Es triste, pero cierto... ¿por qué nos tenemos que morir para que nos hagan caso? Sé que esta reflexión parece fuera de lugar en este blog, pero todos sabemos lo que suele ocurrir tras el fallecimiento de un actor o un músico famoso, todo el mundo parece volverse loco y se lanzan a revisar y/o descubrir su obra, por la cual probablemente no habían mostrado ningún interés cuando estaba vivo. Y eso es lo que ha pasado con Heath Leger.
Hace una semana que falleció y las ventas de sus películas ya se han desatado, hasta el punto de que tres de ellas figuran entre los 25 DVD de mayor venta en Amazon.com. La mayoría ha estado comprando una de sus primeras comedias, "10 razones para odiarte", y la cinta que le hizo famoso, "Destino de caballero". Pero el DVD más popular es "Brokeback Mountain", donde interpretó su papel más dramático y exigente, y le convirtió definitivamente en un actor de prestigio.
La última película que interpretó, "I'm Not There", sobre la vida del músico Bob Dylan, ha tenido muy buena aceptación en Estados Unidos, pero aún está por verse el impacto de su muerte en su último proyecto completado, "El caballero oscuro". En esa última entrega de la serie de Batman, Ledger interpreta a Joker, y su caracterización como el villano ha sido uno de los puntos fuertes en la promoción de la película.
Sea como sea, todo parece indicar que el bueno de Ledger está a punto de convertirse en todo un mito cinematográfico, como pasó con James Dean, otro actor malogrado cuando estaba en lo mejor de su carrera.