Día sí, día también nos encontramos en los medios de comunicación con alguna noticia relacionada con lo mal que se conducen actores y actrices al volante, generalmente por culpa de alguna que otra copa de más (aunque no siempre). Ya lo decía el cantante Stevie Wonder, 'si bebes, no conduzcas'. Pero algunos pobladores de las colinas de Hollywood el mensaje no les caló. No son ni uno ni dos los que han acabado fichados por la policía debido a algún accidente de tráfico no deseado. Mel Gibson, Lindsay Lohan -en este caso han sido más de uno los accidentes automovilísticos-, Ray Liotta, Jack Nicholson, Keanu Reeves, Brooke Shields, Orlando Bloom, el director Gus Van Sant... y hasta nuestro adorable George Clooney.
Incluso, si nos remontamos a la época dorada de Hollywood, encontramos accidentes de tráfico protagonizados por actores, algunos con nefastos resultados como el de James Dean, que acabó con su vida para convertirlo en un mito. O el de Montgomery Clift que se incrustó contra un poste de teléfono tras salir de una fiesta en casa de Elizabeth Taylor, y que le destrozó el rostro. Clift no volvería a ser el mismo. La lista es larga.
Resumiendo, que casi ningún actor se salva de haber tenido que dar parte al seguro del coche. Empecemos por uno de los recientes casos más sonados, el de Mel Gibson. Lo es, no sólo porque fuese borracho al volante, sino porque cuando fue detenido por las autoridades su comportamiento no fue demasiado ejemplar.
Fue en 2006 y los hechos sucedieron de la siguiente manera: el actor y director fue detenido en Malibú (California) cuando conducía bajo los efectos del alcohol. En el momento de la detención Gibson aprovechó para insultar a los agentes y, de paso, ofender a la comunidad judía, diciendo que 'eran responsables de todas las guerras en el mundo'. Ahí es ná... ¿tendrá Gibson algún ramalazo anti-semita? (que es un fundamentalista católico ya lo ha demostrado en más de una ocasión) Días después del incidente, el actor se disculpó ante la comunidad judía y no rebatió los cargos que le imputaron. Gibson quedó en libertad bajo fianza de 5.000 dólares ocho horas después de su detención y posteriormente ingresó en una clínica de desintoxicación. Además de pedir disculpas por conducir borracho aseguró que había mantenido una larga batalla con el alcoholismo a lo largo de su vida. 'Me comporté como una persona completamente fuera de control cuando me arrestaron', dijo en el comunicado emitido por su publicista. Me avergoncé a mí mismo y a mi familia con mi comportamiento y por ese motivo estoy profundamente apenado', aseguraba en el comunicado que envió a la prensa.
La díscola Lindsay Lohan, como no podía ser menos, tiene en su currículum más de un arresto por conducir bajo los efectos del alcohol. Por no mencionar todos, vamos a recordar uno en el que la culpa no la pareció tener el alcohol sino los paparazzis (eso según ella, claro... pero dudo que no llevase como poco una copita encima). Lindsay intentaba huir de ellos, aceleró y se estrelló contra un coche de policía, no podía ser contra una común farola. También es mala suerte. ¿Pero cómo no lo vio? … con la cantidad de lucecitas que llevan esos coches... va a ser verdad eso de que el alcohol distorsiona la percepción de la realidad. En fin, que al final intentando evitar salir una vez más en la prensa, acaba saliendo y con más razón.
En el caso de Ray Liotta no se especifica que conduciese borracho, pero no se que es peor. El protagonista de Uno de los nuestros fue arrestado mientras conducía bajo el efecto de alguna sustancia ilegal. La cuestión es que el estado de euforia, o el estado que fuese que le produjesen esas sustancias, llevó a que Ray estrellase su deportivo contra unos coches que había aparcados en las inmediaciones de su casa, a las afueras de Los Ángeles. Conocida es la afición del actor por el alcohol, no sabemos si también por otro tipo de estupefacientes no recomendados... al menos mientras se conduce. ¿El final de la película? Estrella estrellada y arrestada.
Keanu Reeves también tiene el dudoso privilegio de formar parte del conjunto de "famosos arrestados por mala conducción". Esta vez no es que el actor arrestado hubiese ingerido ninguna substancia incompatible con la práctica del manejo automovilístico, como suele ser la norma en estos casos. La causa de la detención fue que atropelló a un paparazzi brasileño, Alison Silva, de 27 años, para más señas. Lo peor de todo es que después de atropellarlo, Keanu Reeves, en lugar de socorrer a su propia víctima, salió a toda 'speed' (haciendo honor a la película) en su porsche deportivo. Un testigo llamó a la policía de Los Ángeles y fue entonces cuando se detuvo, lo detuvieron (valga la redundancia) y toda la historia subsiguiente... Esto estuvo muy feo. No es precisamente un gesto que le honre mucho.
El culpable del accidente de Brooke Shields fue, aunque parezca mentira un zapato, elemento que desencadenó que chocase contra una columna de su casa. La actriz, convertida en icono sexual desde que rodó El lago azul y ahora relegada a la interpretación televisiva en series estadounidenses, declaraba que la culpa del accidente de coche que sufrió la tuvo el "ir a la moda", debido exigencias del guión de la serie que estaba rodando bajo el título de Lipstick Jungle: iba "vestida muy sexy con unos zapatos de plataforma y tacón. Circulaba a una velocidad que yo creía apropiada, fui a poner el pie en el freno y en vez de eso pisé el acelerador porque el tacón se me quedó enganchado". Lo cierto es que hacer públicas este tipo de cosas no nos dejan muy bien a las mujeres como conductoras hábiles al volante, que no digo yo que no puedan pasar...
Por lo menos en el caso de Adrien Brody la culpa de su accidente la tuvo un ser animado, una vaca, para más señas. Adrien que no conducía un coche, sino una moto, en la India a punto estuvo de morir por culpa de una vaca que se le cruzó en su camino, ese animalito que allí es considerado como sagrado. "Casi muero al chocar contra una vaca en la India", relataba el ganador de un Oscar por El pianista. El actor iba conduciendo por una autopista de aquel país cuando el vehículo que iba delante de él frenó inesperadamente y paró en un lateral de la carretera porque se cruzó el animal sagrado. Así lo contaba el propio Adrien: “Casi muero. Iba detrás de un tuk-tuk, pero el conductor paró a un lado y entonces fui sorprendido por una vaca que venía hacia mi. Bloqueé los frenos, patiné y me encontré de golpe en dirección hacia el animal".