Dos de los actores más atractivos y deseados de todo el panorama cinematográfico acaban de aterrizar en la cartelera española esta misma semana. Cada uno a su estilo, pero ambos se han convertido en taquilleras estrellas de Hollywood. Estoy hablando del británico Jude Law y del estadounidense George Clooney. El primero lo hace con Breaking and Entering, de Anthony Minghella, y el segundo con El buen alemán de Steven Soderbergh. Por algo ambos han sido proclamados como "hombre más sexy del planeta" por la revista People en alguna ocasión. ¿Con cuál de los dos pasaríais una velada romántica... y algo más?
Comienza el combate. En un rincón del cuadrilático: Jude Law. Londinense de 34 años, divorciado (de la actriz Sadie Frost) con tres hijos y vegetariano, 1,80 de estatura, figura esbelta, pelo rubio e inquietante mirada azul, nació bajo el signo zodiacal de capricornio. En el otro lado: George Clooney. Nacido en Lexington (Kentucky) en 1961, soltero de oro y amante de los animales (que se lo digan a Maxi, su cerdo mascota), 1,80 de estatura, pelo moreno y profundos ojos marrones, su horóscopo es tauro.
Ambos proceden de familias vinculadas a esto del entertaiment de una u otra forma. Y ambos empezaron su ahora exitosa carrera como actores desde la pequeña pantalla. Jude Law es hijo de profesores retirados, propietarios de una compañía teatral. Lo hizo aún siendo adolescente en grupos de teatro amateur. Su primer papel profesional le llegaría a la edad de 17 años en una serie de la televisión británica, Families. Por su parte, George Clooney es hijo del periodista y presentador de televisión, Nick Clooney, y de la política Nina Clooney, se inició también desde su tierna infancia con pequeños papeles en la televisión donde trabajaba su padre, y fue ya alcanzada la madurez cuando dió el salto a la popularidad con su papel de médico en la serie Urgencias.
Law protagoniza antes que Clooney su debut cinematográfico, fue en 1994 con Shopping. De tiendas. Clooney lo haría en 1996 con el director Robert Rodríguez, en Abierto hasta el amanecer, donde trabajó junto a Quentin Tarantino.
Al británico la confirmación y espaldarazo definitivo le vino de la mano del director Anthony Minghella, gracias a su papel en El talento de Mr. Ripley, cinta co-protagonizada por Gwyneth Paltrow y Matt Damon. Desde entonces le hemos podido ver como soldado en Enemigo a las puertas, de Jean Jacques Anaud; robótico Gigoló Joe en A.I. Inteligencia Artificial, de Spielberg; en un oscuro papel para Camino a la perdición, de Sam Mendes; interpretando a Errol Flynn en El Aviador, de Scorsese, o como novio de una stripper Closer, de Mike Nichols. Dentro de la industria del cine ha desarrollado también su faceta como productor: Jude tiene su propia productora con los actores Ewan McGregor y Johnny Lee Miller, llamada Natural Nylon
El estadounidense se convertiría en mega-estrella tras enamorar a Michelle Pfeiffer en Un día inolvidable, protagonizar El pacificador junto a Nicole Kidman, sustituir a Val Kilmer en la segunda parte de Batman y compartir cartel con la explosiva Jennifer López en Un romance muy peligroso. No contento con su éxito como actor, prueba también como director. En el año 2002 se pone detrás de la cámara, para dirigir a Drew Barrymore y Julia Roberts en la película Confesiones de una mente peligrosa. La experiencia le fue bien y recientemente repitió con Buenas noches, y buena suerte, dónde además interpretó un papel secundario y fue nominado como Mejor Director al Oscar de la Academia. Prosigue su carrera como director: actualmente rueda Leatherheads, una comedia romántica que protagonizará junto a Renée Zellweger (con la que se le vinculó sentimentalmente en el pasado). Como productor también figura en los créditos de unos cuantos films (Ocean's 13, Syriana, Insomnio,...)
Llegamos al apartado de hobbies y aficiones. Amante de la vida sana, Law practica yoga, sin embargo, reconoce entres sus vicios la cerveza Guiness y el tabaco Marlboro. Sus compañeras de reparto destacan como uno de sus rasgos más llamativos la calidaz de su mirada. Mientras Clooney es conocido por su agudo sentido del humor y su activismo político, fuera de los platós es aficionado al golf, un fan incondicional de los Cincinnati Reds, y le gusta coleccionar motos y jugar al baloncesto. A pesar de llevar a gala sus años, este último ha pasado recientemente por quirófono para quitarse las bolsas de los ojos y de paso alguna arruguilla que otra.
En definitiva, dos hombres de bandera. La decisión está difícil. ¿Con cuál de los dos os quedarías si os dieran a elegir?