¿Os acordáis de cómo dio el salto al cine la estrella de Hollywood Brad Pitt?
Para quien no lo recuerde, vamos a hacer un poco de memoria. Fue allá
por 1991 cuando el ahora compañero sentimental de Angelina Jolie hizo
una de sus primeras incursiones en el mundo del cine. ¡Y qué
incursión! Fue de la mano de Ridley Scott, director que le dió un
pequeño papel de atractivo autoestopista ladronzuelo, al lado de Susan
Sarandon y Geena Davis en la película Thelma & Louise.
Allí conquistó a millones de espectadoras protagonizando una escena de
amor, con divertido streep-tease incluído, en la que con lo último que
se quedaba era con un sombrero de cowboy en la cabeza. Creo que esta
imagen ha protagonizado más de una fantasía sexual de muchas
espectadoras e hizo convetirse a Brad en un icono sexual.
Los mejor aprovechados quince minutos en la historia del séptimo arte: pasó de ser un desconocido a convertirse en un innegable nuevo sex symbol
gracias a la escena que rodó junto a la Davis. Anteriormente, Pitt se
había dedicado a labores de modelo en diferentes spots publicitarios,
fundamentalmente para la pequeña pantalla: casi un adolescente aún,
Brad Pitt participó en varios anuncios de la marca de patatas Pringles y de los famosos vaqueros Levi's.

Y aunque fue el primero en hacerlo, Pitt no es el último en dar el salto de la pasarela a la gran pantalla
con su cuerpo mediante, esto es mostrando todos sus encantos físicos -o
al menos unos cuantos- a los espectadores de cine. Otro que lo ha hecho ha sido el actor y modelo francés Gilles Marini que, gracias a su desnudo en la película Sexo en Nueva York, consiguió un éxito y una repercusión mediática que de otra manera, no sé yo. ¡Impresionante este chico de 33 añitos!
Aunque el personaje al que daba vida es lo de menos (no son sus dotes
interpretativas lo que llaman nuestra atención), contar que se mete en
la piel de un casanova que es vecino del personaje interpretado por Kim
Cattrall -la actriz que da vida a Samantha en la película-. Lo de
Marini había sido la pasarela... en el mundo de la moda tenía su
huequecito y un importante éxito como maniquí de Giorgio Armani en Milán.
Pero el chico tenía más aspiraciones y decidió irse a EE.UU. a ver si
cumplía algunos de sus sueños. El desnudo protagonizado parece que le
ha ayudado lo suyo, porque desde que se estrenó la película casi dos años en
aquel país no han parado de bombardearle con ofertas de trabajo y se ha convertido en un habitual de la serie 'Hermanos', protagonizada por Calista Flockhart y Sally Field.
Otro que fue modelo antes que reconocido actor es Mark Wahlberg.
Este musculado estadounidense de ascendencia sueca pasó de
provocativo modelo publicitario de Calvin Klein a estar nominado al
Oscar como Mejor Actor Secundario, no sin probar antes suerte en el
mundo de la música. Conocido también como Marky Mark -apelativo del que
reniega- el actor saltó en un primer momento a la fama por un posado en
ropa interior para la popular firma de moda Calvin Klein. En aquellos momentos compartió fotografías con otra "chica mala", de la moda, la polémica Kate Moss.
El salto al mundo del cine lo dio con pequeños papeles en un par de películas: Un poeta entre reclutas, del director Penny Marshall, y Diario de un rebelde,
en la que como más tarde hiciera en Infiltrados, compartió reparto con
Leonardo DiCaprio. Más peso tendría su siguiente interpretación en Pasión Obsesiva,
junto a Reese Witherspoon. Pero, sin duda, el papel que le otorgó fama
y reconocimiento en el mundo cinematográfico fue el de un famoso actor
porno de la década de los 70 al que dio vida en Boogie Nights.
Sobra aclarar, para quien no haya visto la peli, que aparecía desnudo
(sin duda, por exigencias del guión). La pregunta que surge al
espectador tras ver la película es: ¿es realmente Mark Wahlberg el
propietario de 'semejante trasto? O quizá hubo algún doble de por
medio, incluso algo de retoque fotográfico mediante
ajustes informáticos... La duda queda ahí.
No hubo desnudo para la gran pantalla que lo llevase al éxito inmediato por parte de Joaquin Phoenix,
pero si que hizo sus pinitos en el mundo de los anuncios publicitarios
antes de dedicarse por completo a la interpretación cinematográfica.
Un par de actores (de televisión, eso sí) muy de moda últimamente por sus papeles en la serie Perdidos,
-en la que en más de una ocasión les ha tocado salir ligeritos de ropa-
también han pasado por el mundo de la publicidad anteriormente, son Matthew Fox y Josh Holloway.
De momento, no han dado el gran salto al cine, pero los chicos, tanto
uno como otro, apuntan formas para convertirse en auténticos iconos
sexuales del celuloide. Esperamos el momento con ansiedad.