Tras la comparación que hizo el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, entre el derrame de petróleo que la empresa BP ha provocado en las costas americanas del sur del país, en el Golfo de México y los atentados del 11-S esto ya va tomando tintes de catástrofe universal.
El mundo del cine ya ha ofrecido su ayuda. De hecho, Kevin Costner estuvo hablando ante el Congreso estadounidense, ofreciendo su ayuda a través de un proyecto en el que ha invertido más de 20 millones de dólares, que es capaz de limpiar mares contaminados por petróleo. También el aclamado director canadiense James Cameron ofreció sus conocimientos a los políticos americanos, ya que fue capaz de fabricar submarinos especiales en el rodaje de su película The Abyss.
Desde este post, con la colaboración de la web Cinematical, queremos ayudar a paliar esta situación ofreciendo ideas, en clave de humor, a través de las películas, que es lo nuestro. Así que hemos encontrado varios personajes que aparecen en la gran pantalla cuyas ideas, o forma de ver las cosas, ayudarían a cerrar el maldito derrame de crudo. ¿Cómo reaccionarían ellos ante una situación como ésta?
- Virgil "Bud" Brigman (Ed Harris) en The Abyss (1989). Bud no dudaría en sumergirse inmediatamente en las profundidades. Probablemente pensaría que este derrame es una represalia contra la Humanidad, o algo así, e intentaría solucionarlo cuanto antes, ya que su implicación con el medio ambiente le haría coger su tentáculo submarino, bajar al fondo del océano, y retirar todo el petróleo del fondo en un santiamén.
- Dustin Hoffman, Samuel L. Jackson y Sharon Stone, en Sphere (1998). Si la simple idea de The Abyss no funcionara, siempre podríamos recurrir a esta película de ciencia-ficción, basada en la novela homónima de Michael Crichton. Nuestros tres científicos, capacitados por una fuerza alienígena para convertir en realidad los pensamientos, harían que el derrame se evaporara él mismo, y no quedara ninguna prueba de que algo así habría ocurrido. Interesante, ¿eh?
- Mulder y Scully (David Duchovny y Gillian Anderson), en Expediente X: la película (1998). Sí, extraterrestres otra vez. Este derrame sería una invasión alienígena largamente anunciada y esperada. Los agentes del FBI localizarían a todo ecologista que hubiera estado en contacto con esa sustancia pegajosa, y los utilizarían para conseguir una nueva vacuna. El remedio funcionaría, pero el misterio en sí mismo de la película nos decepcionaría un poco, porque estaríamos deseando ver a nuestros dos protagonistas besarse en una playa del Golfo, y eso nunca ocurriría...
- Harry Stamper (Bruce Willis), en Armageddon (1998). Tras regresar del espacio exterior, Stamper -que habría sobrevivido de alguna manera- sería reclutado por BP, junto a una nueva tripulación de inadaptados, expertos en la perforación de petróleo, en una misión suicida, con el objetivo de perforar por debajo del derrame, colocar una bomba nuclear, hacerla explotar y sellar el 'núcleo', terminando así con el problema.
- Neo (Keanu Reeves), en Matrix (1999). Dentro de la realidad virtual de Matrix, el derrame de petróleo significaría el regreso de una mutación del agente Smith, amenazando con extenderse a todo y a todos. Visitaría al Oráculo, y éste le daría las claves para convertir a Smith en una masa informe, en un código inofensivo, que más tarde se desintegraría. Tras salvar el mundo una vez más, Neo saldría a pasear por ese tierra devastada que él llama 'hogar', con el deber cumplido.
- Winston Wolfe, el Señor Lobo (Harvey Keitel), en Pulp Fiction (1994). Es un limpiador. Resuelve problemas. Si es borde con nosotros, es porque no hay tiempo para delicadezas. No se sabe cómo lo haría, ni cuánto tardaría, pero una cosa está clara: haría el trabajo.
- Daniel Plainview (Daniel Day-Lewis), en Pozos de ambición (2007). Lo más fácil es que se lo bebiera...
- Bob Esponja (Tom Kenny), en Bob Esponja: la película (2004). Evidentemente, Bob se ofrecería para absorber él mismo todo el vertido, pero cuando BP decide quemar el crudo en el mar, Bob sufre una muerte horrible. Los padres intentarían consolar a todos los niños del mundo, pero parece una misión muy complicada. Eso sí, nos habría salvado del derrame.
- Superman (Christopher Reeve), en Superman (1978). Por supuesto, no podía faltar en esta lista el superhéroe más famoso de todos los tiempos. ¿Qué haría? Utilizaría el truco del viaje en el tiempo, invertiendo la órbita del planeta, hasta que fuera Semana Santa de nuevo, por ejemplo. Daría un rapapolvo a la tripulación, haciéndoles ver lo que se avecina, de modo que puedieran evitar el desastre antes de que suceda. Y, además, castigaría a los ejecutivos de BP, desterrándolos.
Todo esto, insistimos, está tratado con humor, pero no debemos olvidar que lo que está ocurriendo en el Golfo de México es -no nos cansaremos de repetirlo- una catástrofe que no debería repetirse. Aunque, desgraciadamente, estos casos ocurren con demasiada frecuencia. ¿O nos hemos olvidado ya del vertido del Prestige?