"De cowboy a cowboy". Con esta expresión podría resumirse la carrera del actor Jake Gyllenhaal hasta que pasó definitivamente a formar parte de la galería de estrellas de Hollywood o, como mínimo, a ser uno de los actores con mayor proyección descubiertos en los últimos tiempos. Debutó en esto del cine bajo el nombre de Jacob con un papel secundario en la comedia Cowboys de ciudad y su nombre se hizo conocido junto al de su compañero de reparto, Heath Ledger, protagonizando Brokeback Mountain, una historia de amor entre vaqueros que narraba en la pantalla el director Ang Lee y que despertó la atención de medios y público por su tratamiento inédito de la temática homesexual. Su interpretación le valió al actor una nominación al Oscar como mejor Actor de Reparto.
Su cara de chico inocente y su profunda mirada de ojos azules destacan en Jake Gyllenhaal un sutil atractivo cuya falta de evidencia le aporta una versatilidad para interpretar todo tipo de papeles. Para completar el pastel, se dice de él que es tierno, dulce y simpático. Desde el tremendo éxito de la película de Ang Lee, el actor ha dosificado sus apariciones en la gran pantalla. Ahora tenemos el placer de poder disfrutar de nuevo de su trabajo interpretativo y de su físico en Zodiac, el último filme del director David Fincher (Seven, El club de la lucha). Jake se mide aquí con otros actores como Robert Downey Jr. y Mark Ruffalo en un nuevo filme de serial killers.
Si nos fijamos en su árbol familiar, la frase "de casta le viene al galgo" se puede aplicar con exactitud al caso de Jacob Benjamin, su nombre original. El actor es hijo del director Stephen Gyllenhaal y de la guinionista Naomi Foner. Además es el hermano pequeño de la también actriz Maggie Gyllenhaal. Con estos antecedentes familiares parecía que el chico estaba predestinado a dedicarse al mundo del cine. Si a esto sumamos que nació en Los Ángeles (un 19 de diciembre), todo encaja. Sin embargo, como otros actores, comenzó su carrera en el mundo del espectáculo tirando antes por el camino de la música, formando parte del grupo Hole Shot. Aunque abandonada de manera profesional, la música sigue siendo una de sus mayores aficiones personales.
Durante los años que estuvo en la Universidad de Columbia, que luego abandonaría, hizo sus pinitos como actor de manera amateur en algunas obras estudiantiles. La segunda oportunidad en la gran pantalla después de Cowboys de ciudad, junto a Jack Palance y Billy Crystal, se la ofreció su propio padre en el filme Una mujer peligrosa (1993). No será esta la última vez que se ponga a las órdenes de su progenitor, repetiría cinco años después en Cosecha propia. Pero antes vendrían Cielo de Octubre, con su primer papel protagonista, o Bubble Boy, esta última una comedia familiar de Walt Disney.
Donde realmente pudo Jake Gyllenhaal demostrar todo su talento interpretativo fue en Donnie Darko. En esta cinta de carácter independiente -transformada con el tiempo en película de culto-, en la que compartía reparto con su hermana Maggie Gyllenhaal, daba vida a un chico esquizofrénico que le trajo todo el reconocimiento de la crítica. Compartío reparto con Jennifer Aniston en The Good Girl (2002), en la que ambos vivía un tórrido romance, ella una mujer casada. Ese mismo año tendría el honor de trabajar junto a actores que admiraba desde su infancia como eran Dustin Hoffman y Susan Sarandon en El compromiso. Ha trabajado a las órdenes de directores como Roland Emmerich para El día de mañana, filme que gira alrededor del desastre provocado por un repentino cambio climático, o Sam Mendes en Jarhead, drama bélico contextualizado en la primera Guerra del Golfo. Tanto esta película como la mencionada Brokeback Mountain supusieron el aldabonazo definitivo que necesitaron el público y la crítica para fijarse definitivamente en él.
Entre sus anteriores parejas sentimentales se cuentan las actrices Natalie Portman y Kirsten Dunst. Actualmente se rumorea que mantiene una relación sentimental con Resses Whiterspoon.