¿Quién dijo que los actores y las actrices de Hollywood siempre son guapos y jóvenes? Quizá la gran mayoría sí, pero también hay un porcentaje (pequeño, es cierto) de estrellas que no lucen en el firmamento hollywoodiense precisamente por su atractivo físico. Y, además, algunos de ellos no por no ser muy agraciados dejan de ser sexys para el gran público. Lo cual tiene más mérito. Los hay realmente feos, feos, feos simpáticos y medio feos con cierto morbo.
Dentro de los intérpretes que nunca saldrían en una de esas habituales listas de 'los actores más atractivos', pero que, sin embargo, despiertan bastante morbo entre el público femenino podemos encontrar a Adrian Brody o Benicio del Toro. El primero puede presumir de novia (Elsa Pataky), no lo vamos a negar, pero no de belleza física. Por mucho que intente posar cual irresistible modelo en algunas revistas de moda, su extraordinaria nariz y su enclenque y desgarbada silueta no lo situan con un Adonis. El caso es que el chico algo tiene que tener porque acaba resultando sexy para muchas.
Lo mismo le sucede al portorriqueño Benicio del Toro, un patito feo del cine que al final se ha acabado convirtiendo en un actor muy atractivo. Su aspecto casi permanente desaliñado, con pelo sucio y despeinado, sus profundas y oscuras ojeras, provocarían que no pensases en llevártelo a la cama ni 'jarta vino'. Pero no sabemos exactamente si es por el tipo de papeles que interpreta o por su aire misterioso, intimidante y medio salvaje, se nos quita cualquier prejuicio higiénico y no dudaríamos en pegarle un 'buen viaje'.
Vin Diesel, Jeff Goldblum, Billy Bob Thorton y Willem Dafoe podrían encajar perfectamente en esta clasificación de actores feos pero resultones o, incluso, sexys para algunas de sus fans. Si los contemplamos objetivamente de ninguno de ellos se puede decir que sea guapo, jamás hubiesen podido dedicarse al mundo de la moda subiéndose a una pasarela u ocupanodo una portada del Vogue, sin embargo han acabado ocupando portadas por otro tipo de atractivo que no sólo tiene que ver con el físico.
Feos, los mires por donde los mires son Steve Buscemi y John Malkovich. Ni morbo, ni nada. No digo yo que no sean buenos actores, de hecho lo son, pero no estamos aquí para juzgarlos por sus trabajos interpretativos, sino por su aspecto. Tampoco digo que no haya espectadores que se sientan atraídos por ellos, pero sinceramente, si estás entre estos espectadores... ¡háztelo mirar! Una pesadilla resultaba la escena de 'Como ser John Malkovich' en la que aparecía el actor clonado por todas partes. Por cierto, consejo para Buscemi: una visita al dentista para blanquearte la dentadura y colocarte en su sitio alguna pieza dental haría mucho por tu imagen.
Aunque a Klaus Kinski ya no lo veremos nunca más en la pantalla grande, no lo echamos de menos por deleitarnos con su bello rostro. Además de feo, este actor especializado en personajes neuróticos, no era muy agradable de trato: se decía de él que tenía un carácter temperamental e irascible. Vamos, que su fealdad no la compensaba con su encantadora personalidad. Era, además, adicto sexual y de una coprolalia irrefrenable, y solía dejar a su paso una estela de enemigos personales debido a su grosería y falta de buenos modales. Una joyita. Sorpresas de la genética, su hija Natasha Kinski es ciertamente toda una belleza.
Últimamente a Christopher Lambert -aunque sigue vivo- tampoco lo vemos mucho delante de la cámara, e igualmente no es su físico lo que se eche de menos de contemplar. Su salto a la fama le vino gracias a la película 'Greystoke: la leyenda de Tarzán, el rey de los monos', no dudamos que su físico tuvo mucho que ver en que le dieran el papel protagonista. Su ojillo a la virulé no ayuda nada a hacerlo más atractivo. Estrabismo, el mismo defecto físico que decora la mirada del gran actor Forest Witaker.
Delroy Lindo ('Broken Arrow', 'Las normas de la casa de la sidra' o 'Una historia diferente') no hace honor a su apellido. Quizá por su nombre no le identifiquéis con facilidad, pero si os fijáis en la foto sabréis de quien estoy hablando. Su semblante brusco no facilita que te lo imagines como en hombre de tus sueños.
Otro secundario muy habitual en cierto tipo de papeles -el de latino chungo- es Danny Trejo. Yo a este tipo lo veo de noche por la calle y me cruzo de acera, porque además de feo su aspecto da un poco de miedo.
Entre los actores cómicos que destacan por su no agraciado físico están los simpáticos Ben Stiller y Owen Wilson, a pesar de sus carencias físicas ambos interpretaron a sendos modelos, eso sí, en el filme 'Zoolander', una divertidísima parodia del mundo de la moda.
Otro que tampoco puede presumir de volveras a todas locas es Jim Carrey, -locas de risa quizá, pero nada más- quien, además, con sus extrañas muecas y tics no ayuda mucho a mejorar su imagen. Dentro de esta misma categoría de 'feos simpáticos', el rechoncho y bajito Danny de Vito también ocupa una posición importante en el listado de feos.
Parece que para dedicarse a la comedia vale más tener un aspecto feucho, sino que se lo digan a Mike Myers, hilarante en su papel de 'Austin Powers'. Después de verle en este filme nadie podría tener sueños eróticos con este actor, guionista y productor de origen británico-canadiense (a veces la mezcla genética no da buenes resultados).
La fealdad de directores como Woody Allen, Michael Moore o Quentin Tarantino pasaría desapercibida si no fuese porque bastante a menudo se empeñan en ponerse delante de la cámara no precisamente para alegrarnos la vista con su rostro.
Por cierto, en el panorama actoral español se lleva la palma de feo nuestro Enrique Sanfranciso, otro al que dificilmente veremos nunca haciendo de gran galán. Claro que eso dentro del panorama cinematográfico español, tan tendente a la comedia facilona, es más una ventaja que un handicap.
Y para tí, ¿cuál es el actor más feo de la gran pantalla? ¿Con cual no te irías a la cama ni aunque te pagasen por ello?