Ha habido películas realizadas a finales de los años 70 y durante toda la década de los 80 que han marcado la niñez y la adolescencia de toda una generación. Eran películas dirigidas a los espectadores de cine más jóvenes, generalmente protagonizadas también por actores muy jóvenes. Afortunadamente algunos de esos filmes siguen marcando a las nuevas generaciones de público, gracias a que esos niños son ahora padres y muestran a sus hijos estas películas, que aún alguna televisión decide programar en su parrilla. Me refiero a películas como E.T., El extraterrestre, Karate Kid, Los goonies, Regreso al futuro, Willow, Los Gremlims, La guerra de las galaxias, Exploradores, El club de los cinco, Bittlejuice, La historia interminable, Rebeldes, La guerra de las galaxias, Juegos de guerra, TRON, Cuenta conmingo, Indiana Jones,... por sólo mencionar algunas. Películas que si tienes treinta y tantos años y no has visto es que no has tenido infancia.
Pero, ¿nunca os habéis preguntado qué ha pasado con los actores que protagonizaban estas pelis? Para algunos de ellos el aparecer en el reparto de estas producciones supuso el inicio de una exitosa carrera, y se hicieron un hueco en el firmamento de las estrellas de Hollywood. Sin embargo, de otros no hemos vuelto apenas a tener noticia: llegaron, triunfaron durante algunos años y se evaporaron.
Uno de estos actores es Ralph Macchio, Daniel Larusso en Karate Kid, que parece que tras protagonizar varias películas de esta serie se quedó para poco más que 'dar cera, pulir cera', esto es, abrillantar tal y como le enseñó el señor Miyagui en la mencionada película. Tras su paso por Karate Kid y las dos secuelas más que tuvo el filme, -con las que el actor alcanzó un considerable éxito en la década de los 80- poco más hemos sabido de él.
De origen italo-americano, este joven tuvo su primera oportunidad para demostrar su talento como actor en Rebeldes, de Ford Coppola y por ello pasó a formar parte del conocido como 'brat pack', nombre que se le dió a toda una generación de actores que también participaron en ese filme, Tom Cruise, Patrick Swayze, Rob Lowe, Matt Dillon, Emilio Estevez,... y a los que se les pronosticó un exitoso futuro como actores. Sin embargo, no todos corrieron la misma suerte. Entre los menos afortunados se encuentra Ralph, cuya interpetación mas destacable en los últimos tiempos fue en 1992, con la cinta Mi primo Vinny. Cierto éxito tuvo también la anterior Cruce de caminos. pero nada volvió a ser igual después de Karate Kid. Posteriormente su carrera le ha llevado por los escenarios teatrales, algunas apariciones en series de televisión, sin olvidar que también se ha puesto tras la cámara para rodar el largometraje independiente Love Thy Brother, por el que fue premiado como mejor director en el Festival de Long Island.
Sean Astin, Josh Brolin, Jeff Cohen, Corey Feldman, Kerri Green, Martha Plimpton, Jonathan Ke Quan,... ¿os suenan estos nombres? Algunos más que otros, seguro. Todos ellos protagonizaron Los Goonies, aquella película de aventura dirigida por Richard Donner y escrita por Steven Spielberg en la que un grupo de amigos adolescentes emprenden un viaje en busca de un tesoro. Del último de ellos, el actor vietnamita Jonathan Ke Quan, os acordaréis también por su papel en Indiana Jones y el Templo Maldito. Nació en el 71 en Vietman, y tuvo que pedir asilo político en EE.UU. tras la caída de Saigón. Allí estudió en la Escuela de Artes de Cine en California. Sus papeles estelares en estos dos filmes sin duda han dejado huella en el cine de los 80. ¿Y qué vino después? Pues el chico siguió estudiando, y tras algún fallido intento de ponerse tras las cámaras, acabó siendo supervisor e instructor de artes marciales, en películas como X-Men. Su pasión por el kung-fu y las artes marciales le viene a raíz de su participación en la segunda parte de las aventuras de Indiana Jones.
Lo de Josh Brolin es un caso curioso de reciclaje de un actor. Tras el éxito alcanzado por su participación en Los Goonies en 1985 poco más trabajó este actor para la gran pantalla. A mediados de los 90 empezamos a ver de él algunas nuevas incursiones en el cine, aunque nada especialmente reseñable. Ha sido gracias a los directores Woody Allen y, sobre todo, los hermanos Cohen, que hemos recuperado a este intérprete, ya madurito, -y que hasta ese momento sobrevivía gracias a la televisión- para la gran pantalla. Allen le dio un pequeñísimo papel en Melinda y Melinda. Más confianza pusieron en él los Cohen, dándole una buena oportunidad para lucir sus dotes interpretativas en su papel de No es país para viejos.
Emilio Estévez, otro mito adolescente de adolescentes en su día. Su carrera ha sido bastante desigual. Con casta de actor -es el hijo de Martin Sheen y Janet Sheen, ambos actores-, Estevez comenzó desde muy joven interviniendo en telefilms hasta que en 1982 realiza un papel secundario en Tex, película protagonizada por Matt Dillon. Su primer papel importantae fue como pandillero en Rebeldes. Y a partir de aquí, durante los 80 se hizo un importante hueco en películas de éxito dirigidas al público joven como El club de los cinco o St. Elmo, punto de encuentro, donde trabajó junto a otros actores de su generación con los que entablaría amistad, como Judd Nelson, Ally Sheedy, Rob Lowe o Demi Moore (con esta última estuvo liado).
A finales de esta década su carrera ya empieza a declinar: podríamos decir que Arma joven fue su último gran éxito como actor de público adolescente. Películas que supusieron un fracaso tras otro hicieron que se viera relegado al mercado de los telefilmes. Nos sorprendió su breve cameo en Misión Imposible en el año 2003 y más aún, tres años después, que además de actor, fuese director y guionista de Bobby, película coral con una trama ambientada en la época del asesinato del presidente Kennedy.
No se puede decir que la fuerza acompañase a Mark Hammill tras meterse en la piel del joven Luke Skywalker en La Guerra de las Galaxias. Más bien todo lo contrario. El actor no pudo desligarse del papel que el ofreció George Lucas de un juvenil granjero de la galaxia que libera al universo devenido en Jedi. La mala suerte de Mark comenzó en diciembre de 1976, cuando la famosa película ya estaba prácticamente terminada, sufrió un accidente de coche que le provocó una fractura de pómulos y nariz, teniendo que ser operado en varias operaciones para poder reconstruirle el rostro. Los cirujanos le aseguraron que podrían las heridas en su rostro se irían manifestando más intensamente con el paso de los años. Debido al accidente algunas de las últimas escenas de La guerra de las Galaxias tuvieron que ser rodadas por un doble. Aún así, Mark pudo rodar las dos siguientes entregas de la saga. Sin embargo, tras éstas actuó solamente en escasos filmes de bajo presupuesto.
Al no lograr triunfar como actor de éxito en el cine, Mark Hamill reencaminó su carrera portagonizando varias obras en Broadway, dirigió su propio documental sobre el mundo del comic, y también escribió y creó varios libros de cómic. Pero sobre Mark Hamill ha destacado en el doblaje de dibujos y largos animados.
Mejor suerte han corrido actores como Winnona Ryder que empezó dando sus primeros pasitos en esto del cine de la mano de Tim Burton, en Bittlejuice., o Matt Dillon (Rebeldes, La ley de la calle) que aunque su carrera cinematográfica ha tenido altibajos siempre ha vuelto a resurgir, últimamente en la película Crash, de Paul Higgis. Lo mismo se podría decir de River Phoenix, protagonista infantil de Exploradores y Cuenta conmigo, si no fuese por su prematura muerte que truncó una carrera que ya parecía bastante encaminada al éxito.