
El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, pero en el caso de
David Hasselhoff el refrán se queda corto. El ex vigilante de la playa ha sido ingresado recientemente por su adicción al alcohol, un mal hábito que ya le ha llevado al hospital
siete veces en los últimos años. El pasado domingo al mediodía,
su hija menor, Hayley, le encontró
inconsciente tirado en el suelo en su casa de Encino (California), según informa el portal "TMZ". Asustada por su estado, la joven llamó rápidamente a su madre, Pamela Bach, de la que Hasselhoff se separó en 2006. Una ambulancia se desplazó hasta la mansión, donde los médicos encontraron a Hayley abofeteando a su padre por miedo a que muriera. Cuando el intérprete ingresó en el centro
"apenas respiraba", de acuerdo con el diario "The Sun".
Los representantes de David, de 56 años, admiten que el actor tuvo que ser ingresado, pero afirman que el incidente ha sido exagerado por su ex mujer.
Por el contrario, ellos señalan que el actor estaba perfectamente la
semana pasada, cuando se le pudo ver en Seattle junto a su novia
Kimberly Stevens, y que simplemente el alcohol no le sentó bien.
En cualquier caso, lo cierto es que los últimos años en la vida de
Hasselhoff han estado marcados por su adicción al alcohol y sus
ingresos hospitalarios debidos a la misma. Hace tan sólo dos años, un vídeo en el que el actor aparecía completamente borracho y tratando
de comerse una hamburguesa tirado en el suelo daba la vuelta al mundo
en Internet.
El vídeo lo había hecho en un hotel de Las Vegas su hija Taylor Ann, para mostrarle hasta qué punto de ebriedad podía llegar al actor y qué aspecto presentaba cuando
se emborrachaba de esa manera. Poco después, el propio actor confirmaba
la veracidad del vídeo y su intencionalidad disuasoria.
"Desafortunadamente, tuve una pequeña recaída, pero parte de la
recuperación es la recaída. Soy un alcohólico en rehabilitación",
señaló en su momento el actor, que en los últimos años ha sido
ingresado hasta siete veces por sus malos hábitos, que, de continuar,
podrían darle algo más que un susto.