Brittany Murphy,
que falleció el pasado diciembre debido a una mezcla mortal de
medicamentos complicada con una neumonía, no deseaba que su marido
heredara su patrimonio.
Según un testamento escrito a mano y conservado por su manager en una
caja fuerte, la actriz deja todo su patrimonio a su madre, y deja fuera
a su esposo, con el que Murphy llevaba casada desde el 2007, el
director y productor Simon Monjack.
Ese testamento había sido redactado antes de que la actriz
contrajera matrimonio; sin embargo, después del enlace, hay rumores que aseguran que Brittany se
encargo de redactar otro texto en que decía "Estoy casada con Simon
Monjack, a quien intencionadamente dejo fuera de este testamento".
La mansión de la difunta, que murió el 20 de diciembre a los 32 años, está a la venta por 7,25 millones de dólares. La actriz de "Clueless" adquirió la propiedad en las colinas de Hollywood en 2003 por menos de cuatro millones de dólares de manos de la cantante Britney Spears.
La semana pasada, los médicos forenses en Los Ángeles describieron la sorpresiva muerte de Murphy como un accidente, en el que no intervinieron ni el alcohol ni las drogas. La autopsia final señaló que tenía "elevados valores" de medicamentos en su cuerpo, que ingirió contra resfríos y dolores.
Simon Monjack ha anunciado que acudirá a la ceremonia de los
Oscars este fin de semana en honor a Murphy, ya que la Academia de Cine
planea dedicar un homenaje a los actores fallecidos el pasado año.
Hollywood Confidencial - Agencias