Sobre la fama hay ciento un mil dichos: 'cría fama y échate a dormir', 'unos cardan la lana y otros se llevan la fama',... y el que a mí más me gusta: 'La fama cuesta y aquí es donde vaís a empezar a sufrir', aunque esto más que un refrán fue el leiv motiv de una serie de televisión, titulada tal cual, 'Fama'. No sabemos si la fama que tienen algunos actores y actrices de Hollywood les ha costado y han sufrido para tenerla, pero la cuestión es que no son pocos lo que tienen fama de esto o de aquello. Y tampoco sabemos si esa fama será fundada o infundada, si será cierta o si serán solo rumores, la cuestión es que ahí está. Reputaciones varias que, por lo normal, no suelen decir nada bueno de los actores en cuestión.
Del último actor que hemos tenido noticia que tiene fama de algo -nada bueno- ha sido Leonardo DiCaprio. Concretamente gracias a los comentarios, no muy bien intencionados, de otro compañero de profesión: Mark Wahlberg. Recientemente, Wahlberg se ha quedado a gusto despachándose en una entrevista para la versión alemana de 'Vanity Fair', poniendo a caldo a algunos compañeros de profesión, entre ellos a DiCaprio. Le tachó de tacaño y de tener doble moral. Lo de tacaño se lo achaca porque, según él, DiCaprio siempre acababa viajando con él en su jet privado para no tener que pagar los gastos habituales que supone tener a tu disposición una aeronave privada. También tira por tierra la fama de DiCaprio de buen ecologista, comentado de él que: 'se manifiesta a diario públicamente a favor del medio ambiente, pero en cambio no utiliza los vuelos comerciales'. Por si esto no fuera suficiente acusa a George Clooney de hacer lo mismo.
Un tipo de fama muy extendia entre los actores de Hollywood es la de galán y mujeriego. Así era considerado Clarke Gable que se casó cinco veces y conquistó a un sinfín de bellas mujeres. Aunque su fama de galán quedó un poco empañada por una polémica biografía que asegura que tuvo relaciones homosexuales. hasta que en el libro ‘Clarke Gable: estrella atormentada”, de David Bret, donde éste señalaba que el actor más que un galán fue un 'bisexual reprimido'. En el citado libro se asegura que el protagonista de ‘Lo que el viento se llevó’ ejerció de “homosexual de pago y no le hacía ascos a cobrar por sus servicios”.
Curiosa es la fama que se le achaca a Matthew McConaughey: de fumador. Diréis: 'eso no es fama, se es fumador o no se es', la cuestión aquí es que no tiene fama de fumador de cigarrillos precisamente, más bien tiene fama de 'aplicarse' unos 'cigarritos de la risa' (porros, hablando en plata). Además también se dice de él que puede presumir de una vida sexual bastante promiscua (o envidiable, que dirían algunos).
La fama de Russell Crowe, es la de conflictivo, violento y también la de tener mal genio. El chico se la ha ganado a pulso, hubo una época en la que allí donde iba el australiano, la armaba. Crowe ha tenido más de un problema legal por su costumbre de pelear fuera de los bares, ser un mal hablado en televisión (también 'en vivo y en directo') y por haberle arrojardo un teléfono en la cara a un camarero. Aunque Crowe aseguro que estos días ya han pasado, lo bueno para los directores que cuentan con él en sus películas es que parece que en sus horas de trabajo se porta bien (todos sus incidentes ocurrieron en sus ratos de ocio). A su favor decir que el chico es consciente de sus defectos y ha pedido disculpas en más de una ocasión por su mal comportamiento.
Actores con fama de gustarles el beber más de la cuenta hay varios. Merece la pena resaltar el caso de Bill Murray ya que a ello se le añaden otros 'defectillos. Recientemente, su mujer presentó una demanda de divorcio en la que acusa a su esposo de abusar de las drogas y de violencia doméstica. En la denuncia adujo que la conducta 'violenta, abusiva y errática' de Murray hacia ella 'destruyó la relación marital entre ambas partes y la demandante no se siente segura estando en presencia del acusado'.
No podemos dejar de mencionar la fama de rebelde de Sean Penn, la de problemático e irreverente (a parte de sus reconocidos y excesivos devaneos con el mundo de las drogas) de Dennis Hopper, la de camorrista de Nick Nolte,...