Angelina Jolie, que no está pasando ahora mismo por uno de sus mejores momentos, ya que ha tenido que ser ingresada en una clínica por un consumo excesivo de pastillas adelgazantes, es también noticia por su debut detrás de las cámaras con el drama In the Land of Blood and Honey, que ha sido nominada a los Globos de Oro. Este hecho nos recuerda otros casos que ya comienzan a ser habituales en Hollywood: belleza y glamour en la dirección. Parece que las cosas, en lo profesional, tanto ante las cámaras como tras ellas, le van viento en popa.
Esperemos que se recupere pronto de sus problemas físicos, y pueda seguir deleitándonos con su estilo y belleza sobre las alfombras rojas de medio mundo.
Actriz, cantante, modelo ocasional... y también
directora. Scarlett Johansson es otra de las intérpretes que debutará tras las
cámaras y lo hará apuntando alto. Nada más y nada menos que con Summer
Crossing, la adaptación de una
novela del célebre escritor estadounidense Truman Capote.
La actriz, a la que pronto veremos encarnando de nuevo a la
Viuda Negra en Los Vengadores de
Marvel, debuta en la dirección con un proyecto de corte más intimista e
independiente. El guión de Summer
Crossing (Crucero de verano)
es obra de la escritora y también actriz Tristine Skyle (Todos
mis hijos, Cadillac Man).
En Summer Crossing Trapote nos relata la historia de
una
joven de 18 años que en la época que siguió a la Segunda Guerra Mundial
viaja hasta Nueva York para liberarse de las ataduras de su tradicional
y bien parecida famila. El viaje interior que supone el descubrimiento
de su propia identidad y de su sexualidad centran esta que es la primera
novela de Capote, indédita
durante muchos años y se publicó a título póstumo en el año 2005.
La película estará producida por el ganador de un Oscar Barry Spikings
(El
cazador) y por el productor
ejecutivo Peter D. Graves (Asesinos de élite) en
colaboración
con el gestor Alan Schwartz de
la Fundación Literaria Truman Capote que será quien supervise todo el
proyecto para garantizar que en la película se respeta el espíritu de la
obra.
No será el primer trabajo de la bella actriz tras las cámaras.
En 2009 rodó These Vagabond Shoes,
un corto protagonizado por Kevin Bacon
que iba a formar parte de la cinta New
York, I Love You, una recopilación de historias de amor que
tienen como escenario la Gran Manzana, pero finalmente su fragmento quedó
fuera del montaje final, dicen que
por su baja calidad.
Veremos qué tal le va a Scarlett en
su debut como directora de un largometraje.
Jennifer Aniston
también nos sorprendió -o no tanto, ya había anunciado varias veces que
le
encantaría hacerlo- con la noticia de que quiere ser directora de
cine. En realidad, no parece ser sólo un deseo, sino que ya debe de
estar trabajando en un proyecto concreto.
No son las únicas actrices que deciden pasarse al
otro lado de la cámara. La última que recordamos que decidió dar este
paso de la interpretación a la dirección ha sido Madeline Stowe,
protagonista de películas como El último mohicano y 12
monos. La actriz ha rodado nada más y nada menos que con Hugh
Jackman, Rachel Weisz y Robert Pattinson el drama Unbound
Captives, de la que es también guionista. ¿Nos demostrará
que, además de buena actriz, sabe dirigir? Esperamos que así sea, porque
la película aún no se ha estrenado.
La que también dio el
salto fue Helen Hunt,
que estrenó Cuando ella me encontró,
su primera película tras la cámara y que también protagonizaba. Las
críticas no fueron malas.
Otra actriz, aunque más
conocida en su faceta de cantante, que decidió demostrarnos su dotes
como directora fue Madonna. Debe ser que, como
nunca ha recibido muy buenas críticas como actriz en las veintidos
películas en las que ha intervenido, ha probado suerte detrás de la
cámara. La ambición de la rubia parece que no tiene límite y, animada
por su ya ex-esposo y también director, Guy Ritchie, dirigió un filme
titulado Filth and Wisdom (Obscenidades y sabiduría),
una comedia de bajo presupuesto que la cantante rodó en Londres. Llevaba
años proclamando que quería seguir los pasos de su por entonces
maridito y parece que por fin lo consiguió. ¿La dirigió ella sola o
estuvo por ahí la mano de su ex en la factura del filme? Creemos que fue
ella sola, porque tras entrar en el cartel de la Berlinale 2008, no
recibió muy buenas críticas... y la taquilla le dio la espalda.
Natalie Portman también ha dado el paso, y con mucha, mucha
suerte: fue la estrella en el Festival de Venecia cuando estrenó allá su
primer corto como directora, Eve, protagonizado por
Ben Gazzara y Lauren Bacall. Interpretan a dos viudos que
afrontan su segunda cita, en la que también estará la nieta de ella.
Así, con una premisa sencilla, Portman despliega una sensibilidad
inusitada en un tema tan lejano para ella como es el ocaso vital, y que
le valió una ovación tras su proyección en el Festival.
Lejos de ella es el título que supuso el paso de la
interpretación a la dirección de Sarah Polley. A ella, que ha
participado como actriz en títulos como La vida secreta de las
palabras o Mi vida sin mí, le debe su Globo de Oro y
nominación al Oscar Julie Christie, protagonista de la cinta. La ópera
prima de la actriz -y ahora directora- canadiense es una historia
triste, muy triste, cuyo argumento gira alrededor de la enfermedad de
Alzheimer. La propia Polley ha afirmado que le atrae la enfermedad
(ups), así que quizá la siguiente que dirija verse sobre ¿el Parkinson?
Desde luego que no la vemos dirigiendo grandes comedias.
Welcome es el nombre de la primera película de Kirsten
Dunst como directora de cine. Para ella contó en el reparto
con John Hawkes, que ya ha realizado papeles en Identidad y más
recientemente en Corrupción en Miami, y Winona Ryder. Y parece
que a Kirsten no le disgustó la experiencia, ya que volvió a
repetir junto al realizador Jacob Soboroff, en un documental
sobre las elecciones en EEUU.
Kathy Bates empezó su carrera como actriz teatral, luego
se pasó al cine, gracias al cual consiguió un Oscar a la Mejor Actriz
en la inolvidable Misery, y finalmente ha compaginado su carrera
interpretativa con su actividad como directora, tanto de televisión como
de cine. Ha dirigido más de un capítulo de la serie televisiva de culto
A
dos metros bajo tierra y largos estrenados en la gran
pantalla como Have Mercy o Dash and
Lilly. Ha demostrado ser una gran actriz y lo cierto es
que tras la cámara no lo hace nada mal, aunque la preferimos delante.
Tres cortos en
los que se nos ilustra cómo se lo montan los insectos, aunados bajo el
título de Green Porn, es la última incursión de la
actriz Isabella Rosellini en la dirección. Curiosa temática
la que ha elegido, cuanto menos. Con este proyecto acudió también a la
Berlinale hace un par de años; no es, sin embargo, la primera vez que lo
hace. En 2006 estuvo en el festival de Berlín, de manera conjunta con
Guy Maddin, por la película My dad is 100 years old,
un homenaje a la carrera del padre de la actriz, el consagrado
realizador Roberto Rossellini.
En España también tenemos algún que otro ejemplo de
este fenómeo. Es el caso de Icíar Bollaín, que tiene una
larga filmografía como actriz antes que como directora. Antes de dirigir
películas como Mataharis o Te doy mis
ojos, la vimos delante de la cámara en las décadas de los
80 y los 90 en filmes como Hola, ¿estás sola?, Un
paraguas para tres o Leo, entre muchas
otras. La catalana Silvia Munt también ha
querido probar suerte en esto de dirigir en lugar de ser dirigida. Lo ha
hecho con su primer largo, una historia de ficción titulada Pretextos.
Ya antes había dirigido un corto titulado Laila, cuyo
guión también escribió, y que fue premiado con el premio Goya.
¿Qué os parece que las
actrices se pasen a la dirección? ¿Son mejores dirigiendo o
siendo dirigidas?