Hoy en día, Hollywood no tiene permitido discriminar a nadie por motivos de raza, religión, orientación sexual ni -en teoría- sexo. Pero existe un tabú que todavía perdura. Un grupo de actores se siente, todavía, perseguido, ridiculizado y excluído en el mundo del cine. Son los que tienen el pelo rizado.
Hagamos un repaso general de los actores con rizos. Se nos vienen a la cabeza nombres como Will Ferrell, Seth Rogen, Sasha Baron Cohen, quizá Matthew McConaughy... Principalmente, son actores cómicos. Por supuesto que han realizado papeles serios, pero son básicamente conocidos y reconocidos por sus papeles cómicos. Los rizos, a ojos de Hollywood, son graciosos. Se puede culpar a los payasos... y, apuntando más fino, a Harpo Marx.
También tenemos los curiosos casos 'pelo rizado moreno', actores que pueden conseguir papeles dramáticos decentes... pero sólo si muestran un aspecto extranjero. Dentro de esta subcategoría, predomina el aspecto hispano, al estilo Don Juan, y un buen ejemplo de esto es Romain Duris, cuyo trabajo más reciente es Heartbreaker, y Vincent Cassell, que hizo precisamente de francés en las dos últimas entregas de la saga Ocean, y que aparecerá en la próxima de Aronofsky, Black Swan.
Así que, exceptuando a los europeos, ¿qué actor con el pelo rizado ha tenido oportunidad de demostrar su talento en algún rol dramático? Probablemente, sólo nos quedan Orlando Bloom y Shia LeBoeuf. Pero su situación no deja de tener 'trampa'. ¿Por qué?
Si nos fijamos en los grandes papeles que ha obtenido Orlando Bloom, aparece en ellos con peluca (de un pelo muy liso, además), tanto en El Señor de los Anillos como en El Reino de los Cielos, y en Black Hawk derribado trabaja con la cabeza afeitada. En el único rol en el que aparece con su pelo natural, tal y como es, rizado, es en Troya. Pero es que ahí interpreta a un europeo. Y, además, en una época antigua, y ahí parece que no hay problemas. A parte de esto, es el típico caso 'alisa tu maldito pelo para que no se vean esos endemoniados rizos'.
Y si echamos un vistazo a su compañero de 'rizadas batallas', Shia LaBoeuf (extraño nombre, extraño pelo), más de lo mismo. Le rapan el pelo cortísimo, con la esperanza de que no se noten los rizos. Es el caso de Disturbia y Wall Streets 2. O bien se lo alisan, como en el caso de Transformers 1, 2 y, sin duda, en la 3. Y si estas soluciones no vienen al caso, o no se realizan por alguna razón, entonces le esconden el pelo con algo que le cubra la cabeza: gorras, por ejemplo, como se puede ver en sus papeles en Constantine o Yo, Robot.
La única esperanza para todos ellos es Jesse Eisenberg, que protagonizó Una historia de Brooklyn, y que tiene pendiente de estreno La Red Social, y en ninguna de ellas el actor ha tenido que esconder sus rizos.
Esto no es más que una anécdota, quizá Hollywood piensa 'no hay tanta gente con el pelo rizado en el mundo', así que al poner alguien en pantalla con el pelo de la mayoría, es decir, liso hace que nos podamos identificar más con la historia. O no, puede que esto sea una auténtica majadería. En cualquier caso, quizá sea mejor dejar el pelo tal y como cada uno lo tenga, y olvidarnos de gorras, sombreros y alisamientos forzados. ¡Viva el pelo libre!
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