La actriz,
que sale hoy mismo de la cárcel, será ingresada inmediatamente en un
centro de rehabilitación, donde recibirá ayuda por un trastorno bipolar
y por su consumo abusivo de un medicamento llamado Adderall.
Al
parecer, este medicamento, que está compuesto por anfetamina y
dexanfetamina, puede llegar a causar adicción y se receta con
frecuencia en Estados Unidos para los casos de hiperactividad y falta
de concentración.
Dicha droga cuando se mezcla con alcohol está
considerada como muy peligrosa e, incluso, a veces provoca la muerte.
El reporte judicial que se hizo de la intérprete antes de ingresar en
prisión comentaba que ésta había ingerido el medicamento por lo menos
el día en que la tobillera anti-alcohol detectó que había bebido.
Según
el portal 'TMZ', Lindsay deberá estar recluida en el centro de
rehabilitación durante 90 días. La estrella ya ha solicitado pasar al
menos 24 horas con su familia y amigos antes de su entrada en la
clínica, pero la jueza denegó su petición la semana pasada.
Cuando
la artista se recupere, volverá a retomar su carrera profesional, cuyo
reto más importante es el rodaje de la película 'Inferno', donde da
vida al mito del porno Linda Lovelace.