Es la versión moderna de la rubia platino en su esplendor más exuberante. Scarlett Johansson encaja en las fantasías de muchos por su luminosa perfección y sus curvas de escándalo casi tanto que por su talento como actriz.
Scarlett pertenece a esa dimensión del firmamento hollywoodiense en el que las estrellas pueblan un territorio inalcanzable. Ella está hecha de la materia con la que se construyen los sueños. Fantasía intocable, Scarlett ha actualizado el mito de la rubia platino, añadiendo a la clásica distinción, glamour y estilo de las antiguas estrellas, un punto de vulnerabilidad y unas pinceladas de intelectualidad que componen una figura cercana a la perfección.
Scarlett encarna el deseo más abstracto, y quizás por eso el más puro. Su imagen (mezcla de femme fatale, universitaria aplicada, vecina deseada y sufrida mujer de fuerte carácter) ya pertenece a la esfera de los mitos inmortales y sus trabajos en películas como Lost in Translation, Match Point o La dalia negra, se cuentan como algunas de las mejores interpretaciones de lo que llevamos de década.
Nacida en Nueva York en 1984, lleva desde niña preparándose para ser actriz, estudiando en el Professional's Children School de Manhattan y después en el prestigioso Lee Strasberg Theatre Institute. Debutó en el teatro con ocho años, y en cine uno de sus primeros papeles fue ser la hija de Sean Connery en Causa justa. Pero su gran momento llegó cuatro años después cuando Robert Redford, la eligió apara interpretar el papel protagonista en El hombre que susurraba a los caballos.
En 2003 salta a todas las portadas internacionales y empieza a ser reconocida en los medios de comunicación gracias a cintas como La joven de la Perla o la mencionada Lost in Translation, de Sofia Coppola, con la que la crítica la llenó de alabanzas. Desde entonces la hemos visto en The perfect score, A love song for Bobby Long, A good Woman, Synergy o La Isla... y se ha convertido oficialmente en la musa del director Woody Allen, protagonizando Match Point, Scoop, y la recientemente rodada en nuestro país, Vicky Cristina Barcelona, junto a Penélope Cruz y Javier Bardem. Además, hace un mes la pudimos ver en 'Las hermanas Bolena', en la que se disputaba el amor de Eric Bana (Enrique VIII) con Natalie Portman.
Todo un sueño pero, más allá del deseo, ya sólo queda el miedo y las dudas: ¿Se difuminaría esa ilusión llamada Scarlett si nos la encontráramos paseando por la calle como una chica más? ¿Es posible para el mito superar la prueba de la realidad? ¿Realmente importa?
*No te pierdas a Scarlett haciendo sus primeros pinitos como cantante: