Martin Scorsese y Al Pacino deben juntos 3 millones de dólares en impuestos. La Hacienda estadounidense (IRS) les ha reclamado la cifra mientras ambos cineastas claman que la culpa es de su anterior contable, en la cárcel por fraude. Kenneth Starr trabajaba como gestor económico de varias estrellas, entre ellas Scorsese y Al Pacino, hasta que su implicación con el caso de fraude 'trama Ponzi' le condenó a 7 años y medio de prisión que ya está cumpliendo. Pero sus malas artes en el terreno económico aún siguen teniendo consecuencias. La gestión de los patrimonios de Scorsese y Al Pacino fue tan deficiente, que ahora los cineastas deben cifras millonarias a Hacienda por culpa de Starr. O eso dicen ellos.
Scorsese es el que debe una cantidad mayor: 2,8 millones de dólares (2 millones de euros). Sin embargo, su representante asegura que en realidad tiene un acuerdo con la IRS y ya está todo pagado. "La IRS mandó esta orden de forma prematura aunque el señor Scorsese tenía un acuerdo con ellos para pagar que ha sido totalmente acatado. En este momento, la cantidad completa ha sido pagada y Scorsese no tiene deudas", ha declarado Leslee Dart, según recoge Showbiz Spy. Parece así que las finanzas del cineasta fueron mal gestionadas durante años por Starr y cuando este acabó en la cárcel, el desastre salió a la luz. Es por ello que Scorsese ha tenido que tomar las medidas necesarias para entenderse con Hacienda y no tener problemas judiciales.
El caso de Al Pacino es bastante similar. Starr manejó su dinero con poco acierto y el actor se vio con una deuda de impuestos de 135.000 euros, que ya está intentando remediar. Según ha informado su representante a TMZ, Pacino nunca quiso estafar al Estado, sino que se vio envuelto en las triquiñuelas de su gestor y todo este asunto le ha pillado por sorpresa.
En estos dos casos, los problemas económicos son con el fisco, pero en otros ha sido la crisis mundial, que no perdona ni a las grandes estrellas de Hollywood. Las hay que no han sabido gestionar de la mejor forma sus grandes ingresos y estos acaban viéndose reducidos considerablemente. Si no, que se lo digan a Nicolas Cage. El famoso actor norteamericano está teniendo serios problemas financieros, todo porque su anterior asesor financiero Samuel J. Levin no le hizo las mejores inversiones con su fortuna, además de no tenerlo bien informado acerca de los riesgos que corría en tales inversiones. Como consecuencia, Nicolas Cage ha tenido graves perdidas financieras que lo han puesto al borde de la bancarrota. Finalmente le han sido embargadas dos casas valoradas en 6,8 millones de dólares.
Según Levin lo que causó la ruina del actor fue su "lujoso estilo de vida" y las enormes cantidades que gastó en adquirir y mantener sus dos castillos, sus quince casas, su flota de yates y sus Rolls Royces, entre otras de sus posesiones. Si hace varios meses era Nicolas Cage quien demandaba al encargado de sus finanzas porque, según él, no le había advertido de la penosa situación económica en la que se encontraba, luego fue el financiero el que contraatacó. Levin demandó 86.240 euros por trabajos impagados que realizó para Cage.
Levin también sostiene que le aconsejó a Cage que no adquiriese los dos castillos, situados en Inglaterra y en Alemania, puesto que "estaban decrépitos y necesitaban enormes sumas de dinero" para su reparación. Sin embargo, el actor no le hizo caso y continuó con su tren de vida. Además, el contable asegura que insistió en que el actor guardase un "colchón de seguridad de diez millones de dólares (6.687.000 euros) para aliviar la presión financiera de aceptar papeles que podrían ser perjudiciales para su carrera", pero que éste no le escuchó.
Parece que en estos tiempos que corren de crisis las espectaculares mansiones de las estrellas les ha traído a unos y otros famosos más preocupaciones que alegrías. Los famosos más perjudicados por las cuestiones inmobiliarias son aquellos que no consiguen colocar sus propiedades tras decidirse a ponerlas a la venta.
La mansión que la conocida actriz Sharon Stone tiene a la venta desde el año 2006 es un ejemplo, precisamente la puso a la venta porque ya no la podía costear. Finalmente la actriz decidió alquilarla ya que no consiguía que nadie la comprase. El alquiler que cobra asciende a poco menos de 20 mil euros al mes. Ni siquiera la espectacular mansión que el actor Leonardo Dicaprio tiene en Malibú y que decidió poner a la venta puede ser vendida. El actor compró la propiedad por poco más de 3 millones de euros y hoy no puede venderla a mas de 4 millones de euros. Dicho precio inicial fue establecido por el actor y según un medio importante de noticias tuvo que ser rebajado.
Pero no han sido estas estrellas los primeros en tener problemas económicos. Otros antes ya los sufrieron, y fueron más allá de no poder vender una propiedad, algunos acabaron en auténtica bancarrota. Marlon Brando murió a los 80 años de edad y, por lo visto, no lo hizo en muy buena situación económica. El intérprete de películas como Un tranvía llamado deseo y El Padrino debía más de 20 millones al banco. Así se publicaba en una biografía del actor titulada Brando in the Twilight. La causa de su ruina fue por el pago que tuvo que realizar para la defensa legal de su hijo Christian, acusado y finalmente condenado por matar al novio de su hermanastra. Christian acabó sucidiándose en 1996, cinco años después de su condena y su padre, Marlon Brando arruinado. Tan mala era su situación que acabó dejando su mansión para vivir en una habitación, que era lo único que podía costearse.
La actriz de porno soft Sylvia Kristel, que encarnó los sueños y fantasías eróticas de más de una generación gracias a su papel en Emmanuelle, no se salvó, sin embargo, de acabar en la ruina. Este mito erótico del cine dilapidó la fortuna que consiguió gracias a este papel atrapada en las excentricidades, los excesos y las extravagancias. Según la propia actriz holandesa cuenta en sus memorias, se vio enganchada a la cocaína y el alcohol. Vicios éstos caros de subvencionar y que la llevaron no sólo hacia la autodestrucción, sino también hasta la bancarrota. Destrozado su tabique nasal, sólo la advertencia de su contable sobre su situación y que podría acabar perdiendo su casa la hizo reaccinar y empezar a recuperarse. Aún así, debió vender sus propiedas en París y su cadillac blanco, y actualmente vive en un apartamento de alquiler en Amsterdam con dificultades para llegar a fin de mes.
Otra estrella del porno, aunque de estilo un poco más duro, es John Holmes. Famoso en el género en la década de los 70 por el tamaño de su 'instrumento' y por la gran cantidad de películas rodadas, la ruina 'toxicológica' y financiera acabó llegando a su vida, lo que le llevó a la prostitución. Su adicción a la cocaína y la heronía durante una etapa de su carrera no convertía en fácil el conseguir una erección, con lo cual su forma de ganarse la vida se veía altamente imposibilitada. Para más inri, se vió involucrado en el caso Wonderland y la muerte de varias personas, por lo que pasó una breve temporada en la cárcel, de la que acabó saliendo por falta de pruebas. Holmes murió en 1988 de sida y películas como Boogie Nights y Wonderland han intentado llevar su triste historia a la pantalla.
Lindsay Lohan y Pamela Anderson son dos de los casos más representativos de los últimos tiempos de actrices que no pueden hacer frente a sus excesivos gastos. La contabilidad de la que fuera estrella infantil de la Disney no se encuentra muy saneada debido a sus gastos en drogas, fiestas y 'similares', y en la consiguiente rehabilitación que implica engancharse a las drogas (si no eres capaz de dejarlo por tí mismo); por no mencionar las cuentas de hotel y multas por conducir bajo los efectos del alcohol. Como ejemplo, sirva mencionar que en 2007 Lindsay gastó en 450 mil dólares mientras se alojaba en el hotel Chateau Marmont de Hollywood, a lo que hay que sumar la módica cantidad de 500 mil dólares por tener un chofer disponible las 24 horas. La actriz tuvo que acabar vendiendo las mansiones que tenía en Los Ángeles y Nueva York, ya que no podía asumir los gastos de su mantenimiento.
En cuanto a Pamela Anderson no hace mucho tiempo se rumoreó que para pagar una deuda de juego de póquer de 90 mil euros, la actriz aceptó pasar una noche con el misterioso hombre, del que tiempo después quedó prendada. En este caso, lo que ella tuvo que vender fue su cuerpo...
En España también tenemos ejemplo de actores que no viven una buena etapa, monetariamente hablando. Es el caso de Carmen Maura, que tras el fracaso de su primer matrimonio -cuyo fruto fueron dos hijos- mantiene una relación sentimental de más de 15 años con el empresario Antonio Moreno Rubio... hasta que la ruina los separa. Ella lo acusa de haberla endeudado y él se defiende negándolo casi todo. La Maura, sin embargo, consigue pasar este mal trago y reponerse a fuerza de trabajo.
Sin salir de nuestras fronteras encontramos a Liberto Rabal, que en un ejemplo de generosidad infinita lo vamos a considerar también actor. El nieto de Paco Rabal, después de intentarlo en esto del cine sin demasiado éxito, se dedicó a ir de plató en plató televisivo contando que se encontraba en la más absoluta de las ruinas. Supongo que este periplo por los programas del corazón le ayudaría a salir de ella, porque desde luego que sus dotes para la intepretación no lo hicieron.