Son contadas las ocasiones en las que confluyen en una única actriz rasgos tan diversos como la belleza, el caráter, el genio y el talento. De hecho, esos son los ingredientes que forjan a las grandes estrellas, aquellas que escapan de las modas pasajeras y se establecen en el firmamento Hollywoodiense con un brillo eterno. Cate Blanchett lo tiene todo para convertirse en ese tipo de estrella. Su presencia contiene la fuerza y el temple de las estrellas del Hollywood clásico y no hay personaje que interprete y no despliegue un incontenible y atractivo carisma. Y tampoco es que estemos descubriendo nada nuevo, Cate, a sus 38 años, puede presumir de haber ganado todos los premios que distinguen a las grandes actrices, aquellas que adquieren con el tiempo la condición de icono de una época. Ha ganado el Oscar, el Globo de Oro, el Bafta y un sinfín de premios más. No hay academia, festival o público que no se hay rendido en alguna ocasión ante el deslumbrante talento de una de las grandes y más bellas actrices de su tiempo.
Ahora, tenemos la ocasión de ver a Blanchett retomar el papel que la lanzó a la gloria Hollywoodiense, ya que le valió su primera nominación al Oscar, por la película Elizabeth. Se trata del personaje de la reina Elizabeth I de Inglaterra, que, en Elizabeth: La edad de oro, debe enfrentarse a la traición en el seno de su familia y a sangrientas tentativas de apoderarse de su trono. Elizabeth es consciente del cambio religioso iniciado en el siglo XVI en Europa, y el poderoso rey español Felipe II (Jordi Mollà) está decidido a restaurar el catolicismo en Inglaterra con la ayuda de su ejército y su invicta armada. Mientras la reina se prepara para ir a la guerra, intenta equilibrar antiguas lealtades con el amor que siente por Raleigh. Pero es un objeto prohibido para una reina que ha jurado entregarse en cuerpo y alma a su país.
Cate Blanchett nació en Melbourne, Australia, el 14 de mayo de 1969. A la edad de 10 años, Cate perdió a su padre debido a un ataque al corazón, lo que marcó su infancia, una época en la que, según ha descrito ella misma, “era en parte extrovertida y en parte muy tímida”. La joven Cate descubrió su pasión por la interpretación mientras estudiaba secundaria. Empezó a estudiar economía y bellas artes en la Universidad de Melbourne, pero pronto se desplazó a Sydney para estudiar en el Instituto Nacional de Arte Dramático, en el que se graduó en 1992. Su primer trabajo importante lo encontró en el teatro, dando la réplica a Geoffrey Rush en la obra Oleanna de David Mamet, en 1993. Su debut fílmico en Australia se dio en la película Police Rescue.
El primer trabajo importante de Blanchett fue interpretar a la reina Elizabeth I en la película de 1998. Al año siguiente, la actriz brilló en un papel secundario en El talento de Mr. Ripley y finalmente se alzó con el Oscar a la mejor actriz de reparto por su recreación de Katharine Hepburn en El aviador de Martín Scorsese. Ya aclamada por la crítica, Blanchett saltó al estrellato popular gracias a su interpretación de la reina elfa Galadriel en la trilogía de El señor de los anillos de Peter Jackson. Luego, Cate ha seguido recopilando éxitos artísticos y populares en películas como Babel de Alejandro González Iñárritu o Diario de un escándalo, en la que llevó a cabo un espectacular cara a cara con la veterana Judy Dench. Hace un par de meses, Cate se alzó con la Copa Volpi a la mejor actriz del Festival de Venecia por su encarnación de Bob Dylan en la película I’m Not There de Tod Haynes, y ahora la podemos ver en las nuevas aventuras de Indiana Jones.
Cate Blanchett se casó en 1997 con el dramaturgo Andrew Upton. Su primer hijo, John, nació el 3 de diciembre de 2001, y el segundo, Roman Robert, el 23 de abril de 2004. Después de residir en Inglaterra durante años, Blanchett y su familia se trasladaron a su Australia natal en 2006. Blanchett ha participado en actividades de concienciación sobre los peligros del cambio climático y actualmente espera su tercer hijo, que esté previsto que nazca en abril de 2008.
Como una de las actrices más talentosas de su generación, cabe esperar que Cate nos siga ofreciendo muchas muestras de su enorme genio, además de regalarnos, en su trabajo en la gran pantalla, enormes dosis de belleza y genio.