Keira Nightley encarna a la perfección el canon de belleza que marcan las tendencias del presente. Delgada, con un punto etéreo, encantadora, sofisticada, con ese halo de romanticismo que la dota de un delicioso puntillo naive. El título de una de las películas que la lanzaron a la fama,
'Quiero ser como Beckham', podría convertirse, adecuadamente versionado, en un grito de guerra para las jóvenes de hoy:
¡Quiero ser como Keira! A pesar de los rumores de su posible anorexia y de sus recientes declaraciones en las que apuntaba a un posible abandono de su trabajo en el cine, no hay nada que pueda alejar a Keira de sus estatus de mega-estrella del cine actual. Convertida en una presencia constante en las pantallas de cine en los últimos años, y después de ofrecer una de sus mejores interpretaciones en el drama de época
'Expiación', vuelve a la cartelera con
'Seda', adaptación de la célebre y exitosa novela de Alessandro Baricco. Aunque, eso sí, para el gran público sigue siendo conocida por su participación en la saga de los
Piratas del Caribe. En su tercera entrega, la chica más deseada del Reino Unido (según Tatler) y la más glamourosa del mundo (según Glamour), se volvió a meter en la piel de
Elizabeth Swann, que, en esta ocasión se embarcaba junto a Will Turner (
Orlando Bloom) y el capitán Barbosa (
Geoffrey Rush) en la búsqueda desesperada de
Jack Sparrow (Johnny Depp).
Keira Christina Knightley nació en un suburbio londinense el
26 de marzo de 1985. Es la hija del actor
Will Knightley y de la actriz y escritora
Sharman MacDonald. Dicha herencia familiar marcó el futuro camino de la pequeña Keira, que a los seis años ya contaba con un agente propio. A los siete años, se estrenó en la televisión con
Royal Celebration (1993). Su primer trabajo de mayor envergadura le llegaría a los nueve en la película sobre amores lesbicos
A Village Affair (1994). Pero la primera vez que el nombre de Keira Knightley sonó por todo el mundo fue gracias a su participación en
Star Wars: Episodio 1 – La amenaza fantasma (1999), en la que interpretó a la doble de la Reina Amidala interpretada por Natalie Portman.Luego, tras varios trabajos para la televisión, en 2001, Keira se entregó a la realización de
The Hole de Nick Hamm, en la que apareció
por primera vez desnuda en pantalla (a los 15 años de edad). Luego, en el verano de 2001, filmó la película que la confirmaría como una estrella en el Reino Unido,
Quiero ser como Beckham. Luego vendría la historia de una camarera drogadicta en
Pure (2002), la comedia romántica Love Actually (2003) y el thriller con viaje en el tiempo
The Jacket (2005), formando pareja con
Adrien Brody.

Pero un tiempo antes, en 2003, le llegaría el papel que la catapultaría al estrellato mundial: la Elizabeth Swann de
Piratas del Caribe. Keira llegó tarde al casting de la película en Londres y fue la última en hacer la prueba para el papel. Aquello no fue un obstáculo para nuestra chica, cuyo encanto y belleza encandilaron a los responsables de la película. La película fue un éxito absoluto de taquilla y la cotización de la chica subió como la espuma. Algo que supo aprovechar al aceptar participar en una nueva y espectacular versión de la leyenda del Rey Arturo en
King Arthur.
Entonces, en 2005, a Keira le llegaría el proyecto que la confirmaría ya no sólo como una cara bonita, sino también como una actriz de gran instinto y profunda sensibilidad. El proyecto fue
Orgullo y prejuicio, que le valió una
nominación al Oscar cuando sólo contaba con 20 años de edad. Luego se embarcaría en otro ambicioso, aunque estéticamente opuesto a la revisión de la obra de Jean Austen. Se trataba de
Domino de
Tony Scott. Desde entonces, su vida se ha visto destinada por contrato a reseguir el personaje de Elizabeth en la saga de
Piratas del Caribe, que hace un año vio surgir su segunda parte y que muy pronto pondrá en circulación su tercera entrega.
En cuanto a sus amoríos, se sabe que el primer novio serio de Keira fue
Del Synnott, con el que había compartido casting en
Thieves. Mientras que ya hace tiempo que se asocia sentimentalmente a Keira con el modelo norirlandés
Jamie Dornan, al que conoció en una sesión fotográfica en Nueva York.
Esta fan del equipo de futbol
West Ham United y coleccionista compulsiva de zapatos le tiene ganado el corazón a más de medio mundo. Su condición de ejemplo de belleza y su talento actoral le garantizan una larga y próspera carrera, siempre que ella esté agusto y ese sea su deseo. Así lo deseamos nosotros.