Aunque parezca que para llegar a ser gran estrella del cine en Hollywood hay que ser guapo y delgado, en realidad, esto no es del todo cierto. Si hace unos posts hablábamos de feos que, a pesar de ello, han llegado a triunfar en la gran pantalla, en este hablaremos de los gorditos del cine. A estos actores, unos kilos de más no les han perjudicado nada en su carrera cinematográfica, si bien es cierto que algunos de ellos no han podido evitar estar encasillados en personajes de 'gordos'.
A diferencia de la hermosura que, si la cirugía no interviene, va a ser -más o menos- la misma que Dios te ha dado durante el resto de tu vida, la gordura es algo más variable. Digamos que es algo que, muy a nuestro pesar, se puede adquirir con el paso de los años. Mientras hay actores a los que siempre hemos conocido 'pasados de kilos' y con la lorcilla bien puesta, otros se han convertido en portadores de exceso de peso con los años. Lo bueno de la lorza es que con dieta y ejercicio también acaba por irse... siempre que haya mucha voluntada y capacidad de sacrificio, por supuesto. Así que en nuestro top de 'gorditos' de cine no sólo vamos a incluir a los que lo han sido toda la vida, sino a los que, seguramente de manera involuntaria, lo han acabado siendo con los años.
Leonardo DiCaprio
Ya queda lejos la imagen del Leonardo DiCaprio delgadito que vimos en 'Romeo y Julieta'. En los últimos años DiCaprio nos ha acostumbrado a su cuerpo un tanto fondón, tanto que para su nueva película 'Inception' el actor se ha visto obligado a perder 14 kilos por exigencias del guión.
Tras relajarse, en cuerpo y alma, en las playas de Ibiza, Leo tendrá que someterse a una dieta y a duras sesiones de gimnasio para rodar las escenas de acción que tiene previsto para su nueva película dirigida por Christopher Nolan.
Oliver Hardy
Él es el gordito por excelencia del cine. Su existencia no tendría sentido sin Stan Laurel, mientras uno era el gordo, el otro era el flaco. Al dúo cómico que formaban entre los dos se les conoció en nuestro país como 'El gordo y el flaco'. Su trabajo como pareja se inició en el cine mudo y tuvo su continuidad incluso con el sonoro. Ambos representaban a menudo a tipos bastante tontos, eternamente optimistas e inocentemente valientes. El sobrepeso de uno era complementario a la delgadez del otro. Sin duda, no hubiera sido lo mismo si Hardy hubiese decidido ponerse a régimen: seguramente la comicidad del dúo no hubiese sido la misma.
Jack Black
A golpe de chiste, este actor se ha convertido en el gordito gracioso por excelencia de Hollywood de los últimos tiempos. Explota su físico en sus papeles de comedia que, seguramente, interpretados con un vientre plano no conseguirían el mismo efecto sobre el espectador.
Michael Moore
Es innegable la gordura director de 'Bowling for Columbine' y 'Farenheit 9/11' es una de sus señas de identidad, casi tanto como su postura progresista y su visión crítica hacia la globalización, las grandes corporaciones, la violencia armada o la invasión a Iraq. Recientemente se publicó un libro criticando a Moore titulado Michael Moore is a Big Fat Stupid White Man ('Michael Moore es un gordo blanco y estúpido'), triste que para rebatir sus posturas alguien tenga que recurrir al insulto y la descalificación por su aspecto físico.
Peter Jackson
El director de El señor de los anillos y King Kong estaba tan enorme como el gran mono protagonista de su película. Y, además, independientemente lo uno de lo otro, el hombre siempre daba un aspecto de sucio y sudado, al que poco gustaba lavar su pelo, que causaba cierta repulsión. Cansado de sus kilos de más, ha llegado a perder 32 kilos... y el resultado es impresionante. No parece la misma persona.
Kirstie Alley
La popular actriz ha sabido sacarle partido a eso de cargar con unos kilitos de más. En 2005 Kirstie protagonizó su propio programa titulado 'Fat actress', en el que se reía de su sobrepeso delante de todos los espectadores. Mucho no le duró la alegría a la actriz por tener cinco tallas más. Finalmente decidió rentabilizarlo de otra forma y someterse a un programa de adelgazamiento de la mano de Jenny Craig y del cuál sería la imagen. Gracias al programa pudo adelgazar unos 30 kilos y llevárselo calentito a casa. Aún así, Kirstie no ha recuperado totamente su figura.
Marlon Brando
Si en sus años mozos Marlon Brando lucía un cuerpo de escándalo, que volvía locas a todas las mujeres y que ninguna en su sano juicio hubiese puesto pegas para llevárselo a la cama, con el paso de los tiempos el actor fue dejándose físicamente. Aunque interpretativamente mantuvo su calidad. Ya en 'El Padrino' se adivinaba cuál era la tendencia natural que iba a tener el actor en sus años maduros.
Orson Welles
Otro gordo magnífico y admirable de Hollywood. El más inmenso de los directores de cine, entendido en el sentido de genio cinematográfico. Tal vez la relación entre el peso y el talento sea una de las causas de la fascinación que siempre padeció Orson Welles, hacia el delgado y demacrado don Quijote. La más grande frustración artística del inolvidable director fue su siempre pospuesta película sobre este universal personaje cervantino, tan diferente a él en lo físico.
Russell Crowe
Russell Crowe siempre ha sido uno de esos actores de peso variable, tan pronto le vemos escultural (la verdad que ya ni nos acordamos de ello) como fondón. De carácter poco amigable y considerado uno de los 'macho men' de la meca del cine, Crowe presume de tripita en Hollywood donde un michelín es sinónimo de muerte instantánea. Aunque parece que a él se la pela bastante y ahí está... pasando de cualquier tipo de 'operación bikini'. Con su grasa acumulada lo hemos visto en recientes películas como 'La sombra del poder', donde dudamos de la credibilidad de ciertas escenas en las que se mueve ágil como una gacela.
Val Kilmer
Poco queda de ese Jim Morrison de Oliver Stone al que Kilmer dio vida o de su personaje en Top Gun, dando réplica a Tom Cruise. El actor se ha dado a la vida contemplativa o al 'sofing' que lo llamo yo. Con un considerable sobrepeso, Val se conforma con hacer papeles de madurito interesante... cualquier actriz con sus kilos de más no tendría la misma oportunidad. Pues a él, con una cara de pan de hogaza que no puede con ella, le siguen dando papeles.
Mickey Rourke
El que fuera sex-simbol de los 80 por películas como 'Nueve semanas y media', Mickey Rourke vive su resurgir en este 2009 gracias a 'El luchador', una película que le viene ni que pintada en la que se habla de una antigua estrella de la lucha americana que resurge de sus cenizas. Otro que ha ganado unos kilitos con los años. Un aumento de peso que más parece la típica 'hinchazón' que sufren los ex politoxicómanos. Supongo que en este caso los kilos de más son lo de menos si atendemos al resto de cambios que ha sufrido su físico.
Jessica Simpson
Esta actriz, y también cantante, puede servir de ejemplo de actriz buenorra que de repente empieza a perder su figura para más tarde, dieta y gimnasio mediantes, intentar recuperarla de nuevo. La chica ha tenido una vida muy agitada desde su separación del también cantante John Mayer: se dio la fiesta padre con buena compañía como Paris Hilton, Britney Spears... En fin, toda esa fauna. Y es que Dios las cria y ellas se juntan.. Será porque nadie en este santo mundo las aguanta. La Jessi tuvo un tiempo que se puso tan jamona como su amiga Brtiney. Ella, sin ningún complejo, a pesar de los michelines seguía luciendo ajustada... el efecto resultante es que parecía un chorizo embutido o morcilla de burgos.
Fatty Arbuckle
Y si empezábamos con un gordito del cine clásico, terminamos con otro menos conocido para el gran público, aunque la historia de este nos deja un sabor más amargo. Su nombre artístico no lleva engaño ni confusión algunos sobre como era su físico. 'Fatty', que en inglés significa 'gordito', fue el apodo que tuvo que usar profesionalmente, a pesar de que lo detestaba. Arbuckle fue uno de los actores más populares de su época, aunque hoy es más conocido por 'El escándalo Fatty Arbuckle'. Fue acusado de violar y provocar la muerte a una actriz. Sus juicios se convirtieron en unos de los primeros juicios-espectáculo de Hollywood. Era difícil creer que alguien con ese aspecto de 'gordito bonachón' pudiese haber cometido semejantes atrocidades.
Por cierto, que ninguno de ellos sería amigo de Gwyneth Paltrow, de quien se ha publicado recientemente que no tiene amigos gordos. Desde que es amiga de Madonna, se comenta que la actriz vive obsesionada con bajar de peso y mantenerse en forma. Se dice que Paltrow no tiene amigos con kilos de más, a excepción de Mario Batali, chef italiano e íntimo de la actriz, a quien regaló una credencial para el nuevo gimnasio que la esposa de Chris Martin planea abrir.. De acuerdo al diario New York Post, Gyweth anhela que Batali baje de peso pues con la tarjeta que le obsequió, el cocinero ahorrará 3.400 euros por hacer ejercicio en el exclusivo lugar. 'Gwyneth no quiere amigos gordos: el único que tiene es Mario y quiere que cambie como sea', señaló el periódico.