
¿Pero qué le pasa a
estas celebrities, que
todo el día
se las están viendo con los agentes de la ley y el
orden? Raro es el día en el que no nos entereramos de que alguna
estrella de Hollywood visita la cárcel o pasa alguna temporadita entre rejas.
Y es que esto parece que se ha convertido en una moda que no tiene visos de
cambiar. El último ha sido Roman
Polanski, acusado en 1977 en Los Ángeles de mantener relaciones
sexuales con una menor de apenas trece años en la mansión de Jack
Nicholson. Condenado por seis delitos (suministrar drogas a una
menor, cometer un acto obsceno o con ella, violación mediante uso de drogas,
realización de acto sexual ilícito, perversión y sodomía), Polanski, sin
embargo, fue más rápido que nadie y, ante la inminecia de la dentención, huyó a
Londres, se estableció en París y no ha vuelto a pisar suelo norteamericano.
Sin embargo, el cineasta, de 76 años, fue detenido el 26 de septiembre en Suiza y está a "la espera de la extradición" a EEUU. Ni siquiera se le ha concedido la libertad bajo fianza.
Pero no es el director franco-polaco el único que ha tenido problemas con la ley. Wesley Snipes, acusado de fraude fiscal, también ha pasado una temporadita en prisión. Hace un año, un jurado le halló culpable de
tres cargos menores por no completar el formulario de rendición de impuestos
entre 1999 y 2005, y fue condenado a tres años de prisión y una fianza de cinco
millones de dólares. Finalmente, salió en libertad condicional y parece que ya ha arreglado sus problemas con el fisco.
Otro que dio con
sus huesos en prisión fue el actor Kiefer Sutherland, al que
todos conocemos por '24', por ser hijo de Donald
Sutherland. El bueno de Kiefer, al
que también recordamos porque Julia Roberts le dejó prácticamente
plantado en el altar hace unos cuantos años, fue condenado a 48
días de cárcel por conducir bebido. sentencia que cumplió entre
diciembre y enero del pasado año en la prisión de Glendale, en Los Angeles. Y
encima, después estará en libertad condicional durante cinco
años. Todo un papelón. Al menos, el portavoz de la carcel dijo de él
que era un 'preso modélico', y que aunque no estaba feliz de
estar allí (uhmmm... ¿por qué será?), 'puedes ver por su comportamiento que
siente lo que ha hecho y que asume la responsabilidad'.
Pobriño.... Por si a alguien le interesa, el primer día de carcel, Sutherland
desayunó cereales, comió un bocadillo de pavo y cenó pollo. Ahí dejo el
dato.
Otro también ha tenido problemillas con la justicia ha sido
Ray Liotta, condenado a tres años de libertad
condicional por pasárselo 'pirata' con el coche, usease, por
conducción temeraria. El protagonista de 'Uno de los nuestros' tuvo un accidente mientras conducía ebrio, y además de la
libertad condicional, deberá también abonar una multa de 300 dólares y
asistir a un curso sobre consumo responsable de alcohol. Al menos
estará como en casa, porque seguro que eso está lleno de colegas de profesión.
Como Jonathan Rhys-Meyers, que después de rehabilitarse (JA JA... y JA) de sus problemillas con el
alcohol y las drogas, fue detenido en el aeropuerto de Dublín por
embriaguez y alteración del orden público. Vamos, que lió la que
Melendi en el avión a lo grande. Actualmente se encuentra en libertad bajo
fianza y se ha convertido en el mejor amigo de otra pieza digna de un museo, el
cantante Pete Doherty.
Tampoco podemos olvidar a la reina de este blog, la omnipresente y siempre
sorprendente Lindsay Lohan, que hace un tiempo pasó 84
minutos en prisión por conducir también bajo los
efectos del alcohol y posesión de cocaína (suponemos también que bajo los
efectos de ella, que no me creo yo que se la estuviera guardando a un amigo); el
director Gus Van Sant, que tras ser detenido conduciendo
borracho (¡qué sorpresa!), también forma parte de los archivos de la autoridad
competente; Mel Gibson, que ya ni sé las veces que ha pasado
por la cárcel, aunque un juez determinó que ya "va por el buen camino"; Rusell Crowe,
por atizar al empleado de un hotel; Macaulay
Culkin (angelito) por posesión de drogas, Sylvester
Stallone por introducir sustancias ilegales en Australia (una hormona
sintética prohibida en aquel país)...
Pero aún podemos remontarnos unos años atrás y recordar un
caso que, a mí personalmente, me ha impactado siempre: Hugh
Grant, detenido cuando le pillaron en plan cariñoso con la prostituta
Divine en un coche, y uno bastante más grave y que aún colea:
Y podríamos seguir, seguir y seguir citando 'fechorías' de
las estrellas hollywoodienses.
¿Recordáis alguna más?