Se estrena una de las películas más esperadas de la temporada, 'El Curioso caso de Benjamin Button', una fábula fantástica que cuenta con Brad Pitt en el rol principal dando vida a un anciano decrépito o mejor dicho da vida un anciano que nace viejo pero rejuvenece con el paso del tiempo. Curioso, desde luego, como indica el propio título de este filme. Podremos descubrir, si vamos a ver la película, cómo será Brad Pitt a los 60 (más o menos), que ahora tiene 45 años.
Sin lugar a dudas, uno de los mayores señuelos que ha utilizado la película y que ha servido, además, para su promoción durante meses alanes, es la notable transformación en su físico a la que es sometido el galán de galanes, Brad Pitt, quien se convierte en un verdadero octogenario gracias al maquillaje y a los efectos especiales. Y como no, el actor competirá al Oscar por este papel... cómo decirlo... muy de Oscar, claro.
No es ningún secreto que un cambio físico radical puede acercar al actor más mediocre a la ansiada estatuilla de Hollywood. Aunque puestos a ser sinceros, vamos a reconocer también que el actor o actriz en cuestión tendrá más papeletas de llevarse al tío Oscar a casa si la transformación consiste en su afeamiento (que se lo digan sino a Charlize Theron, que consiguió su Oscar por 'Monster', donde no lucía precisamente guapa).
Otra transformación muy valorada en la gran pantalla es el cambio de peso notable, tanto el engordamiento como el adelgazamiento simpre que sean radicales. Pero vamos a centrarnos en los 'envejecimientos' artificiales.
Otra que últimamente también envejece por exigencias del guión, y por obra y gracia del maquillaje, es Kate Winslet. A la actriz la vemos varias décadas mayor en su nueva película, 'El lector'. Winslet, de 32 años, ha cambiado radicalmente de imagen para interpretar a Hanna Schmitz, una antigua vigilante de un campo de concentración nazi que en la Alemania de posguerra intenta ocultar su pasado. En las imágenes de la actriz dando vida a este personaje, la bella protagonista de 'Titanic' aparece prácticamente irreconocible con el pelo cano, ropa poco elegante y pasada de moda y algunas arrugas de más en el rostro.
Con grandes dosis de maquillaje, varias prótesis y una peluca gris (en este caso parece que no se ha tenido que recurrir a los efectos especiales), la estrella británica de Hollywood consigue dar vida de manero (¿creíble?) a esta anciana nazi. Y pongo creíble entre interrogaciones porque es dificil esto de conseguir envejecer a un actor a golpe de brocha y de polvos de maquillaje y que nos lo traguemos. Vamos, que en más de una ocasión los intentos cinematográficos de envejecimiento han resultado un poco ridículos.
Ni Winslet, ni Pitt son pioneros en esto de dejarse hacer para mostrarse más 'viejunos' en la gran pantallas. Sólo cabe recordar casos como el Michael J. Fox de 'Regreso al futuro 2' o el Mel Gibson de 'Eternamente joven'. Por no hablar de las ridículas transformaciones de Eddie Murphy (en la mayoría de sus películas de los últimos 10 años, el hombre le ha cogido gusto al tema), que mejor olvidar.
Bruce Willis en 'La muerte os sienta tan bien' aparece también caracterizado más mayor de lo que era cuando se rodó la película. Un filme que, por cierto, aborda la obsesión por no envejecer y que nuestro rostro no muestre ni la mínima arruga. A Michelle Pfeiffer no le importó tampoco aparecer mayor de lo que es en 'Stardust', película en la que interpretaba a una bruja malvada y de aspecto más bien desagradable (no sólo por la edad). Mientras que a Tom Hanks lo hemos visto envejecido por culpa de la enfermedad en 'Philadelphia', y en más recientemente en 'La guerra de Charlie Wilson', aunque creo que en esta hizo falta menos maquillaje.
Y vosotros, ¿os acordáis de algún 'envejecimiento' para la gran pantalla que os haya sorprendido para bien o para mal?