Son
varios los actores de Hollywood que vienen a nuestro país y acaban
enamorándose de él como lugar de descanso y vacaciones. Hace
poco nos enterábamos que Russell Crowe ha elegido la ciudad de Barcelona
para escapar del estrés de los rodajes. Enamoradito de nuestras tierra
que parece estar el australiano. Por cierto, que si no quiere recuperar
todo el peso del que tanto le ha costado librarse no va a ser el mejor
sitio para hacerlo. Entre la butifarra, el pan tumac, los calçots y la
crema catalana... va a tener dificil el resistirse.
Por lo que leemos en los dos días de descanso que ha pasado en la
ciudad condal ha aprovechado para practicar footing sobre la arena de
la playa de la Barceloneta. Mal no le viene. El chico no llegó como un
turista más, lo hizo en un avión privado e iba con un
intérprete personal, para no tener que mediar palabra con nadie, ni en
castellano ni en catalán... aunque intento pasar inadvertido entre la
gente, verstido con ropa deportiva, gorra,... Tras un par de días de
descanso y relax regresó Londres para incorporarse de nuevo al rodaje
de Robin Hood bajo las órdenes de Ridley Scott. Era la
primera vez que Crowe visitaba Barcelona. Seguro que después de
disfrutar del sol, las playas y los chiringuitos, Russell regresara a
España. De hecho, ya ha prometido regresar siempre que sus rodajes se
lo permitan.
Se alojó en el Hotel Casa Fuster, sin haber reservado previamente,
es lo que tiene ser estrella de Hollywood que es verte y reconocerte y
te hacen hueco en cualquier sitio. Allí estuvo protegido por dos
guardaespaldas tan altos como él, que debe de superar el 1,90
fácilmente. No pidió consejos ni para comer ni para fiestas; parecía
feliz adivinando, buscando y disfrutando en un discreto anonimato.
¿Se acabará Russell enamorando de España como le ha pasado a Woody Allen?
El excéntrico director se quedó tan prendado de nuestro país, que su
última película la rodó aquí, en suelo también barcelonés. Aunque a
Woody le tira más Oviedo -donde también se rodó alguna escena-.
Enamorado de Oviedo, nombrado embajador de la ciudad y con un Premio
Príncipe de Asturias que se entrega en esta capital, el actor y
director tiene hasta una estatua allí, una ciudad que él mismo ha
calificado como de 'cuento de hadas con príncipe y todo'.
El amor de Gwyneth Paltrow por nuestro país le ha llevado hasta promocionar España. Como habla castellano y le gusta España, sobre todo las tierras toledanas
donde vivió como estudiante adolescente, la popular actriz
estadounidense se ha convertido en turista inquieta por la piel de toro
en una serie documental tituada 'Spain... On the road again'.
Esta serie, producida y dirigida por Charles Pinsky, experto en
programas de cocina, pretende ser un escaparate de la gastronomía, la
cultura, el paisaje, el arte y el ocio de las distintas comunidades
españolas. A la Paltrow le pareció una buena idea participar en este
proyecto. Aunque debido a que es una vegetariana convertida, no prueba
nuestro típico y delicioso jamón... bueno, ¡ella se lo pierde!
El amor de Michael Douglas hacia España y pasar a menudo
estancias de descanso en las islas Baleares se lo debe a la que fuera
durante 18 años su esposa, Diandra. y la que fuera su mujer durante 18
años. Cuando formaban matrimonio, ambos adquirieron una casa con solera
en Mallorca, en Cala de Sant Vicenç, que llamaron S’Estaca.
Enamorada de Mallorca desde que era una niña –era un bebé cuando su
familia decidió trasladarse a la isla porque a su padre le encantaban
los barcos de vela- Diandra fue quien llevó a Michael por primera vez y
la que se encargó de convertir a S’Estaca en la magnífica mansión que
es ahora. Tras su divorcio, Michael Douglas y Diandra llegaron al
acuerdo de compartir la casa en meses diferentes, manteniendo entre
ellos una comunicación que les permite acomodarse según las
circunstancias.
Muchos años antes que todos ellos, la que descubrió España fue Ava Gardner.
Durante los años del franquismo, la gran actriz de Hollywood supo ver
como detrás de la dictadura se escondía un país alegre y apasionado. Su
llegada a nuestro país en la primavera de 1953 se convirtió en todo un
acontecimiento. Acabó viviendo varios años en Madrid y era asidua a los
clubs nocturnos y las fiesas privadas que por entonces se celebraban en
lugares como Chicote, Villa Rosa o Jockey y donde se divertía con
personajes como Hemingway, Pastora Imperio, Edgar Nevile, Lola
Flores... A Ava Gadner le gustaba España y sus gentes, disfrutaba con
el caracter español y la forma que aquí tenemos de disfrutar la vida...
y, se enamoró también de sus hombres. Se dice, se comenta que mantuvo
romances con Luis Miguel Dominguín y Carlos Larrañaga.