"Hay una maldición cuando te haces con el Oscar. La maldición es que no te ofrecen películas pequeñas porque piensan que sólo quieres grandes producciones. Y eso no siempre es así. Lo que pasa es que, mientras, pierdes algunas oportunidades. Dan por sentado que has cambiado las prioridades". Esta es la queja que el director Sam Mendes, ganador de un premio de la Academia por 'American Beauty', tiene hacia Hollywood. El cineasta realizó estas declaraciones en su visita a la ciudad asturiana de Avilés, invitado por el Centro Niemeyer, donde cerrará la gira de su proyecto teatral 'The Bridge Project'.
Recordemos que el director se separó de su esposa, la actriz Kate Winslet, justo después de que ella consiguiera la estatuilla. Después de 7 años de unión y un hijo en común, actriz y director pasaron de una feliz vida juntos a separar sus vidas por completo. Habían trabajado codo con codo hace muy poco, en 'Revolutionary Road', por la que Winslet fue nominada al Globo de Oro. Insistimos en que, ese mismo año, la actriz se llevó a casa el Oscar por su papel en 'El lector' y todavía recordamos las imágenes de su entonces esposo felicitándola efusivamente y lleno de orgullo por el ansiado y merecido premio de su mujer.
Y, como ha recordado el mismo Mendes, no podemos evitar hablar de la famosa maldición del Oscar. Porque a este galardón han sido muchos actores los que le han conocido y desde entonces su vida ya nunca ha sido igual. Ellos, contentos, alegres, felices, lo recibieron con alborozo, lo cogieron en sus manos emocionados y lo metieron en su casa convencidos. Pero... aquí llega el momento agridulce: si miramos hacia atrás, en los últimos años, más de media docena de actrices galardonadas con el Oscar han acabado separándose de sus maridos o novios, a quienes, curiosamente, dieron las gracias al recibir el premio.
Resse Witherspoon, ganadora del Oscar a la mejor actriz femenina en 2005 por su papel en 'En la cuerda floja', se separó de su marido y también actor Ryan Phillippe, con quien ha estado casada durante siete años y con quien tiene dos hijos, apenas un año después de ganar el premio. Ambos rodaron juntos 'Crueles intenciones' en 1999, una película en la que se enamoraban y que parecía una premonición de lo que ocurriría después.
Charlize Theron, que se hizo con el Premio en 2003 por 'Monster' también rompió recienteme su relación con Stuart Townsend después de un viaje que hicieron a México las pasadas Navidades. Al parecer, Theron se dio cuenta de que su relación se había vuelto algo monótona y veía a Stuart más como a su "hermano" que a su pareja. Como tampoco resistió el matrimonio de Helen Hunt y Hank Azaria, y eso que la pareja decidió darse el ‘sí quiero’ después de que la actriz ganara el Oscar en 1998 por Mejor Imposible, aunque llevaban ya más de cinco años de convivencia. La unión duró sólo diecisiete meses.
Julia Roberts ganó un Oscar en marzo de 2001. La estatuilla aún no se había interpuesto entre ella y Benjamin Bratt. Tres meses después anunciaron la ruptura. En 2002, le tocó el turno a Halle Berry, ganadora por Monster’s Ball. La actriz acudió a la ceremonia con su marido, el músico Eric Bénet. Meses después, sin haber celebrado aún su tercer aniversario de boda, anunciaban la ruptura después de continúos rumores de crisis. Hoy la actriz ha vuelto a encontrar la felicidad junto al modelo canadiense Gabriel Aubry, con quien tiene una niña, Nahla.
Y el amor de Hilary Swank y su entonces marido, el también actor Chad Lowe, hermano del conocido Rob Lowe, aguantó los cambios que llegaron con el primer Oscar de la actriz por Boys don’t cry, pero no el segundo en febrero de 2005 por Million Dollar Baby. Como un presagio de lo que sucedería once meses después, la actriz agradecía así el premio su esposo: “Empezaré dándole las gracias a mi marido porque francamente creo que hemos aprendido de pasados errores, Chad eres todo para mí. Muchísimas gracias por tu apoyo, significa un mundo para mi”. La pareja se conoció en una fiesta en Hollywood en 1992 y se casó el 28 de septiembre de 1997. Al parecer el motivo de la separación fueron los problemas de adicción de él, según contaba Hilary en una entrevista, aunque algunos apuntan a que la disparidad entre las carrera de ambos pudo ser el detonante de sus problemas.
Pero no son sólo mujeres las que se ven afectadas por el drama de ganar el Oscar. Sean Penn, ganador del Oscar el pasado año por 'Milk', acudió a la ceremonia con Robin Wright-Penn, su pareja desde 1989, con la que se había reconciliado recientemente, aunque él sí que no la incluyó en su discurso de agradecimiento. Dos meses después se separaron, y esta vez parece que de manera definitiva.