Nuestra belleza más internacional contra el objeto del deseo de las miradas de medio mundo. La encarnación de la pasión latina contra la versión moderna de la rubia platino, en su esplendor más exuberante. Un duelo de titanes en la cumbre del firmamento de Hollywood: Scarlett Johansson contra Penélope Cruz. ¿Cuál es vuestra favorita? ¿Cuál encaja mejor en el ideal de vuestras fantasías? ¿Apostáis por la belleza terrenal y castiza de nuestra Pe, con su espontaneidad y carácter, u os decantáis por la luminosa perfección de Scarlett? Sea cual sea vuestra preferencia, podremos verlas a ambas a partir de este viernes compartiendo pantalla en la próxima película de Woody Allen, Vicky Cristina Barcelona, y en la que también participa Javier Bardem. Para Scarlett, musa reciente del realizador neoyorkino, es el tercer encuentro con Allen, mientras que para Cruz y Bardem es el primer trabajo para el reputado realizador.
A pesar de sus curvas de vértigo y su indudable carnalidad, Scarlett pertenece a esa dimensión del firmamento hollywoodiense en el que las estrellas pueblan un territorio inalcanzable. Ella está hecha de la materia con la que se construyen los sueños. Fantasía intocable, Scarlett ha actualizado el mito de la rubia platino, añadiendo a la clásica distinción, glamour y estilo de las antiguas estrellas, un punto de vulnerabilidad y unas pinceladas de intelectualidad que componen una figura cercana a la perfección. Más allá del deseo, ya sólo queda el miedo y las dudas. ¿Se difuminaría esa ilusión llamada Scarlett si nos la encontráramos paseando por la calle como una chica más? ¿Es posible para el mito superar la prueba de la realidad? ¿Realmente importa?
Scarlett encarna el deseo más abstracto, y quizás por eso el más puro. Su imagen (mezcla de femme fatale, universitaria aplicada, vecina deseada y sufrida mujer de fuerte carácter) ya pertenece a la esfera de los mitos inmortales y sus trabajos en películas como Lost in Translation, Match Point o La dalia negra, se cuentan como algunas de las mejores interpretaciones de lo que llevamos de década.Y por otra parte, tenemos a nuestra Pe, esa chica menuda e inquieta que se exhibía fulgurante en Jamón, jamón de Bigas Luna, que aparecía como la deseada compañera de marcha en el video-clip La fuerza del destino de Mecano y que, casi sin darnos cuenta, se ha convertido en uno de los mayores valores en alza de la meca del cine norteamericano.
Penélope representa el deseo realizable, la fantasía de carne y huesos, las caricias posibles, la belleza terrenal y desbocada de la mujer española. Algunos dirán que su ascenso al firmamento de Hollywood la está alejando de su imagen más atractiva. ¿Os parece así? ¿Cuál es vuestra Penélope favorita: la genuina y espontánea Pe de películas como La niña de tus ojos o la Pe más diva, la de sus proyectos internacionales como La mandolina del Capitán Corelli o Bandidas? En cualquier caso, no se puede negar el encanto natural de la chica, y puestos a darle una vuelta de tuerca más al asunto, debemos pensar que seguramente Penélope es la fantasía exótica e inalcanzable del público norteamericano, lo mismo que nos ocurre a nosotros con Scarlett. Con su nominación al Oscar todavía fresca, Penélope tiene la oportunidad de consagrar su posición en Hollywood, aunque de momento sus proyectos anunciados juegan en la división de las producciones independientes. Además de la película con Woody Allen, Pe ha anunciado que protagonizará la primera película de Isabel Coixet en la industria norteamericana.
Planteado el dilema, es vuestro turno para resolverlo: ¿Scarlett o Penélope? ¿Cuál es vuestra favorita? ¿Cuál os cautiva más? ¿Cuál os parece mejor actriz? ¿Cuál de las dos encarnaría mejor vuestros deseos más ocultos?
Vicky Cristina Barcelona se estrena en España el 19 de septiembre