Los actores ya no son sólo famosos y conocidos por sus películas y sus amoríos, como antaño. Actualmente saltan también a los medios de comunicación por las religiones y creencias que profesan. Las estrellas del cine no sólo rinden culto al lujo, el glamour y el dinero. Cada vez se vuelven más espirituales y creyentes. Parece que quisieran llenar sus vidas aparentemente frívolas con algo más trascendente. Pero, ¿en qué creen las estrellas?
En los últimos tiempos nuevas creencias religiosas invanden Hollywood, sectas y religiones alternativas se llevan la palma y llenan sus filas con adeptos del séptimo arte. Profesar una de las religiones mayoritarias de Occidente, como el Catolicismo, no está de moda en la meca del cine (excepto por lo que a Mel Gibson se refiere, claro, conocido y autoproclamado fundamentalista católico). Lo 'cool' es ser cienciólogo o budista, por ejemplo. Se dice, se comenta que muchas de estas estrellas han cambiado radicalmente su forma de ser después de convertirse a una determinada secta o religión.
Sin duda, el más conocido actor por la religión que guía su vida es Tom Cruise. El protagonista de Misión Imposible ha proclamado a los cuatro vientos su orgullosa pertenencia a la Iglesia de la Cienciología, considerada secta en algunos países de Europa, donde han llegado a prohibirla. Muchas de las excentricidades del actor se dice que están ligadas a los principios éticos y valores que proclama la Cienciología. Religión que, en principio, no difiere de otras, con una doctrina que cree en la bondad del ser humano, que el hombre es un ser espiritual inmortal que está en el mundo como un lugar de paso y cuya vida debe consistir en la mejora espiritual y ética continua, para poder así ser feliz y alcanzar la salvación definitiva. Hasta aquí todo normal. Lo raro o diferente es la metodología específica que ofrece al adepto para conseguir todo esto y ciertos extraños rituales que realizan o se dice que realizan los cienciólogos. Así, cuando Cruise contrajo matrimonio con su actual esposa, Katie Holmes, el actor le regaló a ella un gato, un peine y un cazo, ya que así lo manda su religión.
Otros cienciólgos famosos instalados en las colinas de Hollywood son John Travolta, cuya devoción ciencióloga le llevó a protagonizar la película Battlefield Earth, proyecto personal y fiasco de filme que se basaba en un relato sobre la invasión espacial que sufría la tierra, escrito por L. Ron Hubbard, el máximo inspirador y fundador de la Cienciología. Famosas son las campañas públicas de Travolta y Cruise contra los antidepresivos, cuyo uso no aprueban los preceptos cienciológos. También son seguidores de la controvertida religión Jenna Elfman, Leah Remini, Juliette Lewis o Lisa Marie Presley. Desde luego que se puede decir que es la religión de las estrellas.
Pero no sólo la Cienciología, el fervor budista también se ha extendido y propagado en Hollywood. Una de sus cabezas visibles es Richard Gere que se ha convertido en el particular Juan Bautista de esta religión por los platós de cine. Defensor no sólo de las excelencias del budismo, sino también de los derechos de independencia del Tibet, región ocupada por China en 1971. Prueba de ello es que fundó, junto al padre de Uma Thurman, la Casa del Tibet en Nueva York, para que sirviese de apoyo a esta causa.
El budismo compite con la Cienciolgía en estrellas adeptas, son seguidores y practicantes de la doctrina del Dalai Lama: Patrick Swayze, Peter Coyote, Melanie Griffith y su ex marido Don Johnson, Sharon Stone, Harrison Ford, y aunque parezca mentira lo es hasta Steven Seagal, a pesar de que el budismo proclame la no violencia y las películas de éste no tanto. Además, se comenta que la filosofía budista ayudó a Demi Moore a sobrellevar las dificultades de su matrimonio con Bruce Willis, y a Oliver Stone a encajar con paciencia oriental los desastres consecutivos del terremoto que destruyó su lujosa mansión de las colinas de Santa Mónica y el divorcio de su segunda mujer, Elizabeth. Vamos, que ni el Prozac es tan efectivo.