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Artículos - julio 2008

Sólo se me ocurre una cosa más fea que puede hacer un ser humano en este mundo que pegar a una madre: pegar a una madre y a una hermana. Y es precisamente de eso de lo que ha sido acusado el actor galés Christian Bale, protagonista de la próxima entrega de Batman, El caballero oscuro, recientemente estrenada en EE.UU. Sí que nos ha salido oscuro Bale. ¿Será cierto o una nueva estrategia de marketing para promocionar la película, nada acertada (en mi opinión)? La cuestión es que Sharon y Jenny Bale, hermana y madre respectivamente del intérprete, lo acusaron de agresión en un hotel de Londres en el que se hospedaba. Sabíamos que Bale tenía entre sus aficiones la práctica de las artes marciales, pero no sabíamos que entrenase con (o contra) su familia.

La policía detuvo al actor horas después del estreno de su nueva película y lo tuvo retenido en una comisaría londinense para interrogarle sobre esta supuesta agresión. Finalmente las autoridades decidieron dejarle en libertad bajo fianza mientras se investigan los cargos en su contra, y deberá volver a comparecer ante las autoridades en septiembre. Bale ha declarado posteriormente respecto a este turbio 'incidente' que se trata de un asunto 'profundamente personal' y ha pedido respeto por su privacidad. Evidentemente, tambíen ha dicho a través de sus abogados que las acusaciones son falsas. Ya pueden serlo, pero la reputación de Bale se ha visto tocada... porque, Christian, a una madre no se la pega, aún por muchas razones que se te ocurran en un momento dado para hacerlo. Ya sabemos todos lo pesadas que pueden ser las madres: 'recoge tu cuarto, acábate toda la comida del plato, no fumes tanto', que si no hagas esto, haz lo otro... pero esto no justifica utilizar la violencia contra ella. ¿Tendrá Christian Bale más similitudes de lo que pensábamos con su personaje de American Psycho?

Hablando de las peores aberraciones que puede cometer el ser humano (categoría en la que incluímos a las estrellas de cine) se me ocurre otra que está en los primeros puestos del ranking, y es abusar sexualmente de menores de edad. Es la sombra que siempre ha rodeado a Roman Polanski... El cineasta ha protagonizado durante años una de las mayores leyendas negras de Hollywood: fue acusado de mantener relaciones ilícitas con una niña de 13 años cuando él tenía 30. El cineasta polaco-francés huyó de Estados Unidos a Francia en 1978 antes de ser sentenciado. Polanski, ahora de 74 años de edad, fue imputado con numerosos cargos, incluyendo violación y uso de drogas, pero se declaró culpable en un acuerdo por este cargo, delito cometido durante una sesión de fotos con Samantha Geimer, la víctima. Polanski se escapó rápidamente a Francia porque desde aquel país no podía ser extraditado por Estados Unidos, antes de ser sentenciado. En la época del juicio, expertos psiquiátricos no consideraron a Polanski como un depredador sexual y ambas partes en el caso creyeron que la libertad condicional sería un castigo suficiente.

Seguimos con nuestro ranking de aberraciones, el siguiente protagonista es David Hassellhoff, gracias al vídeo que pudimos ver de él en toda la red en el que aparecía completamente borracho, por obra y gracia de su hija. No censuro que el ex vigilante de la playa se tome unas copas -aunque creo que sus problemas con el alcohol son bastante más serios-, lo que creo que resulta completamente prescindible es que tus hijos (hija en este particular) te vea en semejante estado y tenga que pedirte públicamente que dejes de beber. No creo que sea ningún plato de gusto ver a un padre completa y absolutamente borracho, cual despojo humano. Ciertamente le pierdes todo el respeto. 

Mel Gibson también tiene -o tenía- ciertos problemillas con el alcohol, y parece que, en estado de embriaguez el actor saca lo peor de sí: en este caso su antisemitismo. Mel fue detenido por conducir borracho y se retrató como un auténtico antesemita comentado que 'los judíos provocan todas las guerras'. Lo cierto es que a Mel Gibson siempre se le ha acusado de mantener una idelogía ultracatólica y bastante reaccionaria.  De hecho, por su visión de los indígenas en la película Apocalypto recibió bastantes acusaciones de racismo.

Si pegar a una madre está feo, agredir a tu mujer le anda a la altura. Es la acusación que recibió Bill Murray por parte de su esposa, que presentó una demanda de divorcio contra él en la que le acusaba de abusar de la drogas y de violencia doméstica. Jennifer Butler alegaba abusos físicos entre otras cosas: dejó el hogar en 2006 junto a sus hijos 'debido al adulterio del acusado, a su adicción a la marihuana y al alcohol, a su conducta y abusos físicos, a su adicción al sexo y al frecuente abandono', según indicaba en la demanda. 'El último altercado ocurrió en noviembre de 2007 en Sullivan's Island (Carolina del Sur), cuando el acusado la golpeó en la cara y le dijo que 'tenía suerte de que no la matara''. El lado más aberrante de Bill Murray sacado a la luz por la mujer con la que estuvo casado durante diez años y con la que tiene cuatro hijos.

La familia O'Neil una de las sagas más polémicas de Hollywood también ha protagonizado algún que otro incidente relacionado con la violencia doméstica y familiar. Sin ir más lejos, en 2007 papá O'Neil, esto es Ryan,  ¡la emprendió a tiros con su hijo!, Griffin O'Neal en su hogar ¿dulce? hogar, sito en California. Parece que Ryan hace tiempo que dejó las historias de amor y prefiere protagonizar "una historia de violencia". Esto a sus 66 años de edad. El actor fue detenido por agresión con un arma mortal y disparo negligente de arma de fuego. Aflojaron una fianza de 50.000 dólares y Ryan fue puesto en libertad. No no podemos olvidar la tormentosa relación entre Ryan O'Neil y las ex-ángel de Charlie Farrah Fawcett : tras 17 años de unión y un hijo en común, la pareja se separó por los supuestos malos tratos de él hacia ella.

Y para finalizar otra caso de violencia, aunque este con tintes un poco más cómicos. Me refiero al lanzamiento de tupper de alubias de Hugh Grant contra un paparazzi que le molestaba. Parece que el reportero gráfico no eligió un buen día para abordar a Grant. Aprovechando que el actor salió a correr por los alrededores de su casa, el fotógrafo solicitó una sonrisa para inmortalizarlo, pero la respuesta fueron los golpes que le propinó el actor, todo ello aderezado con una lluvia de alubias con tomate procedentes de la fiambrera de la estrella. El actor remató su estelar actuación formulando un 'feo' deseo: que "se murieran de un puto cáncer" los dos hijos del fotógrafo. Desear ese tipo de cosas al prójimo no está nada bien, Hugh.

# miércoles, 23 de julio de 2008 13:39

Todo por la belleza

Si la gente corriente es capaz de hacer lo que sea con tal de parecer más bella y más joven, imagináos lo que pueden llegar a sufrir las grandes estrellas de Hollywood si tenemos en cuenta que tienen dinero y, además, gran parte del éxito en su profesión depende de su físico. Los tratamientos estéticos y de rejuvenecimiento por los que pasan más parecen una tortura china, acompañada de un buen sablazo, que una sesión relajante de belleza. Pero ya lo decía la otra, 'la fama cuesta, y aquí es donde váis a empezar a sufrir'. Los famosos se lo han tomado al pie de la letra: cualquier sufrimiento es soportable para ellas y cualquier precio es poco si les prometen la eterna juventud.

¿Pensábais que el estar siempre perfectos y perfectas era algo natural en ellos? ¿Y qué era barato? Pues no es así, en muchos casos las actrices de cine recurren a una serie de extravagancias estéticas que dejan a cualquiera con la boca abierta. Por no hablar de la necesidad de contar con una abultada cuenta corriente para permitirse ciertos tratamientos que no están al alcance de cualquier bolsillo.

Envidiable la melena que luce Catherine Zeta Jones, ¿verdad? Ese 'look capilar' no le sale precisamente barato. La actriz lo lava con un champú muy especial que le cuesta unos 700 euros y que lleva un componente de caviar iraní, de ahí el precio. Y digo yo, cuando te puedes comer el caviar, ¿para qué aplicártelo en forma de champú en el pelo? En cualquier caso, no creo que Catherine tenga problemas económicos para poder hacer ambas cosas.

Del caviar pasamos a los diamantes (¿dónde quedó la crema Nivea o la típica hidratante con aloe-vera?). A base de esta piedra preciosa está tan bella Keira Knightley. La actriz llegó a gastarse la cantidad de 700.000 euros en un centro de Beberly Hills donde recibió un completísimo tratamiento de belleza con diamantes. Ya podía ser completo a ese precio, sí. No puedo confirmar si lo hace muy a menudo o fue algo excepcional, pero excepciones como esa no se las puede permitir cualquiera.

Otra excentricidad estética es la de Angelina Jolie que recibe un tratamiento de vendas ajustadas al cuerpo con una crema de huevos de esturión. La actriz abona en cada aplicación la 'nimia' cantidad de 300 euros. Aunque si a mí me aseguran que con las vendas y la crema voy a conseguir tener su cuerpo, no dudaba ni un momento en realizar la inversión (pero me temo que no es así).

Cameron Diaz le da al vino, pero no para bebérselo sino como tratamiento de belleza (¡qué forma tan rara de disfrutar de un buen caldo!). Lo suyo es la vinoterapia, esto es sumergirse por completo en tan rica bebida. Lo hace en el Spa Caudalie de París, al módico precio de 260 euros por sesión.

Rozando el límite de lo absurdo, e incluso lo ridículo, están los casos de Demi Moore y Gwyneth Paltrow. La primera de ellas se somete a algo que con sólo pensarlo se me pone la carne de gallina. ¡Se aplica sanguijuelas en todo su cuerpo! como tratamiento de belleza y método de desintoxicación de la sangre. Así lo confesaba a un programa de la televisión estadounidense: 'Siempre he estado buscando métodos punteros creados para ayudarte a optimizar la salud y curación, así que hace una semana hice un tratamiento de belleza en Austria que incluía la terapia con sanguijuelas'. La mujer del actor Ashton Kutcher, cuyas grandes inversiones monetarias en tratamientos de belleza ya eran conocidas, que en el primer mordisco le dieron ganas de gritar, pero que una vez que se relajó, las sanguijuelas empezaron a beber su sangre y se sintió libre de toxinas. Lo que no entiendo es como consiguió relajarase en esta situación.

Mientras que a una le pirran las sanguijuelas, la otra, Gywneth Paltrow, tira por otro animalito nada agradable, las víboras, con cuyo veneno rejuvence su piel. ¡Quién lo iba a decir de esta angelical rubia! Aunque lo cierto es que ella a las serpientes no las ve ni de lejos, simplemente se aplica una crema antiarrugas hecha de tóxicos de víbora.

También las hay, estrellas, que optan por cosas más comunes y truquitos de belleza de andar por casa. Todo hay que decirlo. Así Audrey Taotou simplemente utiliza crema hidratente y se hace una limpieza de cutis cada seis meses. Elsa Pataky, por su parte, tira de sauna y no se va a la cama jamás sin desmaquillar. Una medida tajante y generalizada es la de quitarse el pan de la dieta, es lo que hace Kirsten Dunst. Los aceites esenciales es la mayor adicción cosmética de Natalie Portman. Entre éstos y las sanguijuelas de Demi Moore, me quedo con los primeros, sin dudarlo.

# martes, 15 de julio de 2008 23:05

Hollywood también guarda sus secretos de familia

En todas las familias cuecen habas. Hasta en las familias de Hollywood cuecen habas y hay entre sus integrantes extrañas o complicadas relaciones. Los actores y actrices, estrellas de un firmamento plagado de sueños, no han salido de un huevo, tienen sus familias y, en no pocas ocasiones, son más bien familias disfuncionales y no la típica familia feliz, sin ningún secreto que ocultar.

El problema es que, mientras en el resto de familias, los trapos sucios se lavan en casa -a no ser que a alguno de sus intrigantes les de por acudir a El diario de Patricia, o programa de televisión similar- en las familias de los artistas de cine los trapos sucios acaban saliendo a la luz antes o después. Y para quien no se haya enterado de estos trapos sucios, aquí estamos para recordar los de actores como la recién parida Angelina Jolie. Ahí donde la vemos, madre de familia numerosa, y parece que bien avenida, no podemos decir lo mismo de las relaciones que mantiene con su padre.

La actriz no parece haber perdonado a su progenitor, Jon Voight, el haber abandonado a su madre cuando ella aún era una niña. Teniendo Angelina tres años de edad, su padre se divorció de su madre y la sumió en años de maltrato psicológicos y depresión. Pasados años después de la separación, padre e hija tuvieron un acercamiento pero que acabó en fracaso por unas declaraciones de Jon Voight diciendo que Angelina sufría un desequilibrio mental. Cosa que la actriz no le ha perdonado. La verdad es que Jon Voight no estuvo muy acertado en sus declaraciones.

Otros que no se han cortado un pelo a la hora de lavar los trapos sucios a ojos de todos han sido Alec Baldwin y Kim Bassinger. Otrora feliz matrimonio, acabaron divorciándose y no precisamente de la forma más civilizada. Como afirmaba el propio actor, su separación acabó convirtiéndose en un auténtico infierno. Una batalla legal que pilló a su hija de por medio y en la que ella lo acusó de maltrato físico. 

En toda familia, además, hay una oveja negra. En el caso de la familia de la actriz Reese Witherspoon la oveja negra es su hermano. Con lo angelical y dulce que aparente ella, él, a juzgar por sus actos, no parece serlo tanto. El hermanit de Reese fue detenido, nada más y nada menos, por entrar en casa de una vecina en Nashville e intentar violarla en 2005. Por lo visto, el hermano se metió desnudo en la cama y la víctima se despertó cuando iba a comenzar el abuso. El abogado alegó que había bebido y estaba fuera de sí (¿es esto justificación para lo que hizo?),  por lo que se libró de la cárcel cumpliendo unos servicios comunitarios. ¿Le vino bien ser hermano de quién era para librarse de una condena más dura?

Problemas con la justicia ha tenido toda la familia O'Neal. Podemos decir sin temor a equivocarnos que andanza tras andanza se han convertido en una de las sagas más problemáticas que pueblan Hollywood. Últimamente volvieron a dar que hablar, y no precisamente por sus buenas obras de caridad. Resulta que Tatum, la hija de Ryan, ex mujer del tenista John McEnroe y antigua niña prodigio (y ahí se quedó, porque no creo que haya hecho nada más en la vida) fue detenida por la Policía de Nueva York cuando presuntamente trataba de comprar crack y cocaína en la Gran Manzana. Pero antes de esto, padre e hijo, esto es Ryan O'Neal y Griffin O'Neal, protagonizaron fuera de la pantalla un sonado altercado: el padre la emprendió a tiros con su hijo en su hogar ¿dulce? hogar, sito en California. No parece que la relación paterno-filial que mantienen sea muy ejemplar.

En cuanto a temas de drogas, similar al de Tatum O'Neal es el caso de el hijo de Michael Douglas, Cameron Douglas que fue detenido por posesión de narcóticos. 

Otro hermano de estrella, el de Ashton Kutcher ha marcado la vida del actor. Su hermano mellizo, Michael, que nació cinco minutos más tarde que él, tiene una complicada enfermedad cardiaca de nacimiento. Mientras Ashton ha disfrutado de una salud de hierro, ha visto como su querido hermano luchaba para superar una difícil enfermedad.

El que Orlando Bloom creía su verdadero padre, Harry Bloom murió cuando el actor tan sólo tenía cuatro años. En aquel momento, un viejo amigo de la familia se convirtió en su tutor legal. Lo que no sabía Orlando es que ese tutor legal era realmente su padre biológico. El actor ha sabido aceptarlo bastante bien y siempre dice que es un chico afortunado porque ha tenido dos padres. Esto es saber encajar un buen golpe y lo demás son tonterías.

Historia familiar digna de un culubrón la de Orlando, al igual que la de Liv Tyler quién creció pensando que su padre era el rochero Toss Rundgren. Steven Tyler, líder de la banda Aerosmith, iba a visitar a la pequeña Liv, como si se tratara de un amigo de la familia. La madre de Liv, Bebe Buell, le permitía estas visitas con la condición de no revelarle que era su padre. Con trece años, Steve Tyler decidió que su hija debía conocer toda la verdad.

Un drama en toda regla es lo que vivió la familia de Adrien Brody. El actor procede de una familia  judía que vivió el holocausto y la persecución nazi. Fue por ello que tuvieron que emigrar a Estados Unidos para sobrevivir. Con la edad, Adrien ha aprendido a volarar lo que sufrieron en su familia y el esfuerzo que realizaron.

En cuanto a estrellas de cine que tiene hijos díscolos de los que a veces no se pueden sentir precisamente orgullosos destacan los casos de la hija de Bruces Willis y Demi Moore: Rumer Willis protagonizaba junto a un amigo unas imágenes en las que jugaban con un preservativo. Imágenes que circularon por todo Internet, como no. Y no podemos dejar de mencionar a la hija de David Hasselhoff, Taylor Ann, de 16 años, que lo grabó en estado de embriaguez, para posteriormente colgar el vídeo en youtube. Si bien es cierto que, al hacerlo, las intenciones de la adolescente eran concienciar a su padre sobre los terribles perjuicios que provoca el consumo del alcohol. Lo que finalmente ha sucedido es que este video que fue grabado hace tres meses ha acabado circulando ahora por toda la red.

Si nos remontamos a viejas estrellas del cine, encontramos que ni antaño, en la época dorada de Hollywood se libraban de las escabroas historias familiares. Quizá el caso de familia con problemas más conocido, es el de Joan Crawford, cuya hija adoptiva, Christina Crawford, escribió una cruel biografía de su madre en la que no la dejaba precisamente bien y que titulaba irónicamente Mamá querida (eso es tener sorna) y la retrataba como una madre, rígida y cruel hasta extremos insospechados. La hija de Lana Turner, Cheryl Crane, mató al amante de su madre, el gánster Stompanato. Tras celebrarse el juicio fue absuelta por homicidio justificado (las hay que tiene suerte). El hijo de Marlon Brandon, Christian Brando, fue demandado por su ex esposa y la hija de esta por violencia doméstica, agresiones y maltrato psicológico (si su padre levantara la cabeza).

# sábado, 12 de julio de 2008 10:09

Madres solteras y adoptivas de Hollywood

Una de las fiebres que ataca desde hace décadas a las estrellas de Hollywood, concretamente a las actrices, es la de adoptar hijos o, ante la falta de un candidato a padre, tenerlos solteras. Sino que se lo digan a Angelina Jolie, en el caso de la adopción. Pero ella no es la única que se ha lazando a ser madre adoptiva -aunque posteriormente haya encontrado al padre perfecto en Brad Pitt- y vivir la experiencia de la maternidad sin tener que pasar por los inconvenientes del embarazo. Si puedes comprar, perdón, quería decir adoptar, un niño de cualquier nacionalidad exótica, para qué intentar quedarte embarazada o buscar una pareja adecuada con la que criar y educar a tus propios hijos biológicos (según está el patio, esto es ardúa tarea). Si bien, muchas de ellas, tras adoptar a un hijo o decidir ser madres solteras, han encontrado a la pareja ideal para compartir su vida.

Empezamos comentando el caso de Diane Keaton que en el año 2001 declaró que había abandonado las búsquedas románticas: 'No creo que el no estar casada haya devaluado mi vida. El mito de la solterona es basura'. Así, ni corta ni perezos se lanzó a la adopción y actualmente tiene dos hijos: una niña, Dexter y un niño, Duke. La parejita. Su decisión fue un poco tardía,  ya que actriz decidió convertirse en madre a la edad de 50 años. Fue tras la muerte de su padre, que según cuenta la hizo reflexionar sobre su propia mortalidad. ¡Cuán profundo!. A Diane Keaton la maternidad la ha cambiado completamente y es ahora una persona más humilde.

Otra abanderada y firme defensora de la adopción es Sharon Stone. La actriz de Instinto básico tiene tres hijos, todos adoptados: Roan, que adoptó llegó cuando estaba casada con el periodista Phil Bronstein, Laird y Quinn a quienes decidió tener en solitario. La atractiva intérprete declara convencida que es completamente feliz cuando está con sus tres retoños.

Se une el clan de madres adoptivas maduras formado por Sharon Stone y Diane Keaton, Isabella Rossellini, hija de las dos legendarias figuras del cine, Roberto Rossellini e Ingrid Bergman, y además ex esposa del famoso director Martin Scorsese. Rossellini, se había hecho madre biológica en 1983, cuando trajo al mundo a Elettra, hija del modelo profesional Jon Wiedemann. Diez años más tarde, ya a sus 41 años, la actriz decidió darle un hermano a Elettra, así que en 1993 adoptó a Roberto, llamado así en honor a su famoso abuelo.

Meg Ryan también era madre de un hijo biológico, Jack Henry, antes de adoptar. Tras el fin de su matrimonio con el actor Dennis Quaid, y haber considerado desde hacía años  la posibilidad de adoptar, en 2006 dio el paso y realizó las gestiones necesarias para convertirse en madre de una hermosa niña de origen chino a quien llamó Daisy True.

La decisión de apuntarse a la maternidad por parte de Jodie Foster ocupó páginas y páginas de la prensa porque no se sabe exactamente quién es el padre biológico. La actriz tiene dos hijos y se rumoreó la posibilidad de que hubiera sido madre por fecundación in vitro gracias a un donante de semen anónimo. Sea como fuere, ella una madre soltera convencida, y hasta que salió del armario y declaró su lesbianismo se hicieron todo tipo de especulaciones sobre su orientación sexual, al no concérsele pareja alguna. Jodie Foster se considera una auténtica madraza.

La mediática y espectacular Angelina Jolie fue una de las primeras estrellas solteras que se decidió a adoptar un niño. Una pionera, vamos. En concreto fueron dos: Maddox, de 5 años, quien fue adoptado en Camboya y Zahara, de 2, adoptada en Etiopía. Más tarde, conoció a Brad Pitt y tuvieron una hija biológica, Shiloh. La familia volvió a aumentar con la adopción de Pax Thien, un niño vietnamita. Y recientemente ha vuelto a ser madre biológica de gemelos. Angelina, la super-madre. ¿Cómo dará a basto para criar y educar a tanto niño? Sin duda es la madre adoptiva más sexy.

Si Angelina es la super-madre, Mia Farrow tampoco se queda atrás. La actriz estadounidense es también cabeza de familia numerosa. Tras estar casada con Frank Sinatra, se casó con André Previn en 1970 con el que engendró tuvo tres hijos (Matthew, Sascha, and Fletcher). No satisfechos con ese número adoptaron a otros tres más, Soon Yi, Lark Song y Daisy. Finalmente se divorció de André (a lo mejor con tanto hijo no tenían tiempo de ocuparse de su relación de pareja) y compartió su vida con Woody Allen. Con el director tuvo un hijo y también le dieron a la adopción: adoptaron a una niña llamada Dylan. Yo ya he perdido la cuenta de cuántos van... a ver uqe hago recuento... ¡unos 8 hijos! Aunque intuyo que con una de ellas, Soon Yi, no debe tener muy buena relación ya que es la actual pareja de Woody Allen, por la que dejó a Mia. Con tanto niño, normal que alguno te salga rana. Más tarde y como madre soltera ha vuelto a ampliar familia hasta los diez hijos. Uno más y ya puede montar un equipo de fútbol... aunque seguramente que se me haya escapado alguno y el equipo, con suplentes incluidos, ya lo tenga montado.

La adopción fue la opción tomada por Nicole Kidman y Tom Cruise cuando aún eran pareja para tener hijos en común. En este caso, también se especuló sobre la imposibilidad de Cruise de tener hijos biológicos debido a su homosexualidad. Si bien, como todos sabemos, posteriormente ha sido padre biológico de la pequeña Suri, junto a su actual esposa Katie Holmes. Los hios adoptivos de Nicole y Tom se conviertieron en hijos de padres divorciados cuando el matrimonio fracasó.

Caso contrario es el de Calista Flockhart. Estaba soltera y sin compromiso, no como ahora, cuando la abogada de la exitosa serie de televisión Ally Mcbeal decidió adoptar a un hijo, Liam. Actualmente es pareja del actor Harrison Ford y ambos comparten las obligaciones de educar a ese niño.

No todos los casos de madres adoptivas son de alabar. Existe, al menos una excepción, la de la actriz Joan Crawford cuya hija adoptiva, Christina Crawford, escribió una cruel biografía de su madre en la que no la dejaba precisamente bien y que titulaba irónicamente 'Mamá querida' (eso es tener sorna) y la retrataba como una madre, rígida y cruel hasta extremos insospechados.

# sábado, 12 de julio de 2008 9:49

Las espías más sexys de la gran pantalla

¿Qué tienen en común Jamie Lee Curtis, Cameron Diaz, Anne Hathaway, Drew Barrymore, Lucy Liu, Jennifer Gadner, Angelina Jolie o Nicole Kidman? A parte de ser todas actrices... estas estrellas han dado -o darán- vida en el cine a una espía. Aguerridas mujeres espías dispuestas hacer lo que sea por la causa.

La próxima en hacerlo, es decir, en espiar, será Anne Hathaway ya que llega a nuestras pantallas El superagente 86, una adaptación a la pantalla grande de la serie de televisión que supuso la parodia con más tirón de todas las que se han hecho sobre el mundo del espionaje. Como todos sabemos, al lado del Superagente 86 está la Agente 99, y en esta ocasión es ella, Anne Hathaway, la nueva actriz que se mete en su piel. Si algo caracteriza a la Agente 99 es que es una estupenda espía, excelente en su trabajo, cuya única debilidad es que está enamorada de nuestro torpe Superagente 86, algo que es evidente a los ojos de todos excepto del propio Max. Antes de super-espía a Anne la hemos visto en la gran pantalla Brokeback Mountain y más recientemente en El diablo se viste de Prada. Su partenaire espía será Steve Carell como Maxwell Smart / Agente 86. A modo de anécdota señalar que para la serie, en un primer momento, se pensó darle el nombre de Agente 69, pero por razones obvias la NBC decidió que sería mejor cambiar el número.

Si hay espías que han resultado especialmente sexys en pantalla esas han sido Los Ángeles de Charlie, otra adapatación de una serie de televisión que para el cine contó con con las actrices Cameron Diaz, Drew Barrymore y Lucy Liu para dar vida a esas bellas criaturas celestiales que espiaban a las órdenes de Charlie: Natalie Cook (Cameron Diaz), Dylan Sanders (Drew Barrymore) y Alex Munday (Lucy Liu) son tres investigadoras privadas de élite que no tienen misión que se les resista gracias a sus habilidades para el combate y a sus encantos femeninos, capaces de desarmar a cualquier hombre. No tiene reparos en meterse en todo tipo de peligros, situaciones de las que siempre salen airosas, sin despeinarse ni un cabello.

En la película de James Cameron, Mentiras arriesgadas, y como quien no quiere no quiere la cosa, Jamie Lee Curtis se mete en las labores de espía. Casada en la película con Harry Tasker, interpretado por Arnold Schwarzenegger, éste mantiene una doble vida: es un espía de alto nivel dispuesto a salvar a su país en cualquier momento, aunque a ojos de su mujer es un aburrido vendedor de ordenadores. Un buen día, Helen (Jamie Lee Curtis) descubre la verdadera profesión de su marido y, excitada por la novedad, decide ayudarle a acabar con un comando integrista, liderado por el peligroso Aziz, que planea un sangriento atentado. Y, además, parece que a ella se le acaba dando bastante bien.

Otro matrimonio de espías fue el que formaron Angelina Jolie y Brad Pitt en el filme Sr. y Sra. Smith. Aunque aparentemente son una pareja normal, de urbanización, cuyo matrimonio es tan normal y tan monótono como el paisaje que les rodea, en realidad cada uno le oculta algo al otro: el Sr. y la Sra. Smith son, en realidad, unos espías asesinos muy bien pagados e increíblemente eficaces, que, además, trabajan para organizaciones que compiten entre sí.

Después de la primera experiencia en este tipo de papeles, Angelina se meterá de nuevo en el papel de una mujer de acción, dando vida a la espía Kathi Lynn Austin, una audaz agente especial al servicio de la Organización de las Naciones Unidas. Un proyecto que estará basado en las peripecias reales de la agente Austin, implicada en numerosas operaciones contra el tráfico de armas y drogas a lo largo y ancho del planeta. Todo ello a partir de las memorias de la propia Kathi Lynn Austin. 

La guapa Jennifer Garner entra en el listado de espías al encarnar en la serie de televisión Alias a una universitaria que en sus ratos libres trabaja como espía de la CIA. Ella cree tener el mejor trabajo del mundo, hasta que su novio aparece asesinado porque sabía demasiado. Entonces se transforma en una despiadada agente.

Uma Thurman es una agente especial astuta, elegante y sofisticada en Los Vengadores. En la película, da vida a Emma Peel, que junto a Ralph Fiennes forma un dúo de magníficos agentes secretos que luchan contra el crimen con estilo. Sean Connery protagoniza a Sir August de Wynter, un peligroso ex-miembro del Ministerio, muy rico, muy misterioso y absolutamente listo que plantea controlar el mundo con su máquina del tiempo ultra-tecnológica. Este genio representa una grave amenaza para la humanidad, que se verá expuesta a imprevisibles y violentas tormentas de hielo, temperaturas abrasadoras y peligrosas bombas. Pero ahí está la intrépida Uma para impedirlo, con unos modelitos de escándalo, todo hay que decirlo.

Una de las últimas que parece va a dar vida a una espía es Nicole Kidman. Será la ex agente de la CIA Valerie Plame a las órdenes de Doug Liman, director de Sr. y Sra. Smith y El mito de Bourne. Plame es una ex agente de la CIA cuya identidad fue filtrada a los medios por altos cargos del gobierno norteamericano justo cuando estaba investigando sobre las armas de destrucción masiva en Irak.

Como sigamos así este va a ser el año de las retiradas y despedidas en el mundo del cine. Después de recibir la triste noticia de que Gene Hackman deja la interpretación por la literatura, Eddie Murphy ha anunciado también recientemente que quiere centrarse en su carrera en el teatro, tras haber asegurado en un principio que protagonizaría un nuevo capítulo de la saga Superdetective en Hollywood.  "Cuando cumpla 50 años habré estado haciendo películas durante 30 años y estoy ya cerca de las 50 películas. En este punto me pregunto '¿por qué estoy en el cine?' Ya cumplí con esa etapa, ahora volveré al teatro".

Pero no sólo ellos, otros veteranos también han anunciado que iban a dejarlo, bien temporalmente (algo asi como "me estoy quitando, sólo me pongo de vé en cuando") o definitivamente; Paul Newman nos abandonaba el pasado año, cinematográficamente hablando, y también comunicó su retirada de la escenca fílmica Kevin Spacey. El actor declaró: “Después de diez años haciendo películas y llegando a ser mejor de lo que jamás habría imaginado, me tuve que preguntar: '¿qué se supone que debo hacer con todo este éxito que he tenido?, ¿voy a seguir haciendo película tras película, preocupado por si estoy bien, estoy mal, estoy bueno o no?' Entonces me di cuenta de que eso no me importaba nada”. Blanco y en botella.

Orlando Bloom, anunció también que cambiaba los guiones por el budismo, aunque parece que la cosa quedó en agua de borrajas, y Keira Knightley, otra "pirata" a la que la vida del estrellato mata (aunque personalmente creo que ésta última hablaba de su posible baja con la boca pequeña). Incluso, los mega-mediáticos Brad Pitt y Angelina Jolie están pensando en hacer lo propio para dedicarse por completo al cuidado de su numerosa familia, la cual tienen pensado aumentar aún más si cabe (por adoptar que no quede).

Apenad@ por algunas de estas retiradas, se me ocurren unos cuantos candidatos más oportunos para que se den de baja en el mundo de la interpretación. A saber:

- Matt Damon. ¡Cuánto mal hizo ese Oscar por El indomable Will Hunting!, que lanzó meteóricamente su carrera cuando casi ni había empezado. Lo que muchos llaman "cara de niño bueno" yo lo veo más como "jeto de empanado". Y que, además, sea considerado como uno de los guapos de Hollywood.
- Ben Affleck. Amigo del anterior, Dios los cría y ellos se juntan. "Si tu me dices Ben... " no sólo no lo dejo todo, es que ni voy al cine. Soso sosito entre los sosos, su inexpresividad delante de la cámara le hace merecedor de estar en esta lista.
- Nicolas Cage. Un papel más y otro también con su cara de "Tristón sólo quiere un amiguito..." o perro moribundo abandonado, podía intentar cambiar de registro o, directamente, abandonar cualquier registro. Me pregunto que si no fuese sobrino de quién es (Francis Ford Copola), su carrera hubiese llegado a ningún lado.
- Meg Ryan. Otra que le tiene pillado el punto a un sólo registro, en este caso el de reina de la comedia romática. Cansancio es poco para definir lo que me provoca ver su nombre en un nuevo reparto.
- Collin Farrel. Urticaria e intenso picazón sólo con oír su nombre. Si por mi fuera ya podría mudarse a Una casa en el fin del mundo.
- Sandra Bullock. La típica vecinita americana es cansina hasta decir basta. Sus últimas apariciones en películas como La casa del lago ("te siento pero no te toco") o Premonición ("ahora estoy, ahora no") no ayudan nada a que cambie mi opinión sobre ella.
- Reese Witherspoon. Quizá uno de los casos más extraños e inexplicables de la historia de los Oscar, el de esta antes conocida como Una rubia muy legal como ganadora del Oscar a la Mejor Actriz por En la cuerda floja.
- Adam Sandler. Actor, escritor, productor, director y músico,... este chico lo hace todo y no todo bien, más bien todo lo contrario. El que mucho abarca poco aprieta. Si dejásemos de disfrutar de su interpretación en películas como Un papá genial o Ejecutivo agresivo el mundo del cine tampoco se vendría abajo. Sobre su supuesta bis cómica tengo bastantes dudas.
- Tom Hanks. Lo empecé a no soportar en sus primeras absurdas películas como Big o 1,2,3... Splash, y desde entonces no ha levantado cabeza. Mega estrella de Hollywood estimo que interpretar al tontín de Forrest Gump no le costó demasiado trabajo.
- Meryl Streep. Otra reconocida y encumbrada de la escena , sobrevalorada en mi humilde opinión, su cultivada imagen etérea en películas como Memorias de África me hastía hasta la muerte. ¿Dónde está el mérito?

¿Cuáles son para vosotros los actores/actrices que si abandonansen la escena cinematográfica se iba a perder mucho para el Séptimo Arte?

# martes, 01 de julio de 2008 21:12

Las musas de Medem

Que sí, que sí... que no digo yo que no. El cine de Medem será muy intelectual y todo lo que tú quieras. No te encontrarás a gafa-pasta alguno que no te diga que le encanta este director y que el mundo onírico que crea en sus películas es lo más dentro de las películas que se proyectan en los circuitos de cines de versión original. Muy poético y elevado todo en sus películas, la banda sonora, la fotografía, el mensaje, los personajes,... Pero reconozcamos que el chico no es tonto y a la hora de elegir protagonistas femeninas para sus filmes le pueden los instintos más basicos y elige a chicas de impresión: Elena Anaya es la última con la que va a rodar (con la que repite, por cierto), pero antes han desfilado por delante de su cámara otras como Emma Suárez, Paz Vega, Najwa Nimri o Manuela Vallés. De ninguna de ellas se puede decir que no tenga morbo. Son las actrices de Julio Medem. Si además, sumamos que la mayoría acaban saliendo en alguna escena ligeritas de ropa, y que interpretan a mujeres que rebosan sexualidad y sensualidad, el morbo se multiplica por mil.

El próximo otoño, Julio Medem comenzará a rodar en Roma su nueva película titulada Habitación en Roma. La protagonista de la historia será interpretada por Elena Anaya que ya trabajó con él en Lucía y el sexo. La película será una comedia sexual inspirada en el film En la cama, del chileno Matías Bize. En ella se contará la historia de un ruso y una española que se encuentran en un hotel, y según el propio Medem 'será la película más sencilla que habrá hecho nunca'.

Pero al hablar de las actrices de Julio Medem, tenemos que empezar por el principio: Emma Suárez, uno de los rostros más atrayentes del panorama cinematográfico español. Julio Medem convirtió a Emma en su musa en su primera etapa como director. En su primer largometraje, Vacas, su rostro inocente y angelical embruja a Peru, personaje de interpretado por Carmelo Gómez (con el que formó una de las parejas cinematográficas más compenetradas de los noventa) en medio de montes vascos y caseríos que arrastran misterios y hondas rivalidades.  En La ardilla roja construyó una de las mejores actuaciones de su carrera encarnando a Lisa, una enigmática joven que queda amnésica tras un accidente y que esconde más misterios de los que en un principio parece. En este filme tuvo como pareja a Nancho Novo, formando un dúo protagonista inusual para la época, desnudo de prejuicios y con una filosofía cercana al mundo hippy. Emma derrocha simpatía y sensualidad durante toda la película.

Su última colaboración hasta ahora fue en Tierra, donde interpretó a Ángela, una cándida madre de familia que rivaliza por poseer el amor de Ángel, el fumigador de viñas que encarna Carmelo Gómez, con la sensual chica del pueblo, Mari (Silke), mientras aguanta a un marido loco y posesivo (Karra Elejalde) y a un padre desesperado por la muerte de su esposa (Txema Blasco).

A Najwa Nimri se la empezó a conocer en el cine precisamente por sus papeles protagonistas en los filmes de Calparsoro y caló en el gran público con su papel de tigresa y enigmática amante de Eduardo Noriega en Abre los ojos. El papel de Ana que le ofreció Medem en Los amantes del Círculo Polar fue un auténtico regalo para ella. Najwa dio a su personaje una gran solidez y sentimiento, desarrollando uno de sus mejores trabajos en el cine. La fuerza de su mirada (de sus ojos) llena alguno de los planos más bellos de la película. Su personaje tuvo como Ana niña a Sara Valiente, una chispeante chica que tuvo que pasar un largo casting, y como Ana adolescente a Kristel Díaz, una joven guipuzcoana debutante que fue la auténtica revelación del cuarto largometraje de Julio.

En Lucía y el sexo Medem volvió a contar con Najwa, esta vez para un papel secundario de un gran exotismo que en un principio iba a interpretar Emma Suárez. Elena regenta una pequeña pensión en la idílica isla donde Lucía (Paz Vega) escapa tras la desaparición de Lorenzo (Tristán Ulloa). Poco a poco, entre las dos y con la turbadora presencia de Carlos (Daniel Freyre), aflorará un mundo de secretos e historias del pasado que unirán sus destinos de la forma más inesperada. Najwa prestó a su personaje su camaleónico físico así como su susurrante voz, lo que imprimió una misteriosa aura personal a Elena.  Por sus dos participaciones en películas de Medem Najwa Nimri consiguió ser candidata a premios Goya, como mejor actriz protagonista por Los amantes del Círculo Polar  y como mejor actriz de reparto por Lucía y el sexo.

No hay duda de que la ahora archiconocida Paz Vega vio realzada notablemente su carrera cinematográfica gracias a su sobresaliente y sensual actuación en Lucía y el sexo.

En esta película, Paz da vida a una joven camarera de un céntrico restaurante madrileño que recibe una noche una llamada que le comunica la desaparición de Lorenzo (Tristán Ulloa), su novio, un escritor con el que lleva viviendo seis años. El miedo y la angustia le hacen huir de la ciudad, refugiándose en una tranquila y despejada isla del Mediterráneo. Allí, en medio de una atmósfera brillante, tan sólo expuesta al aire libre y al sol, Lucía conocerá a Elena (Najwa Nimri) quien le conducirá a descubrir los rincones más turbios de su pasado así como el poder que tiene el sexo sobre el destino.

La primera vez que Julio Medem vio a Manuela Vellés Casariego (Madrid, 1987) fue en una cinta de vídeo grabada en un casting. Y entonces lo decició: ella tenía que ser Ana, la protagonista de su séptimo filme de Caótica Ana. El largo proceso de búsqueda había finalizado. Pero había un escollo y un reto ya que Manuela no tenía ninguna experiencia ante una cámara. Era un diamante en bruto, según Medem, con unas fascinantes cualidades para la interpretación, para metamorfosearse en segundos en su mágico personaje.

Medem tenía por delante uno de los grandes desafíos de su carrera: hacer-nacer a un personaje y, con él, a una actriz. Manuela interpretaría a Ana, la caótica, un personaje con muchas caras, tantas como vidas, que pasa de la alegría más contagiosa a la tragedia más sangrante, que se va mimetizando con los entornos y lugares a los que escapa, no queriendo mirar atrás, de su vida, de sus muertas.

Acabamos con Elena Anaya que pertenece a esa especial raza de actrices que le gusta a Julio Medem, cuya sola presencia llena cada fotograma donde aparece. Como curiosidad hay que decir que tiene un ojo de cada color, lo que la dota de una magia extraña y exótica.

En todos sus trabajos se aprovecha de esa mirada vívida y embaucadora que posee, además de un físico pleno de voluptuosidad. Belén, su papel de niñera e hija de una actriz porno en Lucía y el sexo, a pesar de su brevedad y extraña posición en la trama de la película, es dotado de una gran intensidad por Elena en todas sus secuencias, mostrando una colosal entrega interpretativa, como es habitual en la actriz palentina. Son muy destacables las secuencias que coprotagoniza con Tristán Ulloa en el parque, gran cine de primeros planos, miradas y palabras silentes. Tanto la crítica como el público aplaudieron su participación en el filme de Medem. ¿Podremos decir lo mismo de su siguiente filme con el director?

Si tuvieses que protagonizar una película, ¿con cuál de estas cinco actrices, auténticas musas de Medem, lo harías?

# martes, 01 de julio de 2008 18:21

Tentaciones rubias... ¿tontas o muy listas?

El dicho que versa que todas las rubias son tontas y no tienen cerebro está ya un poco trasnochado, aunque se sigue recurriendo a él con frecuencia. Es el mundo del cine, además, el que muchas veces sigue tirando de este tópico para articular el argumento de muchas de sus películas. No sabemos si será por este tópico de ingenuas y poco listas o por sus dorados cabellos, pero la cuestión es que las rubias les suelen volver locos a ellos y son un buen reclamo para la cartelera... ya se sabe que Los caballeros las prefieren rubias, como decía el título de una célebre película de los años 50 dirigida por Howard Hawks.

Si ha habido una rubia en el mundo del cine que ha encarnado este prototipo de ingenua esa ha sido la malograda Marilyn Monroe. Posteriormente algunas han seguido su senda, explotando una imagen de ingenuidad extrema, mientras que otras han querido quitarse el san benito y desligarse de esta imagen.

Sean tontas o, por el contrario, muy listas, la cuestión es que la gran pantalla se llena de películas protagonizadas por rubias estrellas del celuloide que atrapan al espectador... porque si hay algo que derrochan es sensualidad y morbo. Así que vamos a hacer un repasito por las tentaciones rubias con más éxito del mundo del cine en la actualidad. Ellas han tomado el relevo a otras rubias que algunas décadas antes andaron tras los pasos de Marilyn como Kim Bassinger, Sharon Stone, Michelle Pfeiffer o, más recientemente, Nicole Kidman (¿rubia o pelirroja?) y Cameron Diaz, cada una con su particular estilo.

Empezamos nuestro repaso por las tentanciones rubias con Charlize Theron, una rubia teñida. Es una de las rubias más cotizadas de la galaxia hollywoodiense, y sin embargo, Charlize Theron es en realidad morena y nació en Sudáfrica, muy lejos de Los Ángeles, USA. Charlize es una mujer polifacética, versátil y brillante a partes iguales. Rostro de la campaña publicitaria de J’Adore de Dior, una de las bellezas de la meca del cine y, al mismo tiempo, una de las actrices rubias con más talento del momento.

Cuando muchos la consideraban sólo una cara bonita, decidió afear radicalmente su imagen para protagonizar la película Monster y llevarse un Oscar a casa. Y sin embargo, Charlize nunca ha renegado de su resplandeciente imagen: sus ojos claros, su arrolladora sonrisa, su altura imponente, su cuerpo esbelto, su impecable pelo dorado… Modelo y actriz, mujer concienciada políticamente y eminente figura de la industria del entretenimiento.

Si en estos momentos una actriz rubia de fama y éxito -a la que además han comparado en más de una ocasión con Marilyn- esa es Scarlett Johansson. Se ha dicho de la exhuberante actriz que es la nueva tentación rubia. Ella es la versión moderna de la rubia platino en todo su esplendor. Scarlett Johansson encaja en las fantasías de muchos por su luminosa perfección y sus curvas de escándalo casi tanto que por su talento como actriz. Pertenece a esa dimensión del firmamento hollywoodiense en el que las estrellas pueblan un territorio inalcanzable. Ella está hecha de la materia con la que se construyen los sueños. Fantasía intocable, Scarlett ha actualizado el mito de la rubia platino, añadiendo a la clásica distinción, glamour y estilo de las antiguas estrellas, un punto de vulnerabilidad y unas pinceladas de intelectualidad que componen una figura cercana a la perfección, y la apartan de la idea de rubia sin cerebro.

Scarlett encarna el deseo más abstracto, y quizás por eso el más puro. Su imagen es una mezcla de femme fatale, universitaria aplicada, vecina deseada y sufrida mujer de fuerte carácter. Sin duda pertenece a la esfera de los mitos inmortales y sus trabajos en películas como Lost in Translation, Match Point o La dalia negra, se cuentan como algunas de las mejores interpretaciones de lo que llevamos de década. 

El último motivo por el que la actriz ha sido comparada con Marilyn ha sido por su apoyo al senador demócrata candidato a presidente de los EE.UU, Obama. Si JFK se ganó el respaldo e incluso el 'cumpleaños feliz' cantado por Marilyn Monroe, el político afroamericano tiene a Scarlett Johansson, con quien intercambia correos electrónicos frecuentemente.

¿Es Brittany Murphy otra rubia inocente? A simple vista parece otra de las muchas chicas bombón que pululan por Hollywood y que aspiran a convertirse en novias de América. Sin embargo, Brittany Murphy (1977) se aleja mucho de ellas y lo ha dejado claro a lo largo de su carrera gracias a papeles como el de 8 millas (junto al rapero Eminem), Sin City o Los amigos del novio. Papeles que, entre otras cosas, la han encumbrado como una de las actrices más morbosas del cine actual.

Si hay una rubia de cine que encarna la dulzura en estado puro como nadie esa es Gwyneth Paltrow con su cara de muñequita perfecta que no ha roto un plato en su vida. Californiana de nacimiento, de madre actriz y padre director, productor y guionista, Gwyneth no comenzó a relacionarse con el mundo del celuloide hasta los dieciocho años. Su primer papel en la gran pantalla fue en la película Grita, junto a Travolta y en Hook de Spielberg, haciendo de Campanilla. Sin embargo, Malicia y La señora Parker y el círculo vicioso la hicieron destacar, pasando a formar parte del reparto de la premiada Se7en, en la que era Tracy, la mujer de Brad Pitt, víctima final del asesino John Doe, interpretado por Kevin Spacey.

A partir de ese momento, su carrera ha sido meteórica, ganándose el reconocimiento de la industria y de sus compañeros, siendo alabada por la crítica a nivel internacional y recibiendo el cariño del público. ¿No es adorable acaso? Ella igual se mete en un papel romántico, que en una comedia o en thriller.

Cuando pensamos en 'una rubia muy legal' nos viene a la cabeza Reese Whiterspoon. Ella se ha convertido en la nueva reina de Hollywood. Desde que la bautizaron “chica de América” gracias a su interpretación de la mujer de Johnny Cash en En la cuerda floja (con la que se alzó con el Oscar), no ha parado de incrementar su caché, aunque la taquilla de sus últimas películas no ha sido todo lo positiva que se podía esperar.

Sin duda, Drew Barrymore se hizo famosa gracias a sus cabellos cuando estos eran más rubios que nunca. Me refiero a cuando dio vida a la pequeña niña de E.T., El extraterrestre, en ella era la hermana de Elliott. Es seguramente de las pocas actrices de Hollywood cuya belleza cotiza al mismo nivel que la simpatía que desprende. Aferrada a su perenne sonrisa, Drew Barrymore encarna un prototipo de encanto poco habitual en el marco de la meca del cine, en la que triunfan la mirada penetrante y la gélida distancia, en la línea del modelo impuesto por el mundo de la moda. La Barrymore juega en otra liga: la de la simpatía, la ingenuidad y la dulzura.

Como con Drew, el rostro de Kirsten Dunts nos es muy familiar a los espectadores de cine desde que ella era una dulce niña de bucles dorados. Ya había participado en alguna que otra película cuando se hizo un hueco entre todo el plantel de estrellas que participaron en Entrevista con el vampiro, en la que con tan sólo doce años plantaba un beso a Brad Pitt. Puede estar orgullosa de haber conseguido algunos de los papeles más codiciados que se han ofrecido a actrices jóvenes. Es el caso del éxito de taquilla Spiderman intepretada  junto a Tobey Maguire y Willem Dafoe y dirigida por Sam Raimi. A su rubia melena se une una mirada de ojos azules que parece pudiera atravesar a cualquiera. Rubia sí, pero poco inocente, al menos en lo que a vicios se refiere: "Bebo moderadamente, he probado varias drogas y me gusta la marihuana. Tengo una percepción diferente de la hierba que los americanos", ha declarado en alguna ocasión.

Naomi Watts se acerca más al estilo de rubia que encarnó Grace Kelly o Tippi Hedren que al de Marilyn Monroe. Con ese tipo de belleza más sutil y menos exhuberante, pero no por ello menos arrebatadora e incluso más turbadora e inquietante. Nacida en el Reino Unido, aunque con nacionalidad australiana, fue el director David Lynch quien la dio a conocer a la industria de Hollywood con la película onírica Mulholland Drive, si bien ya llevaba diez años metida en el mundo de la interpretación. Desde entonces ha interpretado importantes personajes en otras películas como The Ring, 21 gramos, King Kong o Promesas del este.

Por su parte, la rubia, guapísima, sensual y modosita Kate Hudson -nacida en Los Ángeles el 19 de abril de 1979 e hija de la también actriz Goldie Hawn- tiene ascendencia judía húngara, italiana, irlandesa y anglosajona, lo que le da un toque peculiar. Su madre la crió en la fe judía y la budista. Sus padres se separaron cuando Kate era una niña y fue criada por el novio de su madre, el actor Kurt Russell, al que considera su padre. Se graduó en artes escénicas en la Crossroads School de Santa Mónica en 1997. Y de ahí al estrellato. Tras algunos papeles menores, el público descubrió su gracia y encanto naturales (concentrados en su irresistible sonrisa) en la película Casi Famosos (2000), por la que además fue nominada al Oscar a la mejor actriz secundaria. Desde entonces, Kate se ha paseado por varias de las comedia románticas más exitosas de Hollywood.

Para terminar hablaremos de la que es seguramente una de las actrices más camaleónicas de la nueva camada de jóvenes talentos que azota Hollywood. Tierna y modosita si es necesario, electrizante y calculadora si la acción lo requiere, Kate Bosworth es puro fuego o puro hielo. Su belleza sublime, acentuada por su penetrante mirada y tersa cabellera rubia, ya ha puesto patas arriba a los corazones e instintos básicos de los espectadores de medio mundo, y esto es sólo el principio. A sus 25 añitos, Kate se encuentra todavía gestando unas cualidades y un talento que la pueden llevar hasta donde ella desee. Ya no es conocida como “la novia de Orlando Bloom” (lo dejaron en septiembre de 2006), ahora es Kate, un imán para la taquilla. Con una de sus últimas películas, 21 Blackjack, ha conquistado a lo grande la taquilla americana.

¿Con cuál de todas estas rubias de cine te quedas? La modosita, la vecinita de al lado, la legal, la dulce e inocente, la exhuberante, la ardiente y arrebatadora,... Tú eliges.

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