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# viernes, 15 de abril de 2011 9:16

Las enfermedades de las estrellas

Las estrellas de cine, aunque muchas veces se repite aquello de que son inmortales, evidentemente lo son sólo en la pantalla y en la memoria de los espectadores. Más o menos graves, actores y actrices soportan enfermedades, padecimientos afecciones y dolencias varias que, en el peor de los casos, les acaban llevando a la muerte, y en otros, por tratarse de asuntos leves, alcanzan como mucho la categoría de anécdota.

Esta semana lo hemos podido comprobar a través de dos actrices. El que nos pilla más de cerca es el de Silvia Abascal. La joven madrileña tuvo que ser operada de urgencia por un infarto cerebral, provocado al parecer por una malformación vascular congénita. Afortunadamente, su representante, María José Martínez Montesinos, ha dicho: "Silvia agradece muchísimo vuestro interés y el respeto que estáis mostrando ante su enfermedad", que ha trascendido a la prensa cuando la actriz se encuentra "mucho mejor".

El segundo caso que nos ha impresionado también es el de Catherine Zeta-Jones, que también ha pasado varios días ingresada en un centro de salud mental, aunque por una enfermedad bien distinta: un trastorno bipolar. Al parecer el estrés causado por la enfermedad de su marido, Michael Douglas, ha sido el detonante para que la actriz, que afortunadamente también está ya muy recuperada, haya tenido que ponerse en manos de profesionales.

Y, hablando de Douglas, si hay algo que se pueda calificar como 'positivo' en el caso de que una gran estrella del cine padezca una enfermedad es que muchos de ellos se acaban convirtiendo en grandes luchadores contra dicha dolencia en cuestión que, desgraciadamente, les ha tocado sufrir. Tras serles diagnosticada, revelan qué enfermedad padecen y usan su fama para crear fundaciones y buscar fondos para su investigación médica. Algo que, gracias a su posición privilegiada y a su 'visibilidad' suele dar buenos resultados. El actor estadounidense, de 66 años, fue diagnósticado en agosto pasado, de un tumor maligno en la garganta que se encontraba en fase 4, aunque no había hecho metástasis, pero que sí le obligó a someterse a duros tratamientos de quimioterapia y radiación. Durante la fase más intensa del tratamiento, el actor perdió 15 kilos de peso, pero afortunadamente, el pasado mes de enero el actor dio por ganada su batalla contra el cáncer, aunque ahora haya tenido que lidiar con el problema de su mujer.

Robin Williams, de 57 años, fue hace dos años operado del corazón para solucionar sus dificultades para respirar. El popular intérprete de filmes como "El Club de los Poetas Muertos" (1989), "Hook" (1991) o "Mrs. Doubtfire" (1993) se sometió al reemplazo de la válvula aórtica y la operación fue todo un éxito. "Estoy emocionado por el apoyo y los buenos deseos de todos", dijo el actor en un comunicado antes de ser intervenido. El doctor Marc Gillinov, encargado de la cirugía, explicó que "su corazón es fuerte y funcionará con normalidad, sin limitaciones en las actividades que será capaz de hacer". Ésta no fue la primera vez que Williams sufre problemas de salud, ya que en agosto de 2006 él mismo decidió ingresar en una clínica de desintoxicación para superar su problema con el alcohol.

Patrick Swayze sufrió durante mucho tiempo un cáncer de páncreas que finalmente le llevó a la tumba, y tan sólo tres meses antes que él, el icono de los 70, Farrah Fawcett, también falleció a consecuencia de un cáncer anal que se había extendido al hígado.

Charlton Heston murió tras padecer la enfermedad de Alzheimer, cuyo diagnóstico hizo público en un vídeo. Otro actor que también hizo pública su enfermedad en todos los medios de comunicación fue Michael J. Fox en 1998, tras serle diagnosticada la enfermedad de Parkinson. J. Fox decidió abandonar su trabajo como actor para convertirse en abanderado de la lucha contra este mal que también han padecido otros actores como Katherine Hepburn o Rita Hayworth.

Robert De Niro, por su parte, superó un cáncer de próstata que además de llevarle al hospital para su erradicación mediante una operación, le llevó a los juzgados. Me explico: De Niro contrató en 2003 los servicios de la una empresa de seguros para el rodaje de una película que se retrasó hasta 2005 debido a los problemas de salud del actor, por lo que la aseguradora tuvo que pagar cerca de 2 millones de dólares. La empresa denunció al actor, reclamándole dicha cantidad alegando que De Niro mintió cuando contrató el seguro al negar que padeciera un cáncer de próstata. Finalmente, el fallo del tribuna fue a favor del protagonista de Taxi Driver. Un asunto bastante escabroso.


Una de las figuras más representativas de Hollywood que luchó publicamente contra su tetraplejia fue Christopher Reeve. El conocido actor de la saga de Superman quedó atado a una silla de ruedas tras sufrir una desafortunada caída de un caballo por la que se fracturó dos vértebras cervicales. Finalmente falleció tras sufrir un paro cardiaco que le llevó a un coma. Desde su accidente y hasta su muerte no paró de apoyar la causa de todos los enfermos de parálisis, prueba de ello es la creación de la fundación Christopher and Dana Reeve Paralysis Foundation que luchaba por el desarrollo de la investigación de la cura de la enfermedad usando células madre.

Dolencias o disfunciones menos graves son, por ejemplo las que sufren la actriz Julia Roberts y su hermano, Eric, ambos aquejados de tartamudeo. O la dislexia de Tom Cruise, Whoopi Goldberg y Cher. Es perceptible a primera vista el acné virulento de Kevin Bacon. En lo que a enfermedades infantiles se refiere ,Daryl Hannah denunció que, durante años, Hollywood la mantuvo en una lista negra por padecer el síndrome de Asperger. El trastorno, similar al autismo, le impedía acudir a las entrevistas y eventos de promoción de las películas, por lo que los responsables de varios estudios decidieron dejar de contar con ella para sus producciones.

No se puede decir, sin embargo, que sea algo leve -aunque tampoco grave- el trastorno obsesivo compulsivo que sufren Woody Allen, Harrison Ford, Billy Bob Thornton, Alec Baldwin, Michelle Pfeiffer y Winona Ryder (esta última también cleptómana; y el primero de la lista hipocondriaco). Como vemos, son unos cuantas estrellas las que padecen este desorden de la personalidad. Un trastorno que antes era considerado como una importante enfermedad psiquiátrica, que no respondía a ningún tratamiento; actualmente se sabe que es un problema común que afecta al 2% de toda la población y que se puede tratar con eficaces terapias.


Si bien es cierto que se trata en la mayoría de los casos enumerados grandes desgracias, no es menos cierto que es loable y admirable la lucha que inician muchos de estos actores y actrices contra sus enfermedades.

Comentarios

# kike ha opinado el domingo, 17 de abril de 2011 15:58
re: Las enfermedades de las estrellas

En resumen, los actores, como to quisqui, también se mueren.

# vaya ha opinado el lunes, 18 de abril de 2011 10:07
re: Las enfermedades de las estrellas

mira que titular que los famosos no son dioses y se enferman igual que todos!

pues mira yo crei que no, que ellos no se enfermaban, ni se morian, oye...

jolin

# Leocadia Gante ha opinado el viernes, 29 de abril de 2011 13:01
re: Las enfermedades de las estrellas

Información sobre cine, cultura, música y libros también en www.elblogdelgante.blogspot.com

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