El actor no para de ser noticia; al escándalo sexual según el cuál el actor habría estado engañando durante años a su
esposa Kelly Preston, que actualmente está embarazada, con
relaciones homosexuales, se suma el hecho de que un juez de Bahamas ha desestimado bajo su petición los cargos contra las dos personas que intentaron extorsionarle. La razón: no hacer públicas ciertas informaciones acerca de la muerte de su hijo Jett, producida a comienzos de 2009.
"El primer juicio en este asunto dio lugar a una pesada carga emocional para mi familia", ha indicado el actor según la revista. "Ha llegado el momento de dejar este asunto atrás... llegué a la conclusión de que era lo mejor para mi familia y para mí, no voy regresar voluntariamente a las Bahamas a declarar un segunda vez en el juicio", ha añadido.
Esta decisión de Travolta coincide además con unas polémicas
declaraciones publicadas esta semana en las que el escritor Robert
Randolph poniendo en duda la fidelidad del actor a su mujer y la sexualidad de éste. El autor del libro "You'll never spa in this town again" (Nunca volverás a un spa
en esta ciudad), dice que conoció a Travolta en 1998, poco después de casarse
con Kelly, asegura que "el matrimonio es una farsa total" y que
el intérprete de "Pulp fiction" (1994) lleva años manteniendo relaciones
sexuales con hombres a espaldas de su esposa.
"John nunca dejó de engañar a Kelly, ni siquiera después de que naciera cada
hijo", afirma el escritor que adelantó al diario que tiene información del actor
que revelará para demostrar que "ha estado engañando a Kelly durante
años". A finales de agosto la pareja comunicó a la prensa que serán de nuevo
padres de un niño, después de que su hijo, Jett, falleciera en 2009 a
los 16 años tras sufrir una apoplejía.
Travolta, de 56 años, y Preston, de 47, confirmaron que el bebé que esperan
es un varón "saludable". La pareja tiene otra niña de 10 años, Ella
Blue.