No hay nada que pueda parar a Salma Hakek. Ni su estatura (1.67m), ni su dislexia, ni la manía de Hollywood por encasillar a las actrices latinas, han podido con la fuerza de voluntad y el trabajo incansable de una de las actrices latinas más reconocidas de todos los tiempos. Por no hablar de su belleza desbordante, explosiva y exótica como pocas (algo tiene que ver su origen mestizo: padre libanés y madre mexicana). Su trayectoria tiene pocos secretos. Siempre buscando nuevos retos y nunca conformándose con la opción más sencilla (desestimó continuar una sólida carrera como actriz de culebrones mexicanos) Salma no ha dejado de crecer y aspirar a conquistar nuevos terrenos interpretativos. Ahora llega a nuestras pantallas su última película, Corazones solitarios, en la que interpreta a Martha Beck, uno de los vértices de una de las parejas de delincuentes más buscados en la década de los 40, por desvalijar y asesinar a viudas de guerra y mujeres adineradas. Su compañero de fechorías, Raymond Fernández, es interpretado por Jared Leto y el detective que los persigue, Elmer C. Robinson, tiene las facciones de John Travolta. Un casting de lujo que completa James-Tony Soprano-Gandolfini.
Salma Hayek nació el 2 de Septiembre de 1966 en el pueblo de Coatzacoalcos, México. Pasó parte de su adolescencia en Houston, pero volvió a México a los 17 años para estudiar Relaciones Internacionales en la universidad. A la postre, terminó abandonando esos estudios para enfrentar una carrera como actriz, su auténtica aspiración y vocación desde que en 1971 quedara magnetizada por el encanto del cine gracias a la película Willy Wonka y la fábrica de chocolate. Después de trabajar un tiempo en pequeñas obras teatrales, el primer escalón del éxito, le llegó a Salma de la mano de la ficción televisiva, sobretodo la serie Teresa, de la que fue protagonista y que encandiló a los telespectadores de todo el país. Sin embargo, su carácter inquieto y ambicioso la llevaron a plantearse un nuevo reto: el asalto a Hollywood.

Pero el camino al estrellato en la meca del cine no fue un camino de rosas. Tras un tiempo de aclimatación, Salma encontró su primer papel, como secundaria, en
Mi vida loca (1993). Sin embargo, el encuentro que cambiaría el rumbo de las cosas para la mexicana se daría en 1995 con el texano
Robert Rodríguez, director que la seleccionó como
partenaire de
Antonio Banderas en
Desperado (secuela de El Mariachi), película que consolidaría la presencia de Salma en la industria. La colaboración con Rodríguez se convertiría en un leit motif en la carrera de Salma. Con él repetiría en uno de los cuatro segmentos de
Four Rooms (1995), en
Abierto hasta el amanecer (1996), en la que junto a
Quentin Tarantino y
George Clooney, la actriz consolidaría su condición de actriz de culto gracias a una tórrida escena de baile con una serpiente al cuello, en
The Faculty (1998),
Spy Kids 3D (2003) y
El Mexicano (2003). En paralelo, Salma ha trabajado en filmes como
Sólo los tontos se enamoran (1997), junto al televisivo
Matthew Perry de
Friends, la irreverente comedia
Dogma (1999), de
Kevin Smith, o el western retro-futurista
Wild Wild West (1999).
De entre los papeles de mayor entidad artística cabe destacar la colaboración de la actriz con el reputado realizador mexicano Arturo Ripstein en
El coronel no tiene quien le escriba, pero sobretodo hay que referirse a
Frida (2002), proyecto que colmó los sueños de la actriz, al ser una idea que perseguía hacía largo tiempo y que consiguió sacar adelante gracias a su tarea como productora. Además, su trabajo fue ampliamente reconocido y la llevó a alcanzar una nominación al
Oscar como actriz principal, siendo la segunda latina en conseguirlo tras la brasileña Fernanda Montenegro por Estación central de Brasil. Luego, hemos podido ver a Salma en
Bandidas (2006) junto a su gran amiga
Penélope Cruz, y recientemente ha conquistado nuevos fanáticos gracias a su participación en
Ugly Betty, la versión norteamericana de
Betty, la fea. A finales de este año, se espera que la podamos ver como secundaria en el musical
Across the Universe, basado en las canciones de los Beatles.
Salma, políglota (habla castellano, inglés, portugués y árabe) y comprometida con la lucha contra el sida (viajo a Guatemala como embajadora de la asociación Youth/Aids para promover la lucha contra la enfermedad), anunció en marzo su embarazo del hombre de negocios francés
Francois-Henri Pinualt, propietario de la firma
PPR, que comercia con bienes de lujo y que gestiona empresas como
Gucci o
Yves Saint Laurent, ahí es nada.
Con una nueva familia y otros nuevos retos por delante, estamos seguros de que Salma nos dará mucho de qué hablar en el futuro. Sólo cabe esperar el próximo paso de su valiente y comprometida carrera.