Si la gente corriente es capaz de hacer lo que sea con tal de parecer más bella y más joven, imagináos lo que pueden llegar a sufrir las grandes estrellas de Hollywood si tenemos en cuenta que tienen dinero y, además, gran parte del éxito en su profesión depende de su físico. Los tratamientos estéticos y de rejuvenecimiento por los que pasan más parecen una tortura china, acompañada de un buen sablazo, que una sesión relajante de belleza. Pero ya lo decía la otra, 'la fama cuesta, y aquí es donde váis a empezar a sufrir'. Los famosos se lo han tomado al pie de la letra: cualquier sufrimiento es soportable para ellas y cualquier precio es poco si les prometen la eterna juventud.
¿Pensábais que el estar siempre perfectos y perfectas era algo natural en ellos? ¿Y qué era barato? Pues no es así, en muchos casos las actrices de cine recurren a una serie de extravagancias estéticas que dejan a cualquiera con la boca abierta. Por no hablar de la necesidad de contar con una abultada cuenta corriente para permitirse ciertos tratamientos que no están al alcance de cualquier bolsillo.
Envidiable la melena que luce Catherine Zeta Jones, ¿verdad? Ese 'look capilar' no le sale precisamente barato. La actriz lo lava con un champú muy especial que le cuesta unos 700 euros y que lleva un componente de caviar iraní, de ahí el precio. Y digo yo, cuando te puedes comer el caviar, ¿para qué aplicártelo en forma de champú en el pelo? En cualquier caso, no creo que Catherine tenga problemas económicos para poder hacer ambas cosas.
Del caviar pasamos a los diamantes (¿dónde quedó la crema Nivea o la típica hidratante con aloe-vera?). A base de esta piedra preciosa está tan bella Keira Knightley. La actriz llegó a gastarse la cantidad de 700.000 euros en un centro de Beberly Hills donde recibió un completísimo tratamiento de belleza con diamantes. Ya podía ser completo a ese precio, sí. No puedo confirmar si lo hace muy a menudo o fue algo excepcional, pero excepciones como esa no se las puede permitir cualquiera.
Otra excentricidad estética es la de Angelina Jolie que recibe un tratamiento de vendas ajustadas al cuerpo con una crema de huevos de esturión. La actriz abona en cada aplicación la 'nimia' cantidad de 300 euros. Aunque si a mí me aseguran que con las vendas y la crema voy a conseguir tener su cuerpo, no dudaba ni un momento en realizar la inversión (pero me temo que no es así).
Cameron Diaz le da al vino, pero no para bebérselo sino como tratamiento de belleza (¡qué forma tan rara de disfrutar de un buen caldo!). Lo suyo es la vinoterapia, esto es sumergirse por completo en tan rica bebida. Lo hace en el Spa Caudalie de París, al módico precio de 260 euros por sesión.
Rozando el límite de lo absurdo, e incluso lo ridículo, están los casos de Demi Moore y Gwyneth Paltrow. La primera de ellas se somete a algo que con sólo pensarlo se me pone la carne de gallina. ¡Se aplica sanguijuelas en todo su cuerpo! como tratamiento de belleza y método de desintoxicación de la sangre. Así lo confesaba a un programa de la televisión estadounidense: 'Siempre he estado buscando métodos punteros creados para ayudarte a optimizar la salud y curación, así que hace una semana hice un tratamiento de belleza en Austria que incluía la terapia con sanguijuelas'. La mujer del actor Ashton Kutcher, cuyas grandes inversiones monetarias en tratamientos de belleza ya eran conocidas, que en el primer mordisco le dieron ganas de gritar, pero que una vez que se relajó, las sanguijuelas empezaron a beber su sangre y se sintió libre de toxinas. Lo que no entiendo es como consiguió relajarase en esta situación.
Mientras que a una le pirran las sanguijuelas, la otra, Gywneth Paltrow, tira por otro animalito nada agradable, las víboras, con cuyo veneno rejuvence su piel. ¡Quién lo iba a decir de esta angelical rubia! Aunque lo cierto es que ella a las serpientes no las ve ni de lejos, simplemente se aplica una crema antiarrugas hecha de tóxicos de víbora.
También las hay, estrellas, que optan por cosas más comunes y truquitos de belleza de andar por casa. Todo hay que decirlo. Así Audrey Taotou simplemente utiliza crema hidratente y se hace una limpieza de cutis cada seis meses. Elsa Pataky, por su parte, tira de sauna y no se va a la cama jamás sin desmaquillar. Una medida tajante y generalizada es la de quitarse el pan de la dieta, es lo que hace Kirsten Dunst. Los aceites esenciales es la mayor adicción cosmética de Natalie Portman. Entre éstos y las sanguijuelas de Demi Moore, me quedo con los primeros, sin dudarlo.