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De un tiempo a esta parte, Britney Spears se ha dedicado a montar un circo (mediático, más que nada) y, como no podía ser de otra manera, le han crecido los enanos. Y literalmente. O, si no, que se lo pregunten a Terra Jole, una californiana que se ha valido de su acondroplasia para convertirse en Mini-Britney... Sí, igual que el personaje de Mini-Me del Dr. Evil en las películas de Austin Powers, pero no tan maligno... y con más pelo.

Terra Jole mide 128 centímetros, tiene menos de treinta años y saltó a la fama con su interpretación de Britney Spears vistiendo un traje igual al del videoclip de 'Oops!... I Did It Again' e imitando las coreografías de la otrora "Princesa del Pop". Ahora causa furor en los clubes más exclusivos de Nueva York, en los que que ofrece un espectáculo de tres cuartos de hora al que asisten famosos como Lindsay Lohan, que es el espejo de Britney en el mundo del celuloide.

Según dicen quienes los han visto, los shows de Terra rebosan de simpatía y divierten al público. Mini-Britney posee varios trajes para emular a la más alta de las dos, aunque los que más le gustan son el de colegiala, que aparece en el videoclip de '...Baby One More Time' y el de azafata (¿o es el de dominatrix?) del de 'Toxic'.

A lo último a lo que, al parecer, se ha apuntado Terra Jole es al cine pornográfico, protagonizando una película junto al célebre actor Ron Jeremy. Una nueva demostración de que el tamaño no importa, sobre todo si eres capaz de sacarle tanto oficio y beneficio, algo que parece haber olvidado Britney Spears a pesar de haber resucitado musicalmente en 2007 con 'Blackout'.

Pero Britney no termina de levantar cabeza y está a punto de perderla (si no lo ha hecho ya), abducida por un annus horribilis que promete prolongarse otros 365 días (366 en realidad, que 2008 es bisiesto). Mientras tanto, Terra sigue bailando por ella.

¿Quieres saber algo más de ella y verla en acción? Visita su página web y descubre de qué pasta está hecha esta "Mini Diva, Mega Booty".

Con sólo dos álbumes publicados, 'Frank' (2003) y 'Back To Black' (2006), la británica Amy Winehouse ha pasado de ser la típica artista revelación (fase larvaria que, como un sarampión, parece que tiene que atravesar cualquier cantante o grupo, sobre todo si optan a recibir algún premio) a una estrella fundamentalmente mediática del palo de su colega Pete Doherty.

Y es que a pesar de (o gracias a) su juventud (nació el 14 de septiembre de 1983), Amy Winehouse es una adicta confesa a las drogas y el alcohol, excesos que comparte con su marido Blake Fielder-Civil y que, como al líder de Babyshambles, le empujan a caminar por el lado salvaje y a currarse lo de Sexo, Drogas y Rock & Roll, aunque ella sea una diva del R&B.

Se empeñan en compararla, en tanto que "chica mala", con su compatriora Lily Allen, pero mientras que la intérprete de 'Alright, Still' (2006) es una "niña bien" que va de rebelde sin causa y presumiendo de lengua viperina, Amy tiene un algo más prosaico, incluso más sórdido, que le hace infinitamente más atractiva. No es sólo su larga melena negra o su exceso de rímel y lápiz de ojos o sus tatuajes o sus ademanes casi gitanos, también es el alma (o el ángel, que diríamos por aquí) que hay detrás de sus canciones y del que Lily Allen carece.

Lo que Amy Winehouse mete en la coctelera es R&B, soul y jazz junto a unas letras irreverentes (sirva como ejemplo 'Rehab') y una voz desafiante. Una mezcla que no deja indiferente y que ha demostrado de sobra su eficacia justificando la publicación de una edición especial de 'Back To Black' que, hasta la fecha, lleva vendidas tres millones de copias en todo el mundo.

La reedición, en formato de lujo, de 'Back To Black', incluye un CD adicional con ocho temas inéditos en los que la cantante se atreve con clásicos como 'Cupid', de Sam Cooke, o 'To Know Him Is To Love Him', de Phil Spector. Además, se edita en DVD, bajo el título de "I Told I Was A Problem" (o sea, "Ya dije que yo era un problema"), el concierto que ofreció en el Shepherd's Bush Empire de Londres el pasado mes de marzo; otra perita en dulce para sus fans.

Y es que a Amy Winehouse, adorada por la prensa sensacionalista británica, la música le sirve de terapia: "Escribo canciones porque estoy hecha mierda de la cabeza y necesito sacar algo bueno de toda esa mierda". Y como tampoco le van las medias tintas ("soy muy autodestructiva cuando bebo", ha llegado a confesar), el espectáculo está garantizado.

Después del auge (y caída) del brit pop y del trip hop (casi, casi brit hop) en los noventa, parecía que el Reino Unido, que tanto y tan bueno ha aportado a la historia de la música contemporánea, había enmudecido, como si en los últimos diez o doce años a nadie se le hubiera ocurrido reinventar el pop rock. Pero resurgiendo ya no de cenizas, sino de ascuas (en realidad, el brit pop nunca murió, sino que ya era antes y es después de Oasis o Blur), y con un poderío y una calidad increíbles, la escena musical británica ha vuelto a la carga.

(Re)Abrieron el camino grupos como Coldplay, Doves, Snow Patrol, Travis o Keane, surgidos todos ellos en el último lustro de los noventa. Aunque más poperos que otra cosa (hay quienes se empeñan en considerarlos alternativos), estas bandas devolvieron a las islas la atención (y el favor) internacional. Y mientras triunfaban, la nueva hornada de indie rock se cocía en las entrañas de ciudades como Glasgow, Londres, Sheffield o Leeds.

Lo que podríamos denominar New British Wave (o Nueva Ola Británica, en "cristiano") ha alcanzado su apogeo recolectando lo mejor del brit pop más clásico y actualizándolo con post-punk, new vawe (en realidad, la old vawe, la de artistas como The Jam, Squeeze o Elvis Costello a finales de los setenta y principios de los ochenta) y un toque dance, "para que las chicas puedan bailar", tal y como explicaban Franz Ferdinand en 2004 cuando lanzaron su álbum de debut homónimo y en las entrevistas les pedían que definieran su estilo: "nuestro objetivo es divertir y divertirnos", respondían.

En definitiva, un rock bailable y revival que echa mano de todo lo que le pueda sentar bien y al que hasta grunges confesos como los componentes de Dover se han apuntado para lanzar un álbum, 'Follow The City Lights', que se merecería arrasar en la Pérfida Albión ;-) Si te interesa la New British Wave que, además es como muy cool, no puedes prescindir de nombres como los de Franz Ferdinand, Kaiser Chiefs, Hard-Fi, Razorlight, Arctic Monkeys, The Futureheads, Maxïmo Park, The Rakes o Klaxons, entre otros. La mayoría de ellos van, a estas alturas, por su segundo trabajo de estudio, así que no hay una abundante discografía que haga tediosa la tarea de ponerse al día.

Uno de los últimos grupos en "fichar" por la Nueva Ola Británica han sido The Long Blondes. Procedentes de Sheffield, al norte de Inglaterra, el quinteto debutó en noviembre de 2006 con 'Someone To Drive You Home', un discazo de principio a fin, de esos en los que ninguna de las canciones tiene desperdicio. De influencias eclécticas entre las que se encuentran Blondie, Ramones o Pulp, The Long Blondes practican un punk pop glamouroso que se corresponde con su estética vintage. Lo mejor que se puede decir de ellos (aparte de "¡hazte ya con el álbum!") es que basta escucharles una sola vez para que te enganchen (a mí me pasó con el single 'Once And Never Again'), tal es el encanto y la personalidad de su música.

Encanto y personalidad que comparten con el resto de sus colegas. ¿Te animas?

Una amiga que la conoció en el transcurso de una gala benéfica me comentó que era una persona encantadora, lo que se corresponde no sólo con la imagen que tengo de ella, sino con la que la propia Gloria María Fajardo, de casada y para la historia más conocida como Gloria Estefan, transmite: una pequeña gran mujer sencilla, simpática, afable y, sobre todo, muy familiar. Porque Gloria, además de a su marido Emilio y sus hijos Nayib y Emily, tiene por parientes a los cubanos en el exilio que, como ella, se empeñan en "que siga la tradición".

Orgullosa de sus raíces, la ex vocalista de Miami Sound Machine, con ese particular timbre de voz que imprime calidez a todo lo que canta, es ya una referencia obligada en el arte del crossover. Y es que antes de que Ricky Martin o Shakira hicieran sus pinitos en inglés, Gloria Estefan ya triunfaba en el idioma de Shakespeare y "contaminaba" su pop con sonidos latinos, un cóctel que sedujo por igual al público de las dos Américas y del resto del mundo. Quizá no ambicionase sentar precedente, pero lo hizo y hoy por hoy no sería justo negar su influencia en las siguientes generaciones de artistas latinos.

Lo curioso es que en su caso el camino fue recorrido al revés y no fue hasta 1993 cuando publicó su primer álbum grabado íntegramente en español, 'Mi Tierra', que supuso un rotundo éxito tanto en ventas como en críticas. Un compendio de canciones que evocan la Cuba de los años cuarenta (y en las que se usan instrumentos que datan de esa época) con una producción impecable y colaboraciones de lujo como las de Israel López "Cachao" o Paquito D'Rivera. Aunque los más de cinco millones de copias vendidas no respaldaran su calidad, 'Mi Tierra' seguiría siendo una obra maestra de la música latina que, por cierto, gusta hasta a los detractores de Gloria Estefan.

Después de la incomparable Celia Cruz, a quien Gloria Estefan admiraba y adoraba, la intérprete de 'Conga' y de 'Coming Out Of The Dark' es, posiblemente, la estrella cubana con más solvencia como figura. El próximo 18 de septiembre estrena un álbum en español titulado '90 Millas', que es la distancia que hay entre Cuba y Cayo Hueso, al sur del estado de Florida, donde ella vive. Emilio Estefan, productor del disco, lo define como "música cubana con un nuevo ritmo". Catorce temas inéditos que celebran sus raíces y en los que participan gente de la talla de Carlos Santana y José Feliciano.

Gloria Estefan nunca lo ha dudado y más que nostalgia, es obligación: "Es muy importante para mí mantener vivos los sonidos auténticos de la música cubana." Ojalá '90 Millas' nos sepa a gloria ;-)

# martes, 19 de junio de 2007 11:04

Mis 20 canciones de ¿AMOR? con LOVE

El post es lo que parece: una recopilación de veinte temas de (más o menos) todas las épocas y estilos que incluyen la palabra "love" en el título... La mayoría de las canciones son más que recomendables, pero otras pertenecen al ámbito de las perversiones musicales. En cualquier caso, todas tienen (creo) su punto. Ahí van:

01) Elvis Presley: 'LOVE me tender' ('Elvis', 1956)

02) Jefferson Airplane: 'Somebody to LOVE' ('Surrealistic Pillow', 1967)

03) Carole King: 'Will You LOVE Me Tomorrow?' ('Tapestry', 1971)

04) Lou Reed: 'Satellite of LOVE' ('Transformer', 1972)

05) 10CC: 'I'm Not In LOVE' ('The Original Soundtrack', 1975)

06) Soft Cell: 'Tainted LOVE' ('Non-Stop Erotic Cabaret', 1981)

07) Madness: 'It Must Be LOVE' ('Complete Madness', 1982)

08) Jennifer Rush: 'The Power Of LOVE' ('Jennifer Rush', 1985)

09) Talking Heads: 'Creatures of LOVE' ('Little Creatures', 1985)

10) Roxette: 'It Must Have Been LOVE' ('Pearls Of Passion', 1986)

11) Joy Division: 'LOVE Will Tear Us Apart' ('Substance', 1988)

12) The Cure: 'LOVE Song' ('Disintegration', 1989)

13) Nirvana: 'LOVE Buzz' ('Bleach', 1989)

14) Pearl Jam: 'State of LOVE And Trust' ('Singles: Original Motion Picture Soundtrack', 1992)

15) Annie Lennox: 'No More I LOVE You's' ('Medusa', 1995)

16) Anastacia: 'I'm Outta LOVE' ('Not That Kind', 2000)

17) Queens Of The Stone Age: 'Another LOVE Song' ('Songs For The Deaf', 2002)

18) The White Stripes: 'Well It's True That We LOVE One Another' ('Elephant', 2003)

19) Arcade Fire: 'Crown of LOVE' ('Funeral', 2004)

20) Antony & The Johnsons: 'Fistful of LOVE' ('I Am A Bird Now', 2005)

# viernes, 25 de mayo de 2007 9:35

THE WHITE STRIPES van siempre a más

Desde que me he enterado, hace relativamente poco tiempo, vivo con la ilusión puesta en una fecha: el próximo 19 de junio. Ese día se producirá el lanzamiento oficial de 'Icky Thump', el nuevo trabajo de estudio de The White Stripes, uno de los grupos (y eso que sólo son dos) de rock más importantes e interesantes de los últimos tiempos. Jack y Meg White, que van de hermanos aunque estuvieron cuatro años casados, surgieron como formación musical en Detroit en 1997 y desde entonces han tenido una impecable evolución ascendente, siempre a más.

Los descubrí en 2003 a través de Internet, no sé si por casualidad, cuando acababan de publicar 'Elephant', el álbum que les catapultó a la fama internacional y que quizá supuso un punto de inflexión, al menos en materia de sonido, en su trayectoria. No sabría explicar la fórmula exacta del éxito de The White Stripes pero sí la que creo que es su principal virtud y, de paso, su gran encanto: rescatar sonidos añejos para revitalizarlos sobre la base de un sólido sentido del rock... Algo así como modernizar lo clásico imprimiéndole, eso sí, una más que reconocible identidad propia. Y es que, a pesar de sus muchas y variadas influencias (blues, country, etc.), The White Stripes sólo suenan a The White Stripes.

Por usar el término de moda, The White Stripes hacen revival... Y revival del bueno. No se puede esperar menos de Jack White. Sólo un genio como él es capaz de juntarse con una diva del country norteamericano como es Loretta Lynn (de quien, además, es fan) y producirle un discazo de la talla de 'Van Lear Rose', que en 2005 se alzó con el Grammy al Mejor Álbum Country. Por si fuera poco, entre el colosal 'Get Behind Me Satan', de 2005, y este 'Icky Thump' que nos pintará 2007 de rojo y blanco, a Jack White le ha sobrado tiempo para apuntarse a The Raconteurs ("un nuevo grupo compuesto por viejos amigos", según sus propios miembros) y debutar en 2006 con el más que recomendable 'Broken Boy Soldiers'.

El jueves 31 de mayo The White Stripes ofrecerán un concierto en Barcelona en el marco del Primavera Sound. Previsiblemente, aprovecharán la ocasión para presentar 'Icky Thump' en una actuación que, como todas las suyas, será una pasada. Dueño de un extraordinario directo, el dúo tiene la asignatura pendiente de estrenarse en Madrid, pero hasta entonces me conformaré con que su nuevo disco sea la mitad de bueno que los anteriores.

Long life The White Stripes!

# miércoles, 25 de abril de 2007 15:20

Mi SÍNDROME DE DIÓGENES musical

Si me lo preguntaran, no sabría qué responder: no, no tengo ni idea de cuántos CDs almaceno en casa. Llevo acumulando CDs desde principios de los noventa, comprados, tostados o regalados. Y antes de la implantación definitiva del formato compact disc, me dio tiempo a hacerme con algún que otro vinilo y casete (sí, ya no cumplo los veinte, qué se le va a hacer :-( Hace poco, un amigo estimó, a ojo de buen cubero, que había unos quinientos CDs, pero podrían ser mil o doscientos... Dejé de contarlos cuando rebasaron la decena.

A falta de vajilla de ajuar para exhibir en la vitrina del mueble del salón, mis CDs se apilan ahí divididos en cuatro bloques (la baldas interiores forman una cruz) más o menos temáticos, que son, grosso modo
- Rock moderno y/o alternativo desde finales de los ochenta.
- Pop y rock "clásico" de los sesenta y los setenta.
- Electrónica, trip-hop y música en español (de aquí y del otro lado del Charco)
- Pop desde finales de los ochenta, bandas sonoras y otros géneros como jazz o country.

Por supuesto, en cada bloque he impuesto la clasificación alfabética a fin de localizar con rapidez cada CD, en especial cuando no llevo las gafas puestas y los cantos de las cajas se confunden unos con otros. Puede parecer un tanto psicótico, pero es una cuestión meramente práctica.

A veces pienso que he pasado de la melomanía al coleccionismo, lo cual es una clara involución. Empiezas adquiriendo música porque te gusta y casi sin darte cuenta desarrollas el Síndrome de Diógenes, aunque lo que amontonas no es basura, sino CDs. Esta compulsión por "arrejuntar" resulta tan insana como inútil porque, al final, no das abasto a escuchar tanto disco (pueden darse con un canto en los dientes si llegas a escucharlos una sola vez). Y hoy en día, gracias a las tarifas planas de Internet y las descargas a todo trapo vía BitTorrent o eMule, la situación empeora: miles de archivos de audio sin ejecutar ocupando espacio en el PC.

Expertos y/o enteradillos coinciden en pronosticar la extinción de los CDs, sustituidos por ficheros MP3 o similares almacenados en ordenadores o en reproductores tipo iPod con más y más gigas cada vez... Quizá ocurra, pero donde esté el encanto del disco físico con su caja y su libreto que se quite lo informático. Nunca renunciaré a mi compacto de 'Transformer' de Lou Reed o al de 'Live Through This' de Hole o al de 'Primitive Love' de Miami Sound Machine o... a ninguno de ellos, la verdad.

Es lo que tiene la música: no se trata sólo de oír, sino de rozar el fetichismo.

Cogí una hoja de papel en blanco y tracé con el bolígrafo una línea para dividirla en dos mitades y escribir razones a favor y en contra de ir a ver a The Rolling Stones en concierto. Por un lado, estaba el desplante del año pasado después de la caída de Keith Richards del ya famoso cocotero y de la supuesta afección de garganta de Mick Jagger (que no le impidió cantar en Londres al cabo de unos pocos días), motivos ambos para pillarles ojeriza y pasar de ellos. Pero, por otro lado... ¡Ay!... Por otro lado, estaba la posibilidad de vivir la experiencia única de escuchar 'Angie' o 'Honky Tonk Women' o ' (I Can't Get No) Satisfaction'... ¡en directo! A la mierda el folio; la carne es débil y la voluntad también.

Así pues, y teniendo en cuenta que se les considera "el mejor grupo de rock del mundo", habrá que rendirles tributo a Sus Satánicas Majestades. La nueva gira de 'A Bigger Bang', su último trabajo de estudio (de 2005), pasará por España para resarcirnos (crucemos, por si acaso, los dedos). Será el próximo mes de junio los días 21, 23, 28 y 30 en Barcelona, San Sebastián, Madrid y El Ejido, respectivamente. Aunque han sustituido Valladolid por San Sebastián, el recorrido es el mismo. The Rolling Stones, que deben su nombre a una canción del bluesman Muddy Waters, tendrán ocasión de demostrar que siguen en forma, al menos en lo musical, 45 años después de su formación.

Afirmar que The Rolling Stones son, si no el mejor, sí uno de los mejores grupos habidos y por haber, es una obviedad. A estas alturas, no es necesario convencer a nadie de las muchas virtudes de Mick Jagger y compañía. Pero quería aprovechar para recordar, por ejemplo, que surgieron como brillantes intérpretes de clásicos ajenos del soul y del R&B americanos y que la prensa de la época se empeñó en enemistarles con sus compatriotas The Beatles (en el fondo, era el marketing de los "chicos malos" contra los "chicos buenos"). Con el tiempo, The Rolling Stones lograrían la fusión perfecta entre sus influencias negras y el rock n' roll blanco, mestizaje que bordarían en álbumes como 'Sticky Fingers' (1971) o 'Exile On Main St.' (1972). El tándem Mick Jagger-Keith Richards (The Glimmer Twins), núcleo duro y compositores fundamentales de la banda, resultó ser no ya excelente, sino un hito: el estilo propio y la personalidad arrolladora de The Rolling Stones crearon (y todavía crean) escuela.

Si es imposible minimizar su impacto, más lo es abarcar su dimensión histórica en un simple post. Sin embargo, puede que la auténtica clave de su éxito sea, como afirma José Ramón Pardo en "La discoteca ideal de la música pop" (Enciclopedias Planeta, 2003), que The Rolling Stones son un "grupo atemporal capaz de adaptarse, con sólo unos simples apuntes estilísticos, a cualquier tiempo musical que se avecine". Teniendo en cuenta que sus canciones no han perdido vigencia y siguen sonando a nuevas, la cita es una verdad como un puño. Dicha atemporalidad es, precisamente, el motivo por el que sus fans son tantos y tan heterogéneos: gente de cualquier edad y condición que abarrotará sus actuaciones europeas en esta segunda gira de 'A Bigger Bang'.

The Rolling Stone merecen la pena (aunque la de muerte si cancelan otra vez sus conciertos :-) ¡Será sólo rock n' roll, pero a mí también me gusta!

# martes, 20 de marzo de 2007 18:02

Otra de VERSIONES CURIOSAS

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Hay versiones brillantes (véase el correspondiente post… si se tercia) y otras que no son necesariamente mejores que las originales, pero que sorprenden para bien o para mal:

MY WAY 
Frank Sinatra. 'My Way' (1969)
Sid Vicious. 'Sid Sings' (1979)
Aunque compuesta por el canadiense Paul Anka, el mérito de la popularización de 'My Way' es de La Voz. Y, de hecho, es a Frank Sinatra, su mejor intérprete, a quien se vincula la canción, igual que otras como 'New York, New York' o 'I've Got You Under My Skin'. Entre los innumerables artistas que han versionado 'My Way' figuran Shirley Bassey, Dionne Warwick, Tom Jones, Limp Bizkit, Robbie Williams e incluso el propio Paul Anka ;-) Una de las "peores" versiones, y también la más irreverente y divertida, es la de Sid Vicious, que se había unido a The Sex Pistols a principios de 1977 después de que Glen Matlock desertara del grupo. El mismo año de su prematura muerte se edita 'Sid Sings', once grabaciones en directo con una pésima calidad de sonido y un Vicious que canta fatal y que imita el estilo como vocalista de Johnny Rotten. Su delirante interpretación de 'My Way' es como un escupitajo, pero tiene su aquel.

IMAGINE 
John Lennon. 'Imagine' (1971)
A Perfect Circle. 'Emotive' (2004)
Creo que el ex líder de The Beatles tiene canciones más interesantes, como 'I'm Losing You' o 'God', pero 'Imagine' es, sin duda alguna, la más conocida. Un himno en favor de la paz universal y la fraternidad humana escrito por un John Lennon que, liberado del cuarteto de Liverpool (se separaron en 1970) y "encadenado" a Yoko Ono, se dejaba crecer el pelo, la barba... y el activismo "progre". Más de treinta años después, esa secuela de Tool llamada A Perfect Circle, se descuelga con una versión de 'Imagine' que es para cortarse las venas. No tanto porque sea mala (aunque personalmente no me gusta demasiado) sino porque renuncia al optimismo para darle un tono sombrío, como de canto fúnebre. Es increíble lo mucho que cambia la canción, casi cuesta reconocérsela a A Perfect Circle.

SWEET DREAMS (ARE MADE OF THIS)
Eurythmics
. 'Sweet Dreams (Are Made Of This)' (1983)
Marilyn Manson. 'Smells Like Children' (EP) (1995)
No sólo es el tema más conocido de Eurythmics, sino que, además, nunca debería faltar en un recopilatorio que se precie de compilar lo mejor de la década de los ochenta. La voz de Annie Lennox se eleva sobre una melodía pop fuertemente sintetizada que Dave Stewart descubrió por casualidad en el estudio mientras tocaba con el bajo una pieza al revés... En 1995, Marilyn Manson sacó 'Smells Like Children' (¿algo que ver con el clásico de Nirvana 'Smells Like Teen Spirit'?), un EP con varias versiones, entre ellas la que nos ocupa. Con una letra que podría haber firmado el propio Manson ("...Some of them want to abuse you / Some of them want to be abused...") y con una voz grave arrastrando cada palabra, esta versión de 'Sweet Dreams (Are Made Of This)' es mucho más lenta y, sobre todo, rockera.

NOTHING COMPARES 2U
Sinéad O'Connor. 'I Do Not Want What I Haven't Got' (1990)
Prince. 'The Hits/The B-Sides' (1993)
No es una versión propiamente dicha, pero cuando pensamos en 'Nothing Compares 2U' a todos se nos viene a la cabeza la cara de Sinéad O'Connor, y no la de Prince. El artista de Minneapolis había compuesto el tema en 1985 para el grupo funk The Family y, sin embargo, fue la irlandesa quien se llevó el gato al agua y la gloria... El single arrasó en el mundo entero y encumbró a la cantante calva, lo que animó a Prince a cantarlo en sus conciertos y a incluirlo, en vivo y en directo, en su recopilatorio de 1993 'The Hits/The B-Sides'. A pesar de interpretar 'Nothing Compares 2U' a dúo con Rosie Gaines (que pertenecía a The New Power Generation, la banda de Prince), la canción sale perdiendo en ritmo y en intensidad. Prince compuso un temazo... para mayor gloria de Sinéad O'Connor.

ONE 
U2. 'Achtung Baby' (1991)
Johnny Cash. 'American III: Solitary Man' (2000)
Si 'Imagine' es el buque insignia de John Lennon, 'One' lo es de U2. La primera vez que los irlandeses tocaron 'One' en directo fue en 1992 y, desde entonces, siempre ha estado en el repertorio de todos sus conciertos. 'One' es un baladón de lo más sentido que surgió a partir de un riff que The Edge probaba para 'Ultraviolet (Light My Way)', décimo corte del álbum que pudo haber sido el último de U2. Y es que durante la grabación de 'Achtung Baby' surgieron ciertas tensiones que a punto estuvieron de acabar con la banda y que el cuarteto superó gracias a la visión en común que les devolvió 'One'. La voz inconfundible del mítico Johnny Cash versionó el clásico de U2 en 'American III: Solitary Man' que, producido por Rick Rubin, fue su primer trabajo de estudio tras ser diagnosticado de Parkinson en 1997. La de Johnny Cash es una interpretación sobria, menos instrumentada y con un punto melancólico que pone el vello de punta...


Que Michael Jackson es rarito es más que sabido. Y la gota que le vino a colmar el vaso al cantante de Indiana fue la acusación de haber abusado sexualmente de un menor de edad. Aunque finalmente se le declarase inocente y le reabrieran Neverland (que ha puesto en venta para los Beckham por 15 millones de euros) y planee salir de gira (y quizá entrar en el estudio), no creo que Jacko consiga resurgir de sus cenizas nunca más. No recuerdo en qué momento de su trayectoria se inició el declive, pero se le fue yendo la pinza según se le iba aclarando la piel. El niño mono de The Jackson 5 es ahora un esperpento por fuera y puede que por dentro, un ser extraño al que muchos jóvenes conocen más por sus movidas y extravagancias que por su música, lo cual es una lástima.

Sin embargo, hubo un tiempo no muy lejano en el que existía la monarquía en el territorio del pop. La reina se llamaba Madonna (y se llama, porque ni Britneys ni Christinas han logrado usurparle la corona) y el rey Michael Jackson (y un rey, además, al estilo de Midas, que transformaba en oro todo lo que tocaba). Un artista versátil con capacidad para componer, cantar y bailar, todo ello con un más que reconocible estilo propio que ha creado escuela. El dueño del mono Bubbles y ex yerno de Elvis Presley pasará, si no lo ha hecho ya, a la historia de la música moderna. Méritos no le faltan; al contrario, le sobran. Uno de ellos, por ejemplo, es ser el autor de 'Thriller' (1982), el álbum más vendido nunca en todo el mundo.

Dejando a un lado su talento y su olfato comercial (que luego se resentiría con los sucesivos estrechamientos de nariz), buena parte del éxito de Jacko se debe a la importancia que siempre le concedió a lo visual, tanto en espectaculares giras como en impactantes videoclips. La primera vez que vi 'Thriller', aparte de pasar miedo, me quedé alucinado con su calidad, y es que era todo un cortometraje de más de 13 minutos de duración dirigido por John Landis ("The Blues Brothers"). Nunca antes había visto un vídeo musical tan currado, y era sólo un anticipo: después vendrían otros como el de 'Bad' (dirigido por Martin Scorsese en 1987 y con la participación de Roberta Flack y de Wesley Snipes) o el de 'Smooth Criminal', donde hacía de gángster.

Michael no ha tenido la habilidad de Madonna para adaptarse musicalmente al devenir de los tiempos y parece que ya en 1992, cuando el 'Nevermind' de Nirvana le quitó a 'Dangeorus' el primer puesto en la lista de álbumes de la prestigiosa revista "Billboard", su cetro empezó a peligrar. Hoy en día es posible que el repertorio de Jacko suene homogéneo y un poco obsoleto, pero discos como 'Off The Wall' (1979), 'Thriller' (1982), 'Bad' (1987) y 'Dangerous' (1991) merecen totalmente la pena.

Y sí, el tipo está perturbado, pero qué genio no lo está.

# lunes, 18 de diciembre de 2006 12:02

¿Quién no tiene PERVERSIONES MUSICALES?

Vaya por delante que me encanta la música, que de haber tenido talento, me hubiera dedicado a tocar la guitarra eléctrica en un grupo de rock y a desgañitarme a lo Janis Joplin. Por desgracia, el don no estaba en mi dosis de genes, no había nada a lo que se le pudiera sacar partido, y tampoco me valía el ejemplo de The Sex Pistols, unos matados que no tenían ni puñetera idea y que, sin embargo, inventaron el punk y marcaron un antes y un después en la historia del rock. Me habría gustado, si acaso, ser un poco como Chris Cornell o Nick Cave.

Confieso este delirio de supuesta grandeza sólo por insistir en que me encanta la música, no toda pero sí la suficiente como para considerarme una persona ecléctica y con criterio para discernir lo bueno de lo no tan bueno, los sonidos que revitalizan de los que saturan. No cuento todo esto por presumir, ya que sería una estupidez, sino por aclarar que prefiero lo "alternativo" a lo "comercial" (ambos son términos manidos e inexactos, pero a falta de pan...) e introducir, de paso, el tema de este post.

¿Qué es una perversión musical? Imagínate por un momento que eres heavy metal, que tienes tu habitación empapelada con pósters de Metallica, Megadeath, Anthrax... y que te flipa Bryan Adams... ¿No es un poco incongruente? Pues de eso se trata: de que te guste en privado un artista del que renegarías en público, porque no crees que esté a la altura de tus preferencias o porque le encuentras un punto que te avergüenza. Lo mismo valdría para una canción, claro. Conozco a gente muy indie que adora el 'Crazy In Love' de Beyoncé; o a un fan de Beck y de Yo La Tengo a quien le va José Luis Rodríguez "El Puma". Increíble pero cierto.

Por supuesto, yo también tengo mis perversiones musicales. Me resulta difícil conciliar a, por ejemplo, The White Stripes (les debo un post en este blog, son estupendos) con Laura Pausini; o a Faith No More con Ella Baila Sola; o a el 'Everyday I Love You Less And Less' de Kaiser Chiefs con el 'Incomplete' de Backstreet Boys; o el 'Cerrado Por Derribo' de Joaquín Sabina con el 'Juntos' de Paloma San Basilio (sí, sí, aquel "juntos, amor para dos, amor en buena compañía..."), etc.

Y ahora que lo pienso, aquel 'Quién Maneja Mi Barca' de Remedios Amaya debería haber ganado la edición de Eurovisión de 1983.

# lunes, 27 de noviembre de 2006 17:45

Una de VERSIONES BRILLANTES

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Porque muchas veces hay canciones buenas y mejores versiones, aquí van cinco:

'Girl, You'll Be a Woman Soon'
Neil Diamond. 'Just For You' (1967)
Urge Overkill. 'Stull' (EP) (1992) / 'Music From The Motion Picture Pulp Fiction' (1994)
Podríamos definir a Neil Diamond como un cantautor melódico con una voz cálida y unas letras de lo más románticas. Urge Overkill, por su parte, es un grupo de Chicago de rock alternativo con un punto hard creado a mediados de los ochenta. Nada en común, en principio, salvo el hecho de que tanto el uno como los otros son norteamericanos... y, por supuesto, el tema 'Girl, You'll Be a Woman Soon', que fue la que encumbró a Urge Overkill cuando el realizador Quentin Tarantino la incluyó en la banda sonora de su gran éxito de taquilla 'Pulp Fiction' (previamente, se había publicado en un EP, 'Stull'). Como un escupitajo, el 'Girl, You'll Be a Woman Soon' sale disparo de la boca del vocalista de Urge Overkill, que acelera y desacelera el ritmo dosificando con maestría la intensidad de la canción.

'The Man Who Sold The World'
David Bowie. 'The Man Who Sold The World' (1970)
Nirvana. 'MTV Unplugged In New York' (1994)
Quizá la original sea algo más rápida, pero es que la versión de Nirvana era en formato acústico y con un Kurt Cobain especialmente lánguido aquel 18 de noviembre de 1993 en que se grabó el 'MTV Unplugged in New York' (fue, por cierto, el primer álbum de Nirvana que se publicó después de la muerte de Cobain en abril de 1994). Al igual que para los de Seattle, el tema también fue un éxito para la cantante escocesa Lulu, que la versionó en 1974 bajo la producción del mismísimo Bowie. El 'The Man Who Sold The World' de Nirvana no difere apenas del de David Bowie y lo popularizó definitivamente... De hecho, mucha gente pensó en su momento que era una pieza made in Nirvana.

'Take Me To The River'
Al Green. 'Al Green Explores Your Mind' (1974)
Talking Heads. 'More Songs About Buildings And Food' (1978)
Fue con Talking Heads y no con Al Green la primera vez que casi todo el mundo escuchó 'Take Me To The River' (también la versionaría, en 1995, Annie Lennox en 'Medusa'). Por qué un grupo de la New Wave neoyorquina decide hacer suya una canción soul es, quizá, un misterio, aunque no tanto si tenemos en cuenta la metamorfosis experimentada por el tema: mayor lentitud e introducción de una sección rítmica un tanto sombría, de un órgano y de efectos de sonido que confieren a la versión de Talking Heads un tono menos alegre pero igualmente brillante.

'Big In Japan'
Alphaville. 'Forever Young' (1984)
Guano Apes. 'Don't Give Me Names' (2000)
Me quedo, sin duda alguna, con la versión de Guano Apes, que le inyectaron adrenalina al single de debut de sus compatriotas (ambos grupos son alemanes, aunque canten en inglés), un tema de synth pop con una cadencia típicamente ochentera. Guano Apes le recortan un minuto a la original y no sólo la actualizan, sino que la transforman en una ráfaga de rock contundente con la voz de la vocalista Sandra Nasic al borde de la ronquera artística.

'Seven Nation Army'
The White Stripes
. 'Elephant' (2003)
Hard-Fi. 'Cash Machine' (EP) (2005)
Elegida por la revista "Rolling Stone" como la segunda mejor canción del siglo XXI, 'Seven Nation Army' no sólo es uno de los temas más conocidos del dúo de Detroit, sino que cuenta con varias versiones (Audioslave, The Flaming Lips, Joss Stone...) y su riff de apertura fue adaptado por los hinchas italianos para animar a su equipo de fútbol durante el Mundial de Alemania 2006 (venían a gritar algo así como "po-po-po-po-po-po-po"). 'Seven Nation Army' es un magnífico tema de rock en el que Meg White le prende fuego a la batería mientras Jack White se desgañita con mucha elegancia. La versión de los británicos Hard-Fi, que tuve la ocasión (y la suerte) de escuchar en vivo y en directo, es menos cañera y más dulce, adornada con un ritmo reggae que casi te hace entrar en trance...

# viernes, 27 de octubre de 2006 9:33

KURT COBAIN: criando malvas... y dólares

Lo publicaba en Internet la prestigiosa revista "Forbes" el pasado 24 de octubre en la sexta edición de su "Top-Earning Dead Celebrities" o, lo que es lo mismo, la lista de los famosos fallecidos más adinerados: Kurt Cobain es el muerto más rico de la farándula al ganar 50 millones de dólares entre octubre de 2005 y octubre de 2006. Doce años después de suicidarse, el ex líder de Nirvana sigue haciendo pasta y ha desbancado del primer puesto al mismísimo Rey... Elvis Presley, en cabeza desde 2001, ha descendido al segundo lugar con ganancias de 42 millones de dólares.

Que un tipo al que en vida se le atragantara el éxito, no soportara la popularidad y fuera el abanderado de una estética un tanto zarrapastrosa llegue a convertirse en el famoso muerto más rico, no deja de tener su gracia. Hay que explicar, sin embargo, que el hecho de que Kurt Cobain ocupe este año esa primera posición del "Top-Earning Dead Celebrities" tiene cierto truco. Y es que el pasado mes de marzo, la viuda de Cobain, la también cantante Courtney Love, vendió el 25% del catálogo de Nirvana a Primary Wave Music Publishing, con lo que la música del mítico grupo de Seattle podrá usarse, según comenta "Forbes", en anuncios comerciales de productos inocuos para el medio ambiente, así como en la serie de televisión "CSI: Miami". Por otro lado, en el período computado por "Forbes", Nirvana vendieron 1,1 millones de copias de sus álbumes.

El top de "Forbes" lo componen trece celebridades a las que denomina "The Lucky 13" ("Los 13 Afortunados") y en el de 2005 no figuraba Kurt Cobain, aunque sí, como en el de 2006, otras personalidades como Elvis Presley, Charles M. Schulz, John Lennon o Andy Warhol. Durante el último año, "The Lucky 13" han ganado en conjunto, y ahí es nada, un total de 247 millones de dólares. Es significativo que en la lista haya 7 cantantes (8 si contamos a Marilyn Monroe, la única mujer, que también grabó discos), lo que es más de la mitad... Y yo que empezaba a pensar que lo de la música no era tan lucrativo, o acaso lo era en los viejos (y mejores) tiempos de la industria discográfica.

Pongo aquí el "Top-Earning Dead Celebrities" de 2006:
01. Kurt Cobain (50 millones de dólares)
02. Elvis Presley (42 millones de dólares)
03. Charles M. Schulz (35 millones de dólares)
04. John Lennon (24 millones de dólares)
05. Albert Einstein (20 millones de dólares)
06. Andy Warhol (19 millones de dólares)
07. Dr. Seuss (Theodor Geisel) (10 millones de dólares)
08. Ray Charles (10 millones de dólares)
09. Marilyn Monroe (8 millones de dólares)
10. Johnny Cash (8 millones de dólares)
11. J.R.R. Tolkien (7 millones de dólares)
12. George Harrison (7 millones de dólares)
13. Bob Marley (7 millones de dólares)

# miércoles, 18 de octubre de 2006 16:14

JULIETTE LEWIS se queda con THE LICKS

El cine pierde una buena actriz, ¿la música gana una mejor cantante?... Juliette Lewis le da plantón al Séptimo Arte para dedicarse por completo a su grupo Juliette & The Licks. A sus 33 años, la que fuera novia de Brad Pitt afirma que "nunca estuvo enamorada del cine" y que la música "le parece una expresión creativa más completa". La banda acaba de estrenar su segundo trabajo de estudio, 'Four On The Floor', después de un más que decente álbum de debut, 'You're Speaking My Language' (doce descargas de enérgico y creíble punk-rock) y un EP, '...Like a Bolt of Lightning'.

Grabado en California, 'Four On The Floor' parece sacarle punta (y partido) al sonido incendiario de Juliette & The Licks, un rock crudo que cuenta entre sus méritos con Dave Grohl a la batería para la grabación del disco (no es la primera vez que el líder de Foo Fighters colabora con otros "a bombo y platillo": fue él quien se hizo cargo de las baquetas en el estupendo 'Songs For The Deaf' de Queens Of The Stone Age) sin por ello restarle brillo a la contribución de los chicos de The Licks. Por su parte, Juliette sigue irradiando el mismo magnetismo animal que en 'You're Speaking My Language' y vuelve a demostrar que es una excelente vocalista... Al fin y al cabo, dice que va en serio.

Porque, en efecto, la perturbada Juliette Lewis de "Natural Born Killers" (1994) es ahora una carismática front woman con un innegable talento para el contorsionismo sobre el escenario y con la rabia y la actitud de un ídolo del rock de alto voltaje. Sin duda, Juliette & The Licks es uno de esos grupos que se crece en el directo, tal y como tuvimos ocasión de comprobar el martes 17 de octubre en Madrid.

Organizado por la promotora Doctor Music con zZz como teloneros, Juliette & The Licks arrancaron su actuación con cierto retraso, aunque el público que abarrotaba la Sala Heineken no tardó en calentar motores y en entregarse por completo a una Juliette vestida con camiseta y pantalones ajustados y ataviada con una pluma en la cabeza (al más puro estilo indio, igual que en la portada de 'Four On The Floor'). Las canciones se sucedieron a una velocidad de vértigo, sin treguas, a un volumen considerable... Temas de 'You're Speaking My Language' y, sobre todo, del nuevo álbum, que ya está a la venta desde el pasado 2 de octubre. Y sí, Juliette cumplió con la tradición y también en Madrid se tiró en plancha sobre el respetable... recibiendo, es de suponer, algún que otro sobeteo.

Te podrán gustar más o menos, pero hay que decir que Juliette & The Licks es más que el capricho de una estrella de la gran pantalla. Si lo tuyo es el rock visceral, prueba a hincarles el diente.

Mr. Shirley Temple vuelve a la carga con 'Premonición', su tercer trabajo de estudio, un más que previsible "taquillazo" a pesar de la piratería y demás males de la industria discográfica actual. Ya lo consiguió en 2004: 'Bulería' fue el disco más vendido en España según la lista que elabora cada año la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE). A estas alturas, negarle tirón a David Bisbal es como afirmar que el agua no moja. Porque lo tiene, pese (o gracias a) ese look infumable de macho latino con camisa desabrochada para enseñar medallón dorado en vez de pelo en pecho (hay que equilibrar los excesos capilares).

Sobre 'Premonición', el ex concursante de "Operación Triunfo" asegura haber elaborado un álbum "por y para el directo" que rompe un poco con el sonido de los dos anteriores. Sin abandonar "los sonidos de la tierra, se acerca mucho al pop e, incluso, ofrece ciertos aires de hip hop y rap", aparte de la dosis precisa de ritmos latinos (que son, claro, a lo que está acostumbrado su público). Dice Bisbal que éste es "mi disco más personal", en el que se aleja del romanticismo y apuesta por unas letras más comprometidas porque sintió "la necesidad de contar lo que llevaba dentro": así, de la docena de canciones de 'Premonición', siete han sido escritas por él.

¿A la tercera va la vencida? Todo apunta a que David Bisbal pretende lavarle la cara a su imagen, agenciarse una cierta credibilidad: que la gente le tome en serio musicalmente hablando y se olvide de una vez por todas de su paso por la primera edición de "Operación Triunfo". Hasta la fecha, sabíamos que Ricitos de Oro cuenta con buena voz, sabe moverse sobre el escenario y posee un razonable atractivo físico fácil de explotar entre las adolescentes. A partir de ahora, habrá que ver si el chico se sale con la suya y da el salto de intérprete de temas ajenos a la figura de un nuevo Alejandro Sanz (¡como si no tuviéramos suficiente con sólo uno!).

De la Orquesta Expresiones al éxito dentro y fuera de España, a Bisbal le ha cambiado no sólo el saldo de su cuenta corriente, sino la actitud... ¿Son imaginaciones mías o el tipo se las da de divo? No me gusta nada su música, pero él no me caía especialmente mal hasta que, al parecer, plantó a Chenoa por teléfono y encima le exigió que no aireara posibles trapos sucios o intimidades para no perjudicar su carrera hacia el estrellato... Le sobraba la bordería, porque ya es (y lo era y lo será) el más exitoso de todos los "triunfitos".

Mi 'Premonición': o David Bisbal se desmelena o se corta la coleta. Sus fans nos lo dirán.

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