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Artículos - junio 2007

# jueves, 28 de junio de 2007 9:23

Rose Byrne: el mundo en sus manos

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A Rose Byrne ahora la podemos ver en la magistral 'The dead girl' y muchos la reconocerán por su papel de abogada inocentona en la serie de televisión 'Damages', junto a Glenn Close. Originaria de Sidney, posee la capacidad camaleónica de pasar drásticamente de un papel a otro en diferentes películas. Con su etérea belleza, su presencia en pantalla y su talento natural parece encaminada a disfrutar de una larga y próspera carrera en Hollywood.

Byrne comenzó su carrera protagonizando varias producciónes australianas en televisión, como Dallas Doll cuando tan sólo tenía 12 años de edad. En los siguientes años, Rose apareció en una gran variedad de series de la televisión australiana, entre las que se incluían el drama escolar Heartbreak High (Los Rompecorazones) o Echo point. Durante este periodo, Byrne se graduó en Bellas Artes en la universidad de Sydney y perfecciónó su técnica interpretativa en el Australian Theater for Young People. 

En 1999, Rose consiguió la fama en su país natal gracias a su papel de Alex en la comedia criminal de Gregor Jordan Two Hands, en la que también trabajaba un por entonces desconocido Heath Ledger. El filme fue un éxito y se ganó las aclamaciones del público y de la crítica.

Su primer papel protagonista fue en la surrealista obra de Clara Law  The Goddess of 1967 (la diosa que se menciona en el título era un coche Citroen DS). Gracias a este filme, Byrne fue galardonada con la Copa Volpi como Mejor Actriz en 1999, en el Festival Internacional de Cine de Venecia.

Su primera experiencia en una película de gran presupuesto llegó con Star Wars II donde daba vida a Dorme, la leal doncella de la reina Amidala. Ese mismo año apareció en la producción teatral de la Sydney Theatre Company The Dispute, actuando cada noche tras terminar una dura jornada de trabajo en Star Wars y levantarse a las 4 de la madrugada.

El reconocimiento internacional que Rose obtuvo gracias a Star Wars, además de una visita a Los Angeles para realizar varios castings, consiguieron que Byrne fuera elegida para trabajar en un montón de filmes, entre los que se incluyen un pequeño papel en el debut como director de Matt Dillon City of Ghosts y la coproducción de Samuel Goldwyn y la BBC I Capture the Castle, un romance inglés ambientado en 1930.

Pero su gran éxito llegó en 2004 gracias a su papel de Briseida en la película Troya de Wolfgan Petersen, con Brad Pitt, Eric Bana, Orlando Bloom y Peter O'Toole. En ese mismo año, y trabajando también con su compañera de Troya, Diane Krueger, aparecio en Wicker Park, el remake americano de una película francesa, llamada ‘El apartamento’. Fue su primer papel oscuro, en donde un hombre intenta encontrar a la mujer de la que se ha enamorado de una manera obsesiva, mientras que está siendo manipulado por otra (Rose), tratando de apartarlos.

En 2005, consiguió trabajar a las órdenes de Sofia Coppola en Maria Antonieta, haciendo de la Duquesa de Polignac, una de las mejores amigas de la reina. Cambiando de registro, consiguió un papel en Sunshine de Danny Boyle, un thriller de ciencia ficción y no hace mucho la pudimos ver en las pantallas españolas en la terrorífica 28 semanas después en el papel de Scarlet.

Actualmente vive entre Londres y Sydney, y dice sentirse afortunada por el impulso que ha tomado su carrera: "Creo que pertenezco a ese grupo de chicas a las que ofrecen los papeles que rechazan Scarlett Johansson o Keira Knightley. Y, pese a ello, soy feliz. Trabajar como actriz es algo increíble, sobre todo porque el 99 por ciento de los actores están en paro".

# jueves, 28 de junio de 2007 7:49

Lucía Jiménez: en su lado de la cama

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Su belleza natural y su actitud cercana hacen de ella una de las mujeres más atractivas del panorama cinematográfico español actual. Enigmática a la par que dulce, Lucía Jiménez se ha convertido en uno de los grandes objetos de deseo del cine español. Su presencia en la pantalla desencadena juegos de deseo y fascinación. Casi de manera incontrolable, Lucía es como un torbellino que hace que todo a su alrededor se pongo patas arriba, física y sentimentalmente.

Lucía Jiménez nace el 21 de noviembre de 1978 en Segovia. Decidida a emprender una carrera como artista toma clases de canto, baile contemporáneo e interpretación. Su estreno en la gran pantalla se produce en 1996, cuando la actriz cuenta con tan sólo 18 años. Su papel en La buena vida de David Trueba supone un arranque triunfal en su carrera. Tanto es así, que su interpretación en el filme le vale una nominación al Goya a la mejor actriz revelación. Luego llegaría la fama de la mano de la televisión. Entre 1997 y 1999 protagoniza Al salir de clase, auténtico boom televisivo entre la juventud de la época. De hecho, dicha serie acaba formando a una cantera de jóvenes intérpretes, de los cuales Lucía es la máxima exponente.

Posteriormente, Lucía ha trabajado en más de 20 películas, convirtiéndose en una actriz realmente prolífica, aunque un tanto irregular en la referente a la calidad de los filmes en los que ha decidido participar. Así, papeles interesantes como el de Kasbah (2000) de Mariano Barroso, No se lo digas a nadie (1998) y Tinta roja (2000), en ambas ocasiones a las órdenes del peruano Francisco Lombardi, o Silencio roto (2001), a las órdenes de Montxo Armendáriz y acompañando a Juan Diego Botto en el reparto, se encuentran en la filmografía de Lucía Jiménez al lado de títulos menos destacables como El arte de morir (2000), La caja Kovak (20006), Los Borgia (2006) o en la comedia de Álvaro Díaz Lorenzo, Café solo... o con ellas, en la que interpreta a Bea, una de las chicas a las que pretende el grupete de cuatro amigos que protagonizan el filme.

Uno de los puntos álgidos de la carrera de Lucía fue el ser elegida para protagonizar Los 2 lados de la cama, el musical de Emilio Martínez Lázaro, secuela de El otro lado de la cama. Además, Lucía no sólo protagonizó la secuela cinematográfica, sino que también trabajó en la versión teatral del primer filme, consiguiendo por ese trabajo una meritoria nominación al Fotogramas de Plata a la mejor actriz de teatro. Tambiñen en teatro ha trabajado en los montajes Las mariposas son libres y Qué te importa que te ame, este último para la compañía Animalario, a las órdenes de Alberto San Juan y Andrés Lima. Como cantante, ha grabado algunos temas para películas en las que ha participado, como en el caso de Kasbah y La buena vida.

Para cerrar 2007, Lucía ha participado en la comedia de Roberto Santiago, El Club de los Suicidas, donde interpreta el papel protagonista. Ahora llega a nuestras pantallas el thriller de Guillermo Fernández Groizard, Proyecto Dos, en el que también es protagonista. Actualmente, participa en las películas que se encuentran en fase de montaje, Cosas insignificantes, El dos de mayo y Butterflies & Lightning.

Lucía Jiménez no para de trabajar. Su carrera, construida con esfuerzo y constancia ya cuenta con un buen número de títulos en los que la actriz ha conseguido labrarse una sólida personalidad actoral. Con su talento y su atractivo, estamos seguros de que su presencia en las pantallas del cine español seguirá siendo una constante durante muchos, muchos años.

# miércoles, 27 de junio de 2007 15:48

James Franco: guapo y con talento

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La carrera de James Franco va lenta pero segura. En diez años, si bien no ha conseguido ni reconocimiento ni éxito masivo, el actor californiano ha sabido combinar con acierto papeles secundarios con protagonistas en películas independientes y puntuales apariciones el telefilmes de calidad. Sin olvidar que, a su corta edad, ya ha dirigido tres películas, Good Time Max, The Ape y Fool's Gold. Ahora, podemos verle de nuevo en el film bélico 'Flyboys' que, basado en hecho reales, narra las peripecias de los jóvenes pilotos norteamericanos que conformaron la lengendaria escuadrilla Lafayette en la Primera Guerra Mundial.

Al margen de su ascendente carrera, la belleza masculina de James Franco destaca sin lugar a dudas. Pero esta 'cara bonita' pretende ir más allá y no quiere ser recordado por su parecido con el rostro aniñado y perverso de uno de los mitos más importantes del siglo XX: James Dean, aunque, gracias a él, ganó en 2001 un Globo de Oro al mejor actor por el telefilm, dirigido por Mark Rydell para la cadena TNT, titulado 'James Dean: Una vida inventada'.

Franco nació en Palo Alto, California, el 19 de abril de 1978. Con 18 años se traslada a Los Angeles para cursar estudios de Inglés en la UCLA y allí descubre que, a pesar de su natural timidez, la verdadera vocación de su vida era ser actor. Durante 15 meses estudia interpretación en la Robert Carnegie's Playhouse West, una de las escuelas más prestigiosas del Oeste americano, a la vez que trata de conseguir experiencia colaborando en varias series televisivas como 'Pacific Blue' o 'Expediente X'.

En 1999 consigue un papel importante en la serie 'Geeks and Freaks' de la NBC pero no logra alcanzar los índices de audiencia mínimos y es retirada a las pocas semanas. A pesar de este fracaso, su aparición en la pequeña pantalla no pasó desapercibido para los ejecutivos de la cadena que ese mismo año le ofrecen otro papel en la miniserie 'To serve and Project'. En el mismo período, de la mano de Raja Gosnell, protagoniza junto a Drew Barrymore su primera película dedicada al consumo adolescente, 'Nunca me han besado'. Después, seguirán las producciones independientes 'It tomorrow comes' y 'Cueste lo que cueste'.

Dos años más tarde es seleccionado entre cientos de aspirantes para interpretar la biografía de James Dean en televisión. Desde entonces, las comparaciones con el mito de Hollywood han sido incesantes, incluso ha declarado: 'Me parezco a James Dean por dentro y por fuera. Temo el encasillamiento y como él sólo quiero actuar y no me interesan ninguno de los demás aspectos que conlleva esta profesión'. Sin embargo, el verdadero salto a la fama llegó al convertirse en el mejor amigo de Peter Parker en la película de 'Spiderman', saga, cuya última entrega se estrenó en 2006 y gracias a la cual se codeó con uno de los actores que más admira, Willem Defoe.

 

Después de 'El hombre araña' y de su interpretación de Dean, no hay duda de que James Franco se ha convertido en un valor en alza de Hollywood. Por ello, grandes pesos de la industria del cine han confiado en su talento y fotogenia ante las cámaras apostando por él en sus películas. Un ejemplo es Robert de Niro que se ha convertido en el padre perfecto en la película 'City By the sea' y Nicolas Cage que ha apostado por el en su primera película como director titulada 'Sonny'.

Desde hace diez años no ha dejado de trabajar. Los personajes perversos le gustan más que los demás; afirma que actuar es una forma de arte en la que eliges el papel que más retos te aporta. Por otro lado, también ha creado su propia productora, Rabbit Bandini Produccions, y en su tiempo libre trabaja como guionista, director y pintor. Una galería de Los Angeles ha expuesto sus obras y actualmente está preparando una segunda muestra.

En lo personal, las mujeres nunca han sido su debilidad. Lejos de convertirse en un gigoló empedernido, amante de las fiestas y las salidas nocturnas, James Franco comparte su vida desde hace varios años con la actriz María Sokolof, con la que trabajó en la película 'Cueste lo que cueste', en el año 2000.

# viernes, 22 de junio de 2007 10:39

Leonor Watling: encanto y naturalidad

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Curvas de vértigo, labios carnosos y ojos que desprenden un misterioso magnetismo. En resumen: belleza. Sonrisa angelical, expresión decidida y mucha personalidad. Es decir, encanto. Desparpajo y reacciones que transparentan un carácter genuino. Lo que suele llamarse naturalidad. Belleza, encanto y naturalidad, ese sería el trío de cualidades con el que nos quedaríamos para hablar de Leonor Watling, una de las cabezas de cartel de la cinematografía española. Leonor fascina desde la primera vez que se la observa en pantalla, por la mezcla de belleza desbordante y energía auténtica, y por su sofisticada personalidad actoral, en la que casan de manera milagrosa la seguridad y la vulnerabilidad. Esta semana estrena 'Los crímenes de Oxford', la nueva película de çAlex de la Iglesia, en la que comparte protagonismo con actores de la talla de Elijah Wood o John Hurt. Sin duda, toda una oportunidad para su proyección internacional.

Leonor nació el 28 de Julio de 1975 en Madrid. Hija de un economista gaditano y de madre británica (de la que tomó su apellido), su primera vocación, la danza, se vio frustrada por una lesión de rodilla. Sin embargo, la Watling supo reponerse del golpe e inició una senda vital que le permitiría compatibilizar su carrera como actriz y su otra gran pasión, la música soul y el jazz, primero en las filas del grupo Sociedad Protectora del Soul y más adelante encontrando el éxito como líder de la formación Marlango. Mucho antes de conquistar las taquillas y las listas de ventas, Leonor empezó en el mundillo de la interpretación a través del teatro, actuando en obras amateurs en centros culturales. Su primera oportunidad para dar el salto a la gran pantalla se la ofreció el realizador Pablo Llorca, en su película Jardines Colgantes. Leonor tenía 15 años y ya había debutado en el cine. Además, estableció una relación interesante con el realizador, que la volvería a llamar para participar en los proyectos Todas hieren (1997) y La espalda de dios (2000).

Luego vendría el tiempo de la televisión, en series como Hermanos de leche, Farmacia de guardia o Querido maestro. Una carrera paralela al cine que se desarrollaría hasta 2000, con la serie Raquel busca su sitio. En lo referente al cine, 1998 y la película La hora de los valientes fueron importantes, sobretodo gracias a la nominación al Goya que le supuso su trabajo en el filme de Antonio Mercero. Luego llegaría su consolidación en películas como Son de mar de Bigas Luna (2002), A mi madre le gustan las mujeres (2002), por la que volvió a ser candidata al Goya, Hable con ella (2002), Mi vida sin mí (2002) de Isabel Coixet, con la que repetiría en La vida secreta de las palabras (2005), o En la ciudad de Cesc Gay (2003). De sus últimas películas, cabría destacar su trabajo en Tirante el blanco de Vicente Aranda, Salvador de Manuel Huerga o Teresa: el cuerpo de Cristo, de Ray Lóriga. La última vez que la vimos en nuestras pantallas fue el pasado verano la vimos con Crónicas, coproducción de México y Ecuador, dirigida por Sebastián Cordero y en la que Leonor interpretaba a Marisa Iturralde, productora de un programa de noticias sensacionalistas que presenta Manolo Bonilla (John Leguizamo).

# jueves, 21 de junio de 2007 9:55

¿El mejor Bond?

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Daniel Craig está de nuevo en boca de todos desde que ha saltado la noticia de que en breve volverá a meterse en la piel del superagente James Bond. Y es que con Casino Royal, el actor ya dejó sin argumentos a todos los internautas histéricos que desde sites como craignotbond.com le estuvieron poniendo a parir por su elección para el papel de 007, por ser rubio, bajito y de ojos azules. Es posible –sólo posible-- que no sea el mejor Bond que ha existido –todavía--, pero hay algo de lo que ni siquiera Sean Connery fue capaz: por fin alguien ha perdido toda condescendencia sobre el personaje y se lo ha tomado en serio.

Casino Royale vino a significar para 007 lo que Batman Begins supuso para el murciélago: un reseteado. Fue el primer libro de la serie Bond escrito por Ian Fleming, y lo que lo convirtió en el relato ideal para un renacer. Su adaptación revigorizó una saga exhausta, que se venía apoyando en coreografías cada vez más improbables y gadgets cada vez más idiotas para disfrazar su sequía creativa. Para cuando se estrenó Muere otro día en 2002, Bond era ya menos un hombre que una colección de tics previsibles, parodiables –por algo nació Austin Powers-- y, en buena medida, autoparódicos. Pero esta vez no hay coches invisibles que valgan, ni rayos mortales que vengan el espacio. En Casino Royale, la mayor parte de las leyes de la física fueron debidamente respetadas. Y, de algún modo, la película funcionó como si sus predecesoras nunca hubieran existido. Cuando al nuevo Bond le preguntan si prefiere su Martini mezclado o agitado, él responde: “¿Tengo cara de que eso me importe?”. En ese instante, uno siente como si el papel nunca hubiera pertenecido a otro actor.

Ninguno de sus predecesores, por ejemplo, se habría atrevido a mostrarse tan brutal como Craig, aunque usted y yo sepamos que esa faceta de Bond, aunque oculta para nosotros, siempre estuvo ahí. En Casino Royale, Bond trató de aprender a domesticar sus impulsos, y ahí reside su peligro. Es capaz de matar a cualquiera si lo desea, y el caso es que lo desea, y que esos deseos le preocupan, aunque no lo suficiente. Así pues, una de las grandezas de Craig es que daría el pego interpretando al más sangriento de los enemigos de Bond, por ese físico de granito, por esa virilidad magullada, por ese encanto brusco y porque es un tipo asolado por la rabia, el miedo y la vulnerabilidad –frente al amor, principalmente--. Esas flaquezas, no nos cabe duda, desaparecerán con el paso del tiempo, pero es una suerte haber tenido ocasión de disfrutarlas.

¿Y tú qué opinas? ¿Crees que Daniel Craig es el mejor James Bond hasta la fecha? ¿Hubieras escogido a otro para la próxima entrega? 

# viernes, 15 de junio de 2007 7:18

Hayek vs Bellucci: duelo de titanes latinas

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Os presentamos un duelo de altura. Dos bellezas explosivas, mujeres todoterreno cuyo atractivo y elegancia cotizan al mismo nivel que su talento actoral y su valentía a la hora de encarar sus carreras. ¿Monica Bellucci o Salma Hayek? ¿Con cual os quedáis? Os motiva más la exhuberancia arrolladora de la Bellucci o la menudez exótica y encantadora de la Hayek. Hablamos aquí de dos auténticos monumentos a la mujer latina. Porque se trata de mujeres, nada de chiquillas o niñas mimadas. Bellucci y Hayek son demostraciones palpables de cómo la madurez no tiene que estar reñida con el vigor, el sex appeal, el glamour, la elegancia y el atractivo más feroz. Lo único malo es que no os podéis quedar con ambas. Os toca elegir: ¿Mónica o Salma?

Este combate viene a cuento porque ambas acaban de desembarcar en nuestras pantallas con sus nuevos proyectos. Mientras Monica Bellucci demuestra que es bella incluso cuando renuncia a explotar su perfil más sexy y cautivador, en El elegido, en la que se codea con la gran Catherine Deneuve y en la que interpreta a Laura, una mujer que ve cómo toda una serie de extraños acontecimientos paranormales empiezan a suceder a su alrededor cuando adopta a un niño procedente de Mongolia, Salma Hayek protagoniza Corazones solitarios, en la que interpreta a Martha Beck, uno de los vértices de una de las parejas de delincuentes más buscados en la década de los 40, por desvalijar y asesinar a viudas de guerra y mujeres adineradas. La acompañan en el reparto Jared Leto, John Travolta y James-Tony Soprano-Gandolfini.

Ambas mujeres son luchadoras natas. Mientras Monica abandonó sus estudios de abogacía para dedicarse a la moda y, tras triunfar en las pasarelas de medio mundo, se la jugó por la actuación, Salma renunció a una segura y exitosa carrera como actriz de culebrones para conquistar Hollywood, con todos los impedimentos que una actriz latina podía encontrar allí. Finalmente, ambas han acabado triunfando gracias a su fuerza de voluntad y talento. Salma convirtiéndose en actriz de culto gracias a su estrecha colaboración con el cineasta texano Robert Rodríguez (además de alcanzar una nominación al Oscar por su trabajo en Frida, su proyecto más personal), y Monica conservando intacto su estatus de gran actriz europea, aun cuando ha hecho numerosas y triunfantes incursiones en el cine made in USA (Matrix, Bajo Sospecha, Los hermanos Grimm...).

Dos grnades seductoras que encarnan la vitalidad y la fuerza de la mujer valiente, decidida y experimentada. Está en vuestra mano hacer a una de las dos la vencedora de este duelo de titanes como los hay pocos en el territorio de la belleza latina. ¿Monica Bellucci o Salma Hayek?
# jueves, 14 de junio de 2007 1:31

Monica Bellucci: belleza en estado puro

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Puede que sea la mujer más bella del mundo. Para los amantes de la belleza latina, la exhuberancia, la presencia, las curvas y la elegancia, hay pocas candidatas más firmes a dicho reconocimiento. Monica Bellucci: volcán en perpetua erupción, milagro de la naturaleza hecho mujer... faltan los calificativos. Y no sólo es bella, sino que además se ha labrado una sólida carrera en la que ha sabido compatibilizar las incursiones en Hollywood con su condición de estandarte del cine europeo. Su brillo se extiende por cada nuevo proyecto en el que participa, incluso cuando renuncia a explotar su perfil más sexy y cautivador, como hizo en El elegido, en la que se codeó con la gran Catherine Deneuve y en la que sin duda estaba menos favorecida de lo que en ella es habitual. Algo que no pasa en la película que ha llegado hace bien poco a nuestras pantallas, 'Shoot´Em Up', en la que interpretaba a una impresionante prostituta de buen corazón que comparte algo más que escenas con Clive Owen.

Monica Bellucci nació en Perusa, Italia, el 30 de septiembre de 1964. En un principio, la joven Monica parecía encaminada a convertirse en abogada. Para ello, decidió orientar sus estudios universitarios en dicha dirección, sin embargo, lo que empezó como una actividad temporal para poder pagarse la carrera, su trabajo como modelo, terminó convirtiéndose en su primera y exitosa etapa profesional. Su éxito en las pasarelas la llevó a abandonar los estudios y terminó siendo aclamada en París y Nueva York, posando para Dolce & Gabbana y la marca francesa Elle, entre otras. Luego, interesada por la labor actoral (e inspirada por las figuras de Sofía Loren y Claudia Cardinale), decidió tomar clases de interpretación y dar el salto a la gran pantalla. Tras trabajar en proyectos para televisión, se fue haciendo un lugar en al panorama internacional del cine gracias a proyectos de numerosas nacionalidades, desde el Drácula (1992) de Francis Ford Coppola a Malena (2000) de Giuseppe Tornatore, de su trabajo a las órdenes de la catalana Isabel Coixet en A los que aman a la comedia de Astérix y Obélix: Misión Cleopatra (2002).

Lo que queda claro es que Monica es una valiente y no le teme a los proyectos más arriesgados, como demostró en su intervención en Irreversible (2002) de Gaspar Noé, en la que prestó su cuerpo para filmar una de las escenas de violación más sórdidas de todos los tiempos. Todo un escándalo. Luego, en su carrera más hollywoodiense y comercial, Bellucci se ha codeado con estrellas como Bruce Willis (Lágrimas del sol), Keanu Reeves (Matrix Reloaded), Matt Damon y Heath Ledger (Los Hermanos Grimm), o Morgan Freeman y Gene Hakman (Bajo Sospecha). Un plantel difícil de igualar.

En cuanto a su vida sentimental, Monica lleva ya muchos años ligada al actor francés Vincent Cassel, con el que se casó en 1999, y con quien ha atravesado continuos rumores de separación. Con Cassell (con quien ha compartido pantalla en Doberman, El pacto de los lobos y la ya mencionada Irreversible), ella tiene una hija, de nombre Deva, nacida en 2004. No cabe duda de que se trata de una pareja singular. Al parecer, no viven juntos de forma permanente, para así evitar caer en la rutina. Ella vive la mayor parte del tiempo en Londres y él en París.

Como comentábamos, en El elegido, Monica aparece menos favorecida de lo que en ella es habitual, sin embargo, su cambio de registro no llega a las cotas de feísmo que pudimos ver en las transformaciones, por ejemplo, de Charlize Theron en 'Monster' o Nicole Kidman en 'Las horas'. La verdad es que se hace realmente difícil imaginar a la Bellucci completamente afeada. Ella es un diamante demasiado bien pulido como para ser embrutecido por completo.

Monica: un diamante demasiado bien pulido como para ser embrutecido por completo.

 

# martes, 12 de junio de 2007 14:27

Salma Hayek: el volcán latino

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No hay nada que pueda parar a Salma Hakek. Ni su estatura (1.67m), ni su dislexia, ni la manía de Hollywood por encasillar a las actrices latinas, han podido con la fuerza de voluntad y el trabajo incansable de una de las actrices latinas más reconocidas de todos los tiempos. Por no hablar de su belleza desbordante, explosiva y exótica como pocas (algo tiene que ver su origen mestizo: padre libanés y madre mexicana). Su trayectoria tiene pocos secretos. Siempre buscando nuevos retos y nunca conformándose con la opción más sencilla (desestimó continuar una sólida carrera como actriz de culebrones mexicanos) Salma no ha dejado de crecer y aspirar a conquistar nuevos terrenos interpretativos. Ahora llega a nuestras pantallas su última película, Corazones solitarios, en la que interpreta a Martha Beck, uno de los vértices de una de las parejas de delincuentes más buscados en la década de los 40, por desvalijar y asesinar a viudas de guerra y mujeres adineradas. Su compañero de fechorías, Raymond Fernández, es interpretado por Jared Leto y el detective que los persigue, Elmer C. Robinson, tiene las facciones de John Travolta. Un casting de lujo que completa James-Tony Soprano-Gandolfini.

Salma Hayek nació el 2 de Septiembre de 1966 en el pueblo de Coatzacoalcos, México. Pasó parte de su adolescencia en Houston, pero volvió a México a los 17 años para estudiar Relaciones Internacionales en la universidad. A la postre, terminó abandonando esos estudios para enfrentar una carrera como actriz, su auténtica aspiración y vocación desde que en 1971 quedara magnetizada por el encanto del cine gracias a la película Willy Wonka y la fábrica de chocolate. Después de trabajar un tiempo en pequeñas obras teatrales, el primer escalón del éxito, le llegó a Salma de la mano de la ficción televisiva, sobretodo la serie Teresa, de la que fue protagonista y que encandiló a los telespectadores de todo el país. Sin embargo, su carácter inquieto y ambicioso la llevaron a plantearse un nuevo reto: el asalto a Hollywood.

Pero el camino al estrellato en la meca del cine no fue un camino de rosas. Tras un tiempo de aclimatación, Salma encontró su primer papel, como secundaria, en Mi vida loca (1993). Sin embargo, el encuentro que cambiaría el rumbo de las cosas para la mexicana se daría en 1995 con el texano Robert Rodríguez, director que la seleccionó como partenaire de Antonio Banderas en Desperado (secuela de El Mariachi), película que consolidaría la presencia de Salma en la industria. La colaboración con Rodríguez se convertiría en un leit motif en la carrera de Salma. Con él repetiría en uno de los cuatro segmentos de Four Rooms (1995), en Abierto hasta el amanecer (1996), en la que junto a Quentin Tarantino y George Clooney, la actriz consolidaría su condición de actriz de culto gracias a una tórrida escena de baile con una serpiente al cuello, en The Faculty (1998), Spy Kids 3D (2003) y El Mexicano (2003). En paralelo, Salma ha trabajado en filmes como Sólo los tontos se enamoran (1997), junto al televisivo Matthew Perry de Friends, la irreverente comedia Dogma (1999), de Kevin Smith, o el western retro-futurista Wild Wild West (1999).

De entre los papeles de mayor entidad artística cabe destacar la colaboración de la actriz con el reputado realizador mexicano Arturo Ripstein en El coronel no tiene quien le escriba, pero sobretodo hay que referirse a Frida (2002), proyecto que colmó los sueños de la actriz, al ser una idea que perseguía hacía largo tiempo y que consiguió sacar adelante gracias a su tarea como productora. Además, su trabajo fue ampliamente reconocido y la llevó a alcanzar una nominación al Oscar como actriz principal, siendo la segunda latina en conseguirlo tras la brasileña Fernanda Montenegro por Estación central de Brasil. Luego, hemos podido ver a Salma en Bandidas (2006) junto a su gran amiga Penélope Cruz, y recientemente ha conquistado nuevos fanáticos gracias a su participación en Ugly Betty, la versión norteamericana de Betty, la fea. A finales de este año, se espera que la podamos ver como secundaria en el musical Across the Universe, basado en las canciones de los Beatles.

Salma, políglota (habla castellano, inglés, portugués y árabe) y comprometida con la lucha contra el sida (viajo a Guatemala como embajadora de la asociación Youth/Aids para promover la lucha contra la enfermedad), anunció en marzo su embarazo del hombre de negocios francés Francois-Henri Pinualt, propietario de la firma PPR, que comercia con bienes de lujo y que gestiona empresas como Gucci o Yves Saint Laurent, ahí es nada.

Con una nueva familia y otros nuevos retos por delante, estamos seguros de que Salma nos dará mucho de qué hablar en el futuro. Sólo cabe esperar el próximo paso de su valiente y comprometida carrera.
# jueves, 07 de junio de 2007 8:37

Paquete de guapos para Oceans 13

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ELIGE TU FAVORITO
Ocean's 13 se estrena este viernes 8 de junio en nuestro país. Su reparto viene cargado con algunos -por no decir todos- de los actores de Hollywood que más pasiones levantan. ¿Con cuál te quedas de todos ellos? ¿Cuál de este paquete de guapos atracadores dejarías que te robase el corazón? Para que puedas elegir con criterio aquí te damos unos cuantos datos de cada uno de ellos. La elección está dificil, pero hay donde elegir para todos los gustos. Vota al que más te atrae. 

Nos centramos en la gran baza del filme de Sodebergh. Un trío de ases que ya pudimos ver en las dos anteriores entregas (Ocean's Eleven y Ocean's Twelve):

George Clooney aka Danny Ocean
El alma matter de la "fiesta Ocean's". Clooney es hijo del periodista y presentador de televisión, Nick Clooney, y de la política Nina Clooney, se inició en la interpretación desde su tierna infancia con pequeños papeles en la televisión donde trabajaba su padre, y fue ya alcanzada la madurez cuando dió el salto a la popularidad con su papel de médico en la serie Urgencias. El estadounidense se convertiría en mega-estrella tras enamorar a Michelle Pfeiffer en Un día inolvidable, protagonizar El pacificador junto a Nicole Kidman, sustituir a Val Kilmer en la segunda parte de Batman y compartir cartel con la explosiva Jennifer López en Un romance muy peligroso.

No contento con su éxito como actor, prueba también como director. En el año 2002 se pone detrás de la cámara, para dirigir a Drew Barrymore y Julia Roberts en la película Confesiones de una mente peligrosa. La experiencia le fue bien y recientemente repitió con Buenas noches, y buena suerte, dónde además interpretó un papel secundario y fue nominado como Mejor Director al Oscar de la Academia.

Brad Pitt aka Rusty Ryan
Pareja inseparable de Angelina Jolie, Pitt alcanza ya los 43 años de edad, sin embargo, no deja de perder su atractivo. Nace un 18 de diciembre en Shawnee, Oklahoma, hijo de un camionero y una maestra, aunque se cría en Springfield (Missouri); y en la universidad estudia diseño gráfico y periodismo, pero pronto se da cuenta que a lo que realmente quiere dedicarse es la interpretación. No sabemos si el mundo del periodismo ha perdido una gran figura, pero desde luego que el de la interpretación parece haber ganado un actor, no sólo guapo, también con talento.

El golpe de suerte para introducirse en el mundo del cine le vino en 1991 con 28 años, gracias a una escasa aparición de quince minutos en Thelma & Louise, protagonizando una escena de cama con Geena Davis que dejó marcada a las espectadoras féminas de toda una década.

Matt Damon aka Linus Caldwell
El amigo inseperable de Ben Affleck saltó al estrellato de Hollywood junto a él gracias a su participación -como debutante guionista e intérprete- en la película del director Gus Van Sant, El Indomable Will Hunting. Consiguió por ello, en 1998, el Oscar a Mejor Guión Original. Impresionante entrada en Hollywood para este jovencito que por entonces tan sólo contaba con 27 años y algún que otro papel secundario.

Desde entonces, el actor estadounidense (Cambridge, Massachusetts, 1970) no ha parado de protagonizar algunos de los filmes más comerciales de la industria norteamericana: El talento de Mr. Ripley, El caso Bourne, Salvad al soldado Ryan,... Convirtiéndose, gracias a ello y a su físico, en uno de los chicos buenos -no podemos obviar su cara de no haber roto un plato en su vida- y guapos, al tiempo que inteligentes, de esta misma industria.