A poco que se eche un vistazo a la cincuentena de títulos que conforman la carrera de Julianne Moore, se llega rápidamente a la conclusión que estamos ante una de las más grandes actrices de nuestro tiempo. Con su hábil criterio para involucrarse en proyectos de interés (compensando su participación en películas independientes y comerciales), su impresionante talento actoral y su serena y pálida belleza, Julianne Moore es una garantía de calidad. Es una de esas actrices que hacen resplandecer una película con su sola presencia. Su fuerza, tenacidad, personalidad e intensidad hacen de cada uno de sus trabajos experiencias inolvidables para el espectador. Tenemos una nueva oportunidad de gozar de su brillo en pantalla en Savage Grace, donde comparte protagonismo con nuestra española Elena Anaya, y hace poco en Next, en la que interpretaba a Callie Ferris, una agente antiterrorista que quiere sacar partido del talento de Cris Johnson/Nicholas Cage (capaz de ver el futuro inmediato) con el objetivo de impedir el ataque que unos terroristas planean ejecutar contra Los Ángeles mediante un arma de destrucción masiva.
Moore nació el 3 de diciembre de 1960, en Fort Bragg, North Carolina, USA, bajo el nombre de Julie Anne Smith. Hija de una siquiatra escocesa y un coronel del ejército (abogado, juez y piloto de helicópteros), Julianne creció junto a sus dos hermanos, Valerie y Peter, dando tumbos de cuartel en cuartel, a lo largo de los Estado Unidos y Alemania. Fue a un instituto alemán y luego se graduó en bellas artes por la universidad de Boston. Luego, decidida a construir su propia carrera como actriz, Moore se trasladó a Nueva York (en 1983), donde, tras trabajar como camarera, fue elegida para interpretar a las hermanas Frannie y Sabina Hughes en la telenovela As the World Turns, que la lanzó a la fama popular y que le valió un premio Emmy.

Moore inició su carrera fílmica a principios de los 90 en papeles secundarios en película como
Benny y Joon (junto a Johnny Depp) o
El fugitivo (junto a Harrison Ford). Luego, su trabajo en
Short Cuts de Robert Altman le valdría el reconocimiento crítico. Poco después, iniciaría de forma paralela su trabajo en grandes producciones de
Hollywood, como
Nueve Meses (junto a Hugh Grant) en 1995 o
El mundo perdido: Jurassic Park, en el verano de 1997. Sin embargo, los puntos más álgidos de la carrera de Moore se encuentran en sus colaboraciones con algunos de los más interesantes directores de diferentes generaciones, desde los veteranos
Robert Altman (con quien volvería a trabajar en Cookie’s Fortune) y
Louis Malle (Vanya en la calle 42), hasta los jóvenes
Todd Haynes (para quien protagonizaría Safe y Lejos del cielo) y
Paul Thomas Anderson (con quien colaboraría en Boggie Nights y Magnolia), pasando por las manos de los
hermanos Coen (en El gran Lebowski).
Su intenso trabajo a lo largo de las dos últimas décadas ha fructiferado en hasta
cuatro nominaciones al Oscar de Hollywood. La primera como actriz secundaria en 1997 por
Boogie Nights, luego como protagonista por
El fin del romance en 1999 (en la que compartía pantalla con Ralph Fiennes) y luego en 2002 consiguió la hazaña de estar nominada como actriz principal (por
Lejos del Cielo) y secundaria (por
Las Horas) en un misma año. Pocas actrices puede presumir de ello. La cuenta pendiente para Julianne es ganar ese merecido Oscar.
En referencia a su vida personal, Julianne ha estado casada tres veces. Primero con
Sundar Chakravarthy entre 1983 y 1985. Luego con
John Gould Rubin entre 1986 y 1995, y desde 2003, con el director
Bart Freundlich, con quien comparte su vida desde 1996 y con quien tiene
dos hijos (
Caleb y Liv). En 2005, Moore protagonizó
Ellas y ellos, dirigida por su marido y en la que intervino como actor su hijo Caleb. Por otra parte, cabe destacar que Julianne es una conocida
activista por los derechos de la mujer, en particular por el derecho al aborto. También se sabe que en 2004 donó 2000 dólares para la campaña del candidato demócrata a la presidencia de los Estados Unidos,
John Kerry.
Siempre es un lujo poder disfrutar de la presencia de Moore en la gran pantalla. Su resplandor y talento son unas de las grandes bazas del actual cine americano. Confiamos en su profesionalidad y buen criterio, y por eso sabemos que aún quedan muchas gloriosas películas por rodarse gracias a Julianne Moore.