Suele ser lo habitual en el mundo de la interpretación que los actores den el salto de la pequeña pantalla a la gran pantalla, esto es, de las series de televisión al cine (y no todos, claro... sólo algunos elegidos). Es menos habitual que suceda lo contrario, dar un salto -o más bien se debería decir un paso atrás- hacia la tele cuando uno ya se ha forjado una carrera y una reputación en el cine. Aunque últimamente esta tendencia se está acentuando.
Cada vez son más los actores y actrices del celuloide que se reciclan o son recuperados para el mundo catódico. Las series, tan en boga en los tiempos que corren, se acaban convirtiendo en refugio de actores, algunos de ellos hasta con un Oscar en las estanterías de sus casas... que una cosa no quita la otra.
Quizá la razón, al menos para las féminas, es lo que señalaba hace poco Toni Collette en una entrevista. La actriz afirmaba que las actrices encuentran ahora mejores papeles en televisión que en cine. No vamos a negarle que el nivel de las series que se ruedan en Estados Unidos se ha visto elevado considerablemente y parece que los buenos guionistas escriben sus mejores historias para televisión. Mientras que el cine sigue tirando de remakes, segundas, terceras y cuartas partes e, incluso, de adaptaciones de series a películas.
Collette, que saltó a la fama tras su papel de Muriel Heslop en el filme 'La boda de Muriel' y fue nominada a un Oscar por 'Pequeña Miss Sunshine', se asomará a los televisores de nuestro país, en el canal 'Paramount Comedy', como protagonista de la primera temporada de 'United States of Tara', producida por Steven Spielberg. En ella, la actriz dará vida a una ama de casa con personalidad múltiple. Tony Collette, a la que hemos visto en pelícuas como 'El sexto sentido', 'Las horas' o 'En sus zapatos', afirmaba que no buscaba trabajar en televisión, pero tras leer el guión "brillante, con un argumento tan original", no pudo rechazarlo. Por cierto, que los tres primeros capítulos de la serie están dirigidos por la guionista Diablo Cody, ganadora de un Oscar por 'Juno'. Parece que no sólo los actores se reciclan para la televisión.
Si hay un caso paradigmático de este fenómeno que comento, es el de George Peppard. Podríamos decir de este actor que fue un pionero en esto de reconvertirse en un personaje de serie mítico. Tras una larga, y desigual, carrera dedicada al cine y una filmografía en la que destacan películas como 'Con él llegó el escándalo' y, sobre todo, 'Desayuno con diamanes', Peppard no tuvo ningún reparo en meterse, ya entrado en edad, en la piel de uno de los personajes de la exitosa serie 'El equipo A'. De hecho, su rostro para muchas generaciones de países donde se emitió la mítica serie estará siempre asociado al nombre del coronel John 'Hannibal' Smith y a la frase 'me encanta que los planes salgan bien'.
Cuando parecía que los productores y directores de cine se habían olvidado de ella, alguien tuvo la genial idea de pensar en Glen Close para protagonizar la serie 'Damages' ('Daños y prejuicios' es su título en español). Aparentemente una serie más de abogados que en realidad esconde mucho más: intriga, misterio,... El papel de Patty Hewes que interpreta Glen Close es el de una poderosa y despiada fiscal que dirige uno de los mayores bufetes de abogados de Nueva York. Su vida cambia cuando decide dedicar todos sus esfuerzos a atrapar a Arthur Frobisger, un alto empresario que es sospechoso de haber estafado a sus trabajadores provocando, así, la bancarrota de su empresa. Un personaje lleno de matices interpretativos gracias al trabajo de esta gran actriz. Quizá, el haber estado cinco veces nominada al Oscar y no conseguirlo en ninguna ocasión, ha llevado a pensar a la intérprete de 'Atracción fatal' que es mejor llenar su cuenta corriente con los beneficios que le proporciona el trabajo en televisión que esperar a otro gran papel cinematográfico con el que conseguir una estatuílla para completar la decoración de su estantería.
Aunque comenzó en series de televisión, parecía que Jason Lee había dado el salto definitivo a los largometrajes de la mano de Kevin Smith, en películas como 'Mallrats' o 'Persiguiendo a Amy'. Sin embargo, el actor tuvo que volver a sus orígenes, la pequeña pantalla y ahí lleva desde 2005 siendo el protagonista principal de la hilarante y descontrolada sit-com de la NBC 'Me llamo Earl'. En ella Jason Lee da vida a un delicuente de poca monta que intenta redimir cuentas con el pasado.
A fecha de 2008 Charlie Sheen era uno de los actores de la televisión estadounidense que mejor salario cobraba. Y no es para menos, su serie 'Two and A Half Men' ('Dos hombres y medio'), emitida por la cadena CBS, lleva seis temporadas siendo una de las comedias de mayor éxito en la televisión americana. La última película en la que aparecía el actor fue 'Scary Movie 4', sin figurar en los títulos de crédito. Imaginad el nivel de los papeles que le ofrecen para el cine. Antes, su aparición más destacable había sido en 1999 para 'Cómo ser John Malkovich', haciendo de si mismo. Toda una suerte que alguien decidiese que tenía cabida en la televisión porque, sinceramente, su carrera en el cine parece bastante acabada, a no ser que Tarantino se decida a redescubrirlo en alguna de sus películas.
El actor irlandés Gabriel Byrne tuvo su momento de fama y éxito en la década de los 90 al participar en la película 'Muerte entre las flores', de los hermanos Cohen y ha participado en filmes de prestigiosos directores, aclamados por la crítica, como 'Sospechosos habituales', 'Dead Men', 'Spider',... para terminar como psicólogo terapeuta en la serie de la HBO, 'In Treatment'.
Termino con el conocido caso de Sarah Jessica Parker de quien no hace falta decir que sufrió un resurgimiento -casi resurección- gracias a la serie 'Sexo en Nueva York', que además la convirtió en icono-fashion mundial. Lo curioso de esta actriz es que, gracias a este papel, volvió a ser reclamada para la gran pantalla, y no sólo para la adaptación de la serie a la que tanto debe. Otras comedias de dudosa calidad están en su haber desde entonces.