La veterana actriz Zsa Zsa Gabor ha sufrido un accidente casero, cayéndose de la cama y fracturándose la cadera y varios huesos. Fue hospitalizada y operada, y ya está fuera de peligro, aunque hay que ver cómo evoluciona, porque no es fácil recuperarse de algo así con una edad tan avanzada (unos 90 años, nunca ha querido decir su fecha de nacimiento). La actriz, además, va en silla de ruedas desde que tuvo un accidente de coche, en 2002.
Este accidente nos ha recordado otras ocasiones en las que las celebrities nos han pegado algún que otro susto y han estado a punto de perder la vida de forma más o menos 'curiosa'.
La actriz Diane Keaton se llevó un buen susto hace más o menos un año, cuando se golpeó en la cabeza durante el rodaje de la película Morning Glory. La veterana actriz estaba rodando ¡una escena de lucha! cuando fue golpeada de forma accidental. Diane tuvo que ser trasladada del set de rodaje en camilla hacia el hospital más cercano y fue sometida a exhaustivos exámenes para comprobar su estado de salud.
Horas más tarde, los médicos comunicaban que la actriz estaba completamente recuperada y dispuesta a continuar con el rodaje de Morning Glory, una comedia protagonizada por Rachel McAdams y Jeff Goldblum que contó con la actuación de Diane Keaton y Harrison Ford como dos periodistas de televisión eternamente enfrentados.
El director alemán Wim Wenders reveló a la prensa con toda la alegría del mundo cómo hace unos años estuvo al borde de la muerte por un atracón de galletas de hachís. Así es, amiguitos: por tragón. "Con 24 años aterricé en urgencias con una sobredosis. Sin saber su contenido, en una fiesta, me comí una fuente llena de galletas de hachís", revela Wenders en una entrevista. Añade que, "incluso, después de vaciarme el estómago, los médicos no conseguían controlar mi corazón. Ya había hecho punto y final. Es la experiencia mas asombrosa de mi vida. Y no hubo ni huella de miedo". ¿Alguien se cree que no sabía lo de las galletas? El caso es que este curioso 'accidente' llevó al realizador a punto de cenar con San Pedro.
Durante el rodaje de la película Viaje a Darjeeling, Adrien Brody, el ex novio de nuestra Elsa Pataky, estuvo al borde de la muerte en la India, país donde rodó la película, no una vez... ¡sino dos! La primera tuvo lugar en una furgoneta. Él y la Pataky -entonces pareja- fueron a ver una bonita y espiritual ceremonia y tras disfrutar de ella se dirigieron a cenar con varias personas más en una furgoneta pick up... "Yo estaba de pie, mirándola fijamente a los ojos..." relataba el actor. Precioso, pero algo rompió el mágico y romántico momento... ¡zás! un cable de la luz que le golpeó en el cuello en ese preciso momentazo de amor sublime y le tiró de la camioneta.
Pero ahí no quedó todo. Si en esa ocasión fue por un incidente en la furgoneta, la segunda la culpa fue de una vaca, ese animalito que allí es considerado sagrado. "Casi muero al chocar contra una vaca en la India", relataba el ganador de un Oscar por El pianista. Esta vez, el actor de Manolete iba conduciendo en moto por una autopista de la India cuando el vehículo que iba delante de él frenó inesperadamente y paró en un lateral de la carretera porque se cruzó el animal. Así lo contaba el propio Adrien: “Casi muero. Iba detrás de un tuk-tuk, pero el conductor paró a un lado y entonces fui sorprendido por una vaca que venía hacia mí. Bloqueé los frenos, patiné y me encontré de golpe en dirección hacia el animal".
De nuevo al borde de la muerte. Aunque empiezo a pensar que Brody es un poco exagerado al contar sus sucesos y anecdotillas... o es un poco gafe, porque eso de estar a punto de morir en dos ocasiones y habiendo transcurrido poco más de un mes entre una y otra vez es un poco raro...
Absurdo fue también el accidente de Brooke Shields, cuyo culpable fue, aunque parezca mentira, un zapato, elemento que desencadenó que chocase contra una columna de su casa. La actriz declaraba que la culpa del accidente de coche que sufrió la tuvo el "ir a la moda", debido a exigencias del guión de la serie que estaba rodando, Lipstick Jungle: "Iba vestida muy sexy con unos zapatos de plataforma y tacón. Circulaba a una velocidad que yo creía apropiada, fui a poner el pie en el freno y en vez de eso pisé el acelerador porque el tacón se me quedó enganchado". Lo cierto es que hacer públicas este tipo de cosas no nos dejan muy bien a las mujeres como conductoras hábiles al volante, que no digo yo que no puedan pasar...
Otro que nos tuvo en un 'sinvivir' el año pasado fue George Clooney. Acompañado por su novia de entonces, Sarah Larson, se metió una piña con la moto, incidente del cual salió con una costilla dañada. Ella, que también iba en la moto, se lesionó un pie. El accidente tuvo lugar mientras el actor disfrutaba de su día de descanso de la filmación de Quemar después de leer. Sucedió en las calles de Nueva Jersey cuando Clooney intentaba adelantar por la derecha a un coche contra el que finalmente chocó. El conductor del coche comentaba que la culpa fue indudablemente del actor, en cuyo caso tendría que responder ante la justicia al ser acusado de conducción tememaria.
Tampoco se libra de los accidentes automovilísticos el veterano Morgan Freeman, quien perdió el control de su vehículo mientras conducía en las afueras de su ciudad natal, Memphis, en Estados Unidos. Su estado de salud, en un principio, fue calificado como grave, pero todo se saldó con una intervención en el brazo y mano izquierdos. ¿La causa? Parece ser que Morgan se quedó dormido al volante... ¡ay... Morgan, Morgan!