Si en algo son especialistas en Hollywood es en crear mitos. Y si algo se les da bien es sacar beneficio de esos mitos, y no necesariamente derivado de la calidad de la película. Se crean mitos no sólo de carne y hueso, esto es de los actores, también de objetos que salen en la gran pantalla y que usan o visten esos mitos: son los objetos fetiche del cine. Cinéfilos, mitómanos y frikies de todo tipo se vuelven locos por conseguir una espada láser como la de La Guerra de las Galaxias o por andar a latigazos como Indy en sus aventuras arqueológicas.
La industria de la meca del cine sabe perfectamente de la obsesión del público, pobres mortales, por las estrellas y por parecernos un poco a ellos. Para sacar provecho económico de ello, pone en marcha su maquinaria, y nos inunda con todo tipo de merchandaising relacionaa con las películas más taquilleras del momento, con cuya compra nos sentimos un poquito más cerca del firmamento de Hollywood.
La última gran idea a este respecto la ha tenido la marca Belstaff , que se ha apresurado a aprovechar el tirón de la vuelta de Indiana Jones a la gran pantalla y se han puesto a vender la chaqueta oficial de la película.
La 'Indy Jacket' cuesta unos 1.200 euros y los pedidos ya están desbordados. Los fanáticos pagan lo que sea para parecerse a su ídolo. Pensando en que entre el púbico hay gustos para todo, también ha sacado a la venta la cazadora de cuero negro de Mutt, el joven que acompaña al arqueólogo en su última aventura, interpretado por el actor Shia LaBeouf, pero me da a mí que esta no va a tener tanto tirón.
Eso sí, que pongan ya a la venta el sombrero y el látigo de Indy, que oiga, seguro que se lo quitan de las manos. Ya sabes, si te quieres sentir Indiana Jones y lanzarte a la aventura de la vida diaria como lo haría el valiente arqueólogo ya conoces dónde equiparte. Son otros muchos los objetos fetiche, estén o no a la venta como tales, que el cine a creado, a veces intencionadamente y otras de manera casual. Hacemos un breve repaso por algunos de ellos:
Gracias a la serie Sexo en Nueva York y Sarah Jessica Parker, cuya adaptación al cine está a punto de estrenarse en nuestro país, todas las mujeres de este mundo saben que si lo que quieres es pisar con glamour, nada como calzar tus pies con unos 'manolos', los carísimos y espectaculares zapatos de Manolo Blahnik. Los zapatos ya estaban comercializados antes de Carry Bradshow se volviera loca por ellos.
En este caso, el proceso ha sido inverso, y la marca ha aprovechado el tirón para hacerse un poquito de publicidad. Todos los 'manolos' que podremos ver en la película están juntos en una exposición en la tienda madrileña del diseñador canario de fama internacional. Allí se mostrarán desde el 20 de junio los modelos que han acompañado a su protagonista, en la televisión y en el cine: desde el modelo Bebek, hecho en piel, que luce Sarah Jessica Parker en el cartel de la película, hasta el Milas, de ante negro y con detalles en fucsia también presentes en la cinta.
¿Quién no quiere tener unos 'manolos' en su armario, sobre todo desde que sabemos, según dice la protagonista, que el mundo se ve de otra forma sobre unos zapatos de la marca? Los zapatos manolos pasarán a la historia del cine gracias a esta película, igual que las gafas de sol que lucía Tom Cruise en otra película. Seguro que te acuerdas de las gafas Ray-ban que usaba Tom Cruise en la película Risky Business allá en el año 1983, y que, por cierto, vuelven a estar de moda. El mismo actor también puso de moda las chaquetas de aviador gracias a otro taquillazo de cine, Top-Gun.
El fanatismo de algunos cinéfilos por ciertos objetos provoca peticiones y demandas de comercialización de dichos productos. Hace unos años se abrió una petición online para que Nike fabricase las zapatillas que usa Marty McFly en la película Regreso al futuro II, que hasta se abrochaban solas. La marca Adidas, por su parte, rechazó otra petición popular para vender réplicas del modelo usado por Steve Zissou, interpretado por Bill Murray, en la película Life Aquatic, de Wes Andersen: las Adidas Zissou. Alegó que las había fabricado específicamente para la película, para frustración de sus fans. El estilo retro del protagonista conquistó a unos cuantos 'fashion y fetichistas victims'
En María Antonieta, donde la directora Sofia Coppola reinvindicaba una soberana francesa bastante rupturista, interpretada por Kirsten Dunts, veíamos de refilón que tenía en su armario, entre zapatos de época, unas zapatillas Converse All-Star, muy moderna ella. La directora se pasaba por ahí mismo cualquier regla básica del cine de época con este guiño. Bien sabemos todos que si quieres ser moderno en estos tiempos que corren, no puede faltar en tu fondo de armario este tipo zapatillas urbanas, convertidas en todo un clásico.
Sharon Stone reivindicó en Instinto Básico, además del uso de las no-bragas, el mítico picahielos. Ese objeto que debía de estar muriéndose en las estanterías de los chinos, hasta que esta rubia se puso como una moto a hielazo limpio. ¿Quién quiere unos cubitos con forma de flor o de vaca cuando puede estar mucho más glamuroso y sexy picando encima del mármol de la cocina?
El modelo de chaqueta que lucía Joan Fontaine en la película Rebecca , de Alfred Hitchcock, se ha convertido en otra referencia indudable de este tipo. Hasta tal punto, que la prenda ha acabado siendo denominada rebeca, y todo el mundo la conoce como tal. De hecho, si buscamos esta entrada en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española encontramos: 'rebeca'. (Del n. p. Rebeca, título de un filme de A. Hitchcock, basado en una novela de D. Du Maurier, cuya protagonista exhibía prendas de este tipo.) f. Chaquetilla femenina de punto, sin cuello, abrochada por delante, y cuyo primer botón está a la altura de la garganta. Hoy en día, no hay tienda de ropa en la que no puedas adquirir una rebequita, ideal para echarte sobre los hombros cuando refresca un poco.
Otro ejemplo de invento de cine bien rentavilizado: la espada láser de la Guerra de las Galaxias, un artículo clásico que podemos encontrar en mercadillos de feria de todo tipo y que cuando la vemos todos caemos en la tentación de blandir al tiempo que entonamos la famosa frase 'que la fuerza te acompañe'. Top Secret nos deleitó con otro objeto que para sí quisieran muchos y muchas que yo me sé: el anal intruder. Tal fue la fascinación que produjo, que se ha llegado a comercializar con el mismo nombre.
Y como no, el tío Oscar. ¿Hay acaso algún objeto relacionado con el cine que se haya vendido más que este? Si es que, en el fondo, todos queremos ser celebrities, ya sea por actuar como 'la mejor madre', 'la novia más estupenda' o 'el tío más cachondo'... discúlpenme, me marcho a vomitar...
Y a tí, ¿qué prenda u objeto que has visto en una peli te gustaría poder adquirir en las tiendas?