El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford de es la última película en la que podemos ver a Brad Pitt en nuestras pantallas. Interpreta un papel duro, de gesto cansado (que le ha valido la Copa Volpi en el pasado Festival de Venecia), pero ni aún así este "chico", que ya alcanza los 44 años de edad, deja de perder su atractivo. Pitt nace un 18 de diciembre en Shawnee, Oklahoma, hijo de un camionero y una maestra, aunque se cría en Springfield (Missouri); y en la universidad estudia diseño gráfico y periodismo, pero pronto se da cuenta que a lo que realmente quiere dedicarse es la interpretación. No sabemos si el mundo del periodismo ha perdido una gran figura, pero desde luego que el de la interpretación parece haber ganado un actor, no sólo guapo, también con talento.
Nada mejor que dejar Missouri e irse a Hollywood para hacer su sueño realidad, pero los inicios no fueron fáciles: hasta conseguir algún papel el actor tuvo que aceptar todo tipo de trabajos como disfrazarse de pollo gigante para promocionar un restaurante o trabajar de chófer de una limusina en la que transportaba a bailarinas de strip-tease. Incluso, por un tiempo pensó dedicarse a la música con un grupo de rock que formó con unos amigos, pronto se dio cuenta que lo suyo no era aquello.
Su relación con el cine empezó como extra en la película Menos que cero, y papeles en series de televisión como Dallas, Los problemas crecen, Historias de la cripta o Treinta y tantos. Por esta época comenzó a salir con la actriz Juliette Lewis, aún menor de edad cuando comenzaron su relación. El verdadero golpe de suerte le vino en 1991 con 28 años, gracias a una escasa aparición de quince minutos en Thelma & Louise, protagonizando una escena de cama con Geena Davis que dejó marcada a las espectadoras féminas de toda una década.
Después rodaría películas como Johnny Suede, Nada es para siempre, Kalifornia, Amor a quemarropa, El río de la vida, o Entrevista con el vampiro. Pero si hubo una película que lo confirmó como actor galán fue Leyendas de pasión en 1994, papel gracias al cual fue nominado al Globo de Oro a la mejor actuación en un film dramático. Se puede decir que en esta época Brad ya se ha convertido en un actor respetado en Hollywood, además de los mejor pagados y uno de los hombres más deseados. Prolífico y con capacidad para cambiar de registro, la lista de películas que vino después es larga Seven (en cuyo rodaje conocería a la actriz Gwyneth Paltrow que sería su novia durante un tiempo), Sleepers, Siete años en el Tíbet, La sombra del diablo, ¿Conoces a Joe Black?,... Fue su papel en 12 monos el que le valió conseguir un Globo de Oro y la nominación al Oscar, demostrando que no sólo tenía una cara bonita.
Un cameo en la serie Friends hizo que conociera a Jennifer Aniston en 2000 con la que estuvo casado hasta 2005. Pero llegó el rodaje de Sr. y Sra. Smith donde conoció a Angelina Jolie, el romance más popular de todos los tiempos en Hollywood dura hasta ahora. Y parece que va en serio: el actor adoptó a Maddox y Zahara, anteriores hijos de la guapa actriz, y juntos han tenido una tercera hija, Siloh, y han adoptado otro más. Los rodajes no sólo aportan romances a Brad Pitt, también halagos de sus compañeros de trabajo y comentarios sobre su humildad y compañerismo. Su faceta de productor la vemos en títulos como Infiltrados de Scorsese, A mighty heart, de Michael Winterbottom, donde Jolie es protagonista de un relato basado en la muerte de un periodista en Afganistán; o Dirty tricks, sobre el caso Watergate.
El pasado año le pudimos ver a las órdenes de Alejandro Gonzáles Iñárritu en Babel y en 2007 también ha estrenado Ocean´s thirteen, junto a sus amigos George Clooney, Matt Damon y Julia Roberts, a las órdenes de Steven Sodderbergh. Ahora el rubio se tiñe de moreno en El asesinato de Jesse James y pronto le veremos en la adaptación de la novela El curioso incidente del perro a medianoche. Y si al "hombre más sexy del mundo", proclamando así por la revista People en varias ocasiones, lo vemos ahora con el rostro cansado lo podremos ver envejecido unos cuantos años más en The Curious Case of Benjamin Button. Entre sus proyecos también está llevar a la gran pantalla la miniserie británica State of Play, actualmente en proceso de pre-producción, en la que dará vida a un periodista y ex jefe de campaña de un político de ascenso veloz.