Hay actores que triunfan con un determinado papel y explotan la gallina de los huevos de oro para hacerse un hueco en el mundo del celuloide. El problema surge cuando al fin se consagran. ¿Qué hacer? ¿Continuar con los mismos papeles que le han servido de plataforma hacia la popularidad? Si un actor opta por esto, es muy probable que acabe tan encasillado que sea prácticamente imposible vislumbrar la oportunidad de "escapar" del papel que lo convirtió en estrella. Ante esta perspectiva, no son pocos los intérpretes que deciden renegar de su pasado y cambiar completamente de registro.
Así ocurró con Leonardo DiCaprio, que alcanzó el éxito como ídolo de jovencitas en películas como 'Romeo + Julieta' o 'Titanic', y después ha sabido orientar su carrera hacia proyectos que no tienen nada que ver con esta etiqueta.
Las dos últimas estrellas adolescentes que han decidido hacer borrón y cuenta nueva han sido Miley Cyrus y Zac
Efron. La primera, conocida por su papel de Hannah Montana, ha descartado continuar con la saga de películas sobre el personaje de su serie de televisión, cuya primera cinta llega a los cines de Norteamérica el 10 de abril. Miley, que llegó a la televisión en 2006 con una serie que se inspira en su propia vida, se convirtió en uno de los productos más lucrativos de la cadena multinacional Disney y en un verdadero fenómeno de cultura popular en Estados Unidos, donde es capaz de llenar estadios hasta con 30.000 personas, la mayoría niñas desde los 4 hasta los 16 años.
Ahora la cantante quiere dejar de lado su papel de Hannah Montana en el cine, en televisión es otro cantar, y ha desvelado sus planes profesionales para la gran pantalla: será la protagonista de 'The Last Song'. En la cinta, producida por Disney, la joven estrella dará vida a una adolescente muy rebelde que es enviada a pasar el verano con su padre separado, con el que no mantiene una buena relación. ¿Habrá vida después de Hannah? El tiempo dirá.
Zac Efron también se apunta al carro del miedo a encasillarse. La estrella de 'High School Musical' no quiere ser únicamente un chico de musicales ligeros y por eso ha rechazado el papel protagonista de 'Footloose', un remake de la cinta que en 1984 interpretó un joven Kevin Bacon que preparaba Paramount.
Aprovechando un vacío legal en su contrato, el ídolo ha decidido dar marcha atrás y abandonar un papel que se parecía demasiado a lo que llevaba años haciendo y que le lanzó a la fama mundial. Para comenzar su nueva vida sin musicales, Zac está negociando un nuevo proyecto cinematográfico: la adaptación de 'The death and life of Charlie St. Cloud', una historia que rompe definitivamente con su pasado interpretativo.
No sólo ídolos de adolescentes han renegado de su pasado. En su momento lo hizo Salma Hayek quien no soporta que se la vincule con los culebrones de sus comienzos. La Hayek llegó incluso a negar autografiarle una foto a un admirador porque la imagen era de cuando participó en su primera telenovela titulada 'Un Nuevo Amanecer'. ¿Tan vergonzosas resultan para Salma sus raíces como actriz?
Otro actor latinoamericano, Andy García, reniega precísamente del topicazo por excelencia de los latinos: "Nunca he sido un latin lover", aseguró Andy en la presentación en Beverly Hills de su última película, 'La Pantera Rosa'. No comparten esta afirmación muchas fans del actor que le califican como el verdadero precursor del 'boom' latino en norteamérica, ya que fue el único 'latin lover' en la industria de Hollywood prácticamente en toda la década de los ochenta. Este "puesto" se lo cedió a Antonio Banderas al rechazar el papel de 'Los Reyes del Mambo', que el malagueño aceptó para comenzar su aventura 'hollywoodiense'.
A veces un actor reniega de lo que hizo y después recapacita hasta llegar a utilizar a su favor lo que en el pasado le resultaba incómodo. Esto le ha ocurrido a Penélope Cruz, quién, según un artículo de Alicia Parro publicado en la revista Glamour de este mes, la actriz se negó a contestarle sobre la película 'Jamón Jamón' porque "le afectó". Años después, la actriz ha sabido poner en el lugar que merece su debut en la gran pantalla dando las gracias públicamente a Bigas Luna en el emotivo discurso que dio tras recibir el Oscar. Ya lo dice el refrán, rectificar es de sabios.