
Excéntrica, singular, estrambótica, extravagante, estrafalaria,... todos estos adjetivos encajan perfectamente para definirla. Pero si algo se puede decir de la británica Helena Bonham Carter sin temor a equivocarnos es que se trata de la actriz con peor consejero capilar de todo Hollywood. Cada vez que la veo me pregunto si esta chica ha acudido alguna vez en su vida a una peluquería... juraría que no. Deben darle alergia. Es más, yo creo que no ha visto en su vida lo que es un cepillo de pelo, ni conoce lo que una mascarilla capilar o un suavizante. Para ser sincernos, parece que ni se lava el pelo. Creo recordar que antes de estar con Tim Burton -cuando era la compañera sentimental de Kenneth Branagh- lo llevaba más limpio, aunque soy consciente de que el pasado siempre se idealiza.
Y también se puede decir de ella que parece que empieza a estar encasillada en papeles de rarita y muy rarita, de personajes totalmente excéntricos (la misma imagen que da en su vida real). Sobre todo desde que su maridito el director Tim Burton la conociera rodando El planeta de los simios que no para de darle papeles en todas sus películas. No me digáis que él no le acaba dando siempre a Helena un papelito en el que le va que ni pintado ese look desaliñado (por decirlo suavemente y evitar mencionar que en ocasiones lleva una pinta de cochinota...). Y no quiero decir con esto que no sea buena actriz, pero pareciera que su capacidad interpretativa está reñida con la higiene personal de su melena. Para comprobar esto basta con hacer un repaso por su filmografía, sobre todo por los últimos personajes a los que ha dado vida. Sin ir más lejos, en la recién estrenada Sweeney Todd se mete en la piel de la diabólica Sra. Lovett.
Antes de que Burton la redescubriese y la convirtiera en su musa particular en el año 2001, a Helena -aunque ya apuntaba formas- aún la podíamos ver en películas interpretando personajes 'normales' como los que construiría para Una habitación con vistas -su debut cinematográfico- Regreso a Howards End, también de James Ivory, Poderosa Afrodita de Woody Allen, El club de la lucha,... Pero llegó Tim y le quitó de un plumazo esa imagen de encorsetada señorita de época costumbrista que le había otorgado James Ivory para convertirla en icono femenino gótico del cine por excelencia. De un tiempo a esta parte a la actriz la hemos podido ver como...
... la bruja de Big Fish. Helena es en este filme dirigido por Burton una bruja capaz de ver el futuro gracias a su ojo de cristal. En este film vemos como la intéprete se transforma en la pantalla en un ser que nadie querría tener cerca.
... Mrs. Bucket en Charlie y la fábrica de chocolate. La madre de Charlie Bucket, el protagonista de esta historia que pertenece a una familia pobre, muy pobre, y gana un pase para visitar la fábrica del enegmático maestro chocolatero Willy Wonka y conocer sus secretos. Burton imprime a todos y cada uno de los personajes de este filme un aire peculiar y mágico que conquista a todos los espectadores.
... Bellatrix Lestrange para Harry Potter y la Orden del Fénix. Uno de los personajes de la saga de Harry Potter creados por la escritora J.K. Rowling. Ella es la mortífaga por excelencia (los fanáticos del famoso mago sabrán de qué hablo). Se la describe como una mujer que en su pasado hizo gala de increíble belleza, hasta que fue sentenciada a cadena perpetua en Azkaban, la prisión mágica de los magos. Tiene el pelo negro, espeso y brillante, es de mandíbula fuerte, tiene los ojos de párpados pesados y su voz es áspera, pero usa con regularidad un tono burlón e infantil, con el que se ríe de sus oponentes. Helena Bonhan Carter da vida a este personaje en la pantalla y lo borda.
¿Seguirá Helena Bonham Carter en esta línea de personajes raros y excéntricos...? Ella dice que está disponible para 'el mejor postor'. Ya veremos. De momento, lo cierto es que el singular trío que forman entre ella, Tim Burton y Johnny Depp nos están dando unas cuantas alegrías cinematográficas últimamente que son de agradecer. ¡Viva lo raro!