Si hay un actor incondicional en cualquier listado de "los más atractivos", "los más sexys", "los más deseados" "los más de lo más",... ese es George Clooney. Su nombre siempre suele aparecer en estos rankings en alguno de los primeros puestos -precedido o sucedido muchas veces por su gran amigo Brad Pitt-. Lo cierto es que méritos no le faltan a este hombre del que pocas mujeres pueden afirmar con sinceridad que no se derretirían ante su mera presencia. No es para menos: Clooney encarna a la perfección el prototipo de caballero con el toque justo de tipo canalla que vuelve loca a cualquier fémina.
Si a lo anterior añadimos unas notas de agudo sentido del humor e ironía más unas gotas de conciencia política y compromiso social... sin que por ello se deje de permitir ciertas frivolidades típicas de su condición de estrella absoluta de Hollywood, como las grandes fiestas que acostumbra a celebrar de manera ocasional en su villa a orillas del lago Como, en Italia: ¿qué más se puede pedir para desear que este hombre se convierta en el perfecto padre de tus hijos y todo lo que ello conllevaría previamente? (incluso aunque jamás hubieses pensado en traer descendencia a este mundo).
Sin duda, me arriesgo a asegurar que es perfecto, sobre todo porque no lo parece y porque muestra sus debilidades humanas de la manera más natural, siendo capaz de convertirlas en uno de sus mayores atractivos. Un hombre así puede permitirse el "lujo" de tener -como tuvo durante años hasta que falleció- un cerdo vietnamita como mascota, con la que convivía en su propia casa, sin que nadie piense que es un auténtico gañán. Un hombre así puede permitirse contradicciones como llevar a gala sus años y, sin embargo, haber pasado no hace mucho por el quirófano para quitarse las bolsas de los ojos y alguna que otra arruguilla.
Para más inri, encima es buen actor. Algo que demuestra en todos y cada uno de los papeles que interpreta. Por no hablar de sus otras facetas como cineasta: la de productor y director. Después de contemplar sus dotes interpretativas en el filme Michael Clayton, dirigido por por el guionista de la trilogía Bourne, Tony Gilroy, en lo que suponía su debut como director, ahora vuelve con Ella es el partido, animándose él a situarse también detrás de la cámara.
Clooney, hijo del periodista y presentador de televisión, Nick Clooney, y de la política Nina Clooney, se inició desde su más tierna infancia en el mundo del espectáculo con pequeños papeles en la televisión donde trabajaba su padre. Sin embargo, fue ya alcanzada la madurez cuando dió el salto a la popularidad con su papel de médico en la serie Urgencias. Su presencia en la serie hizo que muchos no renunciáramos a perdernos ni una sola de sus emisiones. El estadounidense se convertiría en mega-estrella de la gran pantalla tras enamorar a Michelle Pfeiffer en Un día inolvidable, protagonizar El pacificador junto a Nicole Kidman, sustituir a Val Kilmer en la segunda parte de Batman y compartir cartel con la explosiva Jennifer López en Un romance muy peligroso.
No contento con su éxito como actor, prueba también como director. En el año 2002 se pone detrás de la cámara, para dirigir a Drew Barrymore y Julia Roberts en la película Confesiones de una mente peligrosa. La experiencia le fue bien y más tarde repitió con Buenas noches, y buena suerte, dónde además interpretó un papel secundario y fue nominado como Mejor Director al Oscar de la Academia. No acaba aquí su carrera como director, lo último que ha rodado detrás -y delante también- de la cámara es Ella es el partido, una comedia romántica que protagoniza junto a Renée Zellweger (con la que se le vinculó sentimentalmente en el pasado). Como productor también figura en los créditos de unos cuantos films (Ocean's 13, Syriana, Insomnio,...).
Fuera de los platós Clooney es aficionado al golf, un fan incondicional de los Cincinnati Reds, y le gusta coleccionar motos y jugar al baloncesto. En cuanto a su vida sentimental, Clooney, eternamente considerado uno de los solteros de oro de Hollywood, algo de lo que se jactaba, vuelve a ostentar este título, al haberse separado recientemente de Sarah Larson con la que mantenía una relación desde hace algunos meses.
¿Qué te parece? ¿Crees que merece toda la fama que tiene? ¿Te parece un buen actor o sólo un guapo más que está cumpliendo ya demasiados años?