Hace poco leíamos la noticia de que Patrick Swayze -enfermo de cáncer de páncreas- tiene planeado escribir sus memorias. El actor quiere enfocarse en contar pasajes sobre su vida, incluyendo la actual lucha que mantiene con su enfermedad. Las escribiría junto a su esposa Lisa, según confirmaba su representante Annett Wolf. A pesar de contar su situación actual, parece que no se tratará de un libro de auto ayudaya que el actor prefiere relatar anécdotas y momentos interesantes de su vida.
Pues nada, esperamos como agua de mayo esta publicación, a ver si nos revela algo jugoso que desconociéramos de su vida o de su carrera profesional. No son pocos los actores que han decidido escribir las memorias de su vida y nos han sorprendido con escabrosos o increíbles hechos que desconocíamos o que eran sólo rumores sin confirmar. Romances que nunca salieron a la luz, macabras historias entre familiares, pasados no muy honrosos, celos y envidias profesionales,... en fin, cualquier tipo de trapo sucio o escena morbosa es susceptible de quedar reflejada cuando un actor o una actriz se deciden a contar sus memorias al resto de la humanidad.
Kathleen Turner aprovechó la publicación de sus memorias para atacar a varios actores. La actriz además de contar la batalla contra el alcohol y la artritis reumatoide, dedica crudas palabras a los actores con los que ha trabajado desde los 80 (los tres párrafos sobre Nicolas Cage le costaron una demanda por difamación) Todo ello en sus memorias, tituladas 'Send yourself roses'. No se extrañen de la demanda de Cage ya que de él decía: 'Coppola realmente creyó que su sobrino podía' -respecto al papel de Cage en Peggy Sue se casó- 'El problema es que Nicolas quería demostrar que no estaba allí por nepotismo, así que se negaba a hacer todo lo que el director le pedía'. La actriz, de 53 años, odió trabajar con Cage en uno de los grandes éxitos de su carrera y añade que su compañero tuvo problemas con la policía durante aquella filmación en 1986. 'Fue arrestado dos veces, una por conducir ebrio y otra, posiblemente, por robar un chihuahua. Se topó con uno, le gustó y se lo metió en la chaqueta', cuenta.
El actor estadounidense Robert Wagner, marido de Natalie Wood, reveló en sus memorias, tituladas 'Pieces of My Heart', que tuvo un romance durante cuatro años con la actriz Barbara Stanwyck. En el mismo libro insiste que la trágica muerte de su esposa Natalie Wood fue accidental. Wagner aseguraba en ese libro que la relación con Stanwyck, cuatro veces candidata al Oscar, comenzó cuando ambos se conocieron en el rodaje de 'Titanic' (1953). Él tenía 22 años y ella contaba con 45 y estaba recién divorciada del actor Robert Taylor. 'Diría que ella me dio autoestima', escribe Wagner en sus memorias. Pero la actriz no quiso seguir adelante debido a la diferencia de edad y a lo exigente de sus carreras. 'Siempre hubiera sido el señor Stanwyck', sostiene Wagner, de 78 años, '...y los dos lo sabíamos'.
Algunas memorias de actores resultan menos escabrosas que otras, pero no dejan de revelarnos cosas que desconocíamos de la estrella del celuloide en cuestión. Es el caso de Sean Connery que en 'Ser un escocés', su libro de memorias, pone de relieve su profundo patriotismo. En su biografía más que repasar su vida hace un ensayo sobre la cultura y sociedad escocesas. El actor, de 78 años, revela que antes de ser actor llegó a practicar el culturismo mientras trabajaba como lechero, ayudando a su familia, de pocos recursos en esa época. El libro también refleja su nacionalismo, dejando claro que Escocia debería ir en solitario como nación en cualquier evento.
No sólo los actores se deciden a contar sus vidas en un libro. Si ellos no lo hacen, muchas otras veces son familiares los que se lanzan a llevar a cabo la 'hazaña' (y si de paso pueden llenarse un poco los bolsillos a costa de las intimidades del familiar famoso, pues mejor que mejor). Así, la madre de Jennifer Aniston, Nancy Dow, que intentó ser actriz y lo fue en sus comienzos, pero nunca llegó a ser completamente famosa, escribió un libro de memorias titulado 'From Mother to Daughter to Friends', ventilando intimidades de su hija Jennifer. Desde entonces, las dos dejaron de hablarse. Es lo que pasa cuando te decides a hablar cuando la persona interesada no te lo ha pedido.
La tahitiana Tarita Teriipaia, esposa del fallecido actor Marlon Brando también escribió una autobiografía que cuenta los 43 años de convivencia junto él. Y la verdad es que, según cuenta, no debió ser un camino de rosas: 'Era posesivo, enfermizamente celoso, egocéntrico y también violento', dijo la mujer de ahora 65 años en la televisión francesa sobre la publicación de ese país de sus memorias 'Marlon, mon amour, ma déchirure'. En fin, que digo yo, que sino tienes nada bueno que decir... Y es que no todo queda ahí, también cuenta que Marlon le daba miedo y rechazaba tajantemente sus intentos de acercamiento. 'Dormimos tres meses en una cama sin que me tocara. Yo me dejaba puesto mi vestido y él lo entendía'. Por lo visto cuando ella se quedó embarazada de su primer hijo, Teihotu, le recomendó que abortara. Eso afectó profundamente a Tarita: 'Amaba a sus hijos, pero al mismo tiempo los rechazaba cuando ellos lo necesitaban'. Un poco contradictorio todo, ¿no?
Igual de mal o peor aún quedó Joan Crawford. Su hija adoptiva, Christina Crawford, escribió una cruel biografía de su madre en la que no la dejaba precisamente bien y que titulaba irónicamente 'Mamá querida' (eso es tener sorna) y la retrataba como una madre, rígida y cruel hasta extremos insospechados. Escribió con todo detalle en ese libro la tiranía que la famosa estrella le infringió desde su infancia. Una relación llena de conflictividad y crueldad, que tuvo su culminación al dejarla excluida del testamento –como también sucedió con el otro hijo adoptivo de la actriz-, favoreciendo la elaboración de un libro “escandaloso” con el que la joven pretendió vengarse de su conocida progenitora adoptiva.