por encontrarse rodando Wyatt Earp, y por eso acabó recayendo en Travolta. Tarantino decidió convertir a Vic (Madsen en Reservoir Dogs) y Vincent Vega (Travolta en Pulp Fiction) en hermanos, dándoles el mismo apellido. Incluso, se han oído rumores sobre un proyecto protagonizado por ambos, algo que finalmente no ha salido adelante.
No todo han sido despropósitos en la carrera de Travolta, por tanto. Al actor le queda el consuelo de pensar que hay otros que han rechazado algún papel que a él le ha revertido no pocos beneficios. Si bien es cierto que, en un principio, los productores no le veían en el papel de Vincent Vega y pensaron antes en otros como Mel Gibson, Tom Hanks (hubiese sido la releche que finalmente lo hubiese hecho él) y Kevin Costner (actor este último a cuya carrera tampoco le vendría mal un relanzamiento y que tampoco brilla por su inteligencia a la hora de discriminar trabajos: en su listado de sonoros rechazos figuran Kill Bill, Parque Jurásico, Armaggedon, Air Force One, World Trade Center,... ¿qué, Kevin? ¿intentando ponerte a la altura del bueno de John?).
John Travolta debería, como mínimo, darle las gracias a Madsen por esa 'cesión': si por Pulp Fiction el actor cobró unos honorarios de dos millones de dólares, gracias a ese papel Travolta pudo pedir cuatro o cinco veces más por peliculas que rodó a raíz de aquélla, como Broken Arrow y Michael. Sólo con ver éstos y otros títulos de la última etapa de su carrera, me reafirmo en la idea que planteaba al principio sobre el poco provecho (artístico) que le ha sacado Travolta a su reinmersión de la mano de Tarantino en el star system americano. Aunque, siempre podría haber sido peor...
Dallas, el penúltimo capítulo Travolta
Para poner el punto ¿final? -mejor digamos punto y seguido- a todo este cúmulo de despropósitos acaecidos en la carrera de Travolta, llena de proyectos fallidos y papeles erróneamente rechazamos, se añade el más reciente capítulo: el capítulo Dallas, proyecto del rodaje de una película basada en el mítico serial televisivo. Un proyecto que ya en sí es un culebrón: son varios los actores que han abandonado este proyecto que se prolonga desde hace tiempo, por ejemplo, Jennifer López. Se suponía que John Travolta iba a dar vida al conocido J.R., pero ya tampoco cuentan con él. Parece ser que no ha sido decisión propia del actor sino de los responsables de la adaptación prescindir de sus servicios. Visto lo visto, me atrevo a asegurar que si la renuncia hubiese sido de Travolta, el éxito de Dallas estaría asegurado, no hay duda.