Llegó Bardem y se armó el Belén. Pues sí, ya la volvemos a tener montada con “nuestro actor más internacional”. No hay manera de que las aguas vuelvan a su cauce. Y es que el tira y afloja de Javier Bardem con los medios (y el público) españoles parece un culebrón sin final. Primero fueron los malos entendidos a propósito de su supuesto año sabático, que si la presión mediática a propósito de los Oscar, que si acusaciones de prepotencia y divismo, y para rematar el asunto la persecución y la paranoia hacia y por parte de la pareja Bardem-Penélope. Pues bien, cuando parecía que se acercaba el gran momento de la reconciliación (la presentación de Vicky Cristina Barcelona en el Festival de San Sebastián), todo ha vuelto a saltar por los aires por culpa de unas declaraciones de Bardem a The New York Times en las que acusa a los españoles de ser “un montón de estúpidos”.
Pero la historia no termina ahí, porque después de conocerse el artículo, Bardem se ha apresurado a hacer público un comunicado en el que asegura que sus palabras fueron mal interpretadas. ¿Qué pensáis de todo esto? ¿Estamos realmente ante un caso de confusión lingüística? ¿O se trata más bien del arrepentimiento después de una rabieta? El caso es que el artículo del prestigioso periódico norteamericano es claro y rotundo. Allí, Bardem descarga su ira contra lo que le parece una injusticia. "Los españoles son duros. Critican mi trabajo y dicen que me he vendido. En esos momentos a uno le gustaría decirles: 'Parad. Sois un montón de estúpidos'. Pero está claro que no le puedes gustar a todo el mundo". Además, el actor confiesa la confusión que sintió a su vuelta a España después de alzarse con el Oscar al mejor actor secundario por su papel en No es país para viejos: "Tras recibir el premio regresé a Madrid. Necesitaba volver al mundo real. Después de algo como los Oscar, cambias un poquito, pero los que te rodean cambian tremendamente. Tienes que recuperarlos, demostrarles que eres el mismo chaval estúpido y limitado de antes, y no esa especie de chico de oro".
Finalmente, el actor ha achacado la contundencia de sus palabras a una “mala interpretación” de las declaraciones. En un comunicado remitido por su representante en España, Bardem se ha apresurado a recalcar su "profundo respeto y agradecimiento" a la gente de España. Para el actor, "lamentablemente", su "verdadero mensaje e intención" no llegó con "nitidez y detalle" debido a "problemas de comunicación lingüística y dificultades idiomáticas", aunque eludió criticar la profesionalidad de la periodista firmante del artículo. El comunicado afirma: "quiero aclarar que nunca insulté a la población española. El indudable buen carácter y profesionalidad de la entrevistadora Lynn Hirschberg fueron simplemente victimas de una interpretación totalmente errónea de mi declaración". Una auténtica pirueta diplomática en la que sólo queda mal parado un "un pequeño grupo de personas” que según el actor constantemente ataca su carrera e "insulta" a su persona "indiscriminada e independientemente de lo que haga o diga".
Siguiendo con la aclaración, Bardem apunta que "Muy al contrario de lo que se ha dicho, yo siento un profundo respecto y agradecimiento hacia la inmensa mayoría de la gente de mi país. Su apoyo y cariño me han ayudado a crecer en mi profesión. Me siento orgulloso de mi país y, con mi trabajo, he intentado siempre contribuir a su cultura dentro y fuera de España, y honrar mis raíces". Y finalmente remata: "Por eso me duele especialmente que alguien pueda pensar que yo he dicho semejante agravio contra la misma población por la que siento tal respeto, admiración y agradecimiento".
Lo cierto es que el asunto no podría estar más caldeado y es una auténtica incógnita cómo será recibido el actor en el Festival de San Sebastián, evento al que Penélope Cruz ya ha anunciado que no asistirá, por encontrarse con los ensayos del musical Nine. ¿Qué pensáis de todo este sarao? ¿Os convencen las disculpas presentadas por Bardem o pensáis que el actor ha caído víctima de su propia paranoia? ¿Creéis que todo el embolado de los últimos meses ha dañado de forma definitiva la imagen del actor en nuestro país? ¿Pensáis que el actor se está cerrando puertas en la industria española? ¿Y qué hay del público, de vosotros? ¿Qué os parece todo este culebrón? ¿Qué pensáis de la rabieta y el arrepentimiento de Bardem?