Era el más esperado y se convirtió en el gran ausente. Javier Bardem no hizo acto de aparición en la gala de los Premios Goya, celebrada el pasado domingo en Madrid. Después de haberse anunciado a bombo y platillo "la presencia de una estrella nacional de renombre internacional", todo el mundo daba por sentado que se referían a él. Y no sólo porque últimamente lo tenemos hasta en la sopa, sino también porque 'Invisibles', película que él ha producido, era candidata al Goya al mejor documental, galardón que finalmente consiguió y que recogieron, entre otros, los directores Isabel Coixet y Fernando León de Aranoa.
El caso es que por allí no se le vió. Bueno, ni a él ni a ninguna "estrella nacional de renombre internacional", a no ser que alguien considere como tal a Elsa Pataki o (aún peor!) Mónica Cruz. Aunque la noche estuvo tensa: que si había reservado dos butacas, que si había accedido al Palacio Municipal de Congresos por una puerta trasera, que si Corbacho vaciló a todos con "está por aquí cerca"... Pero al final, nada. Y, cómo no podía ser de otra manera, esto ha disparado todo tipo de rumores entre nosostros los españoles, tan poco dados al cotilleo y al critiqueo nacional.
Algunos dijeron que la ausencia se debía a la apretada agenda del actor, que en las tres semanas que le quedan antes de los Oscar (porque... no sé si alguien sabía que le han nominado al Oscar... como casi no nos han machacado con la noticia...), tiene numerosos compromisos por cumplir en Los Angeles. Otros, que si prefería venir a la entrega de los Premios Bafta, a los que también está nominado, y que se celebra en Londres el próximo domingo, y así no tener que hacer dos viajes a Europa la misma semana.
Pero también hay quien dice que todo fue por culpa de sus descabelladas exigencias, entre ellas el negarse a pasar por el photocall, el no conceder ninguna entrevista y el salir una hora antes de que terminase la gala para evitar aglomeraciones y agobios.
Finalmente, parece que la auténtica razón fue que el martes tenía lugar en Los Angeles el tradicional almuerzo de candidatos a los Oscar, y claro, el actor prefirió quedarse allí y asistir. Otro mótivo más para ponerle a parir porque... ¿cómo elige ir a codearse con las estrellas de Hollywood, pudiendo venir aquí, a su casa, dónde la mayoría le ponen a parir y algunos incluso le desean que no gane el Oscar? ¡Vamos, hombre, ni que se lo hubiera ganado a pulso siendo borde y presuntuoso!
Al menos, Corbacho lo intentó: 'Bardem no ha venido, pero esperaros al final de la gala', dijo y al final salió al escenario caracterizado como el asesino en serie que interpreta el actor en 'No es país para viejos'. Y oye, que se le parecía bastante.
¿Tú qué opinas? ¿Crees que no vino realmente para poder asistir al almuerzo o piensas que los motivos son otros? ¿Te pareció bien 'la espantada'?