Son jóvenes, guapos y dos de las estrellas que más brillan en el firmamento de Hollywood. Mark Wahlberg y Joaquin Phoenix llegan esta semana a nuestras pantallas con 'La noche es nuestra',
su segundo trabajo juntos tras 'La otra cara del crimen'. Nuevamente
bajo la dirección de James Gray, ambos actores interpretan a dos hermanos a dos bandos de la ley, hasta que el que está en el lado de los buenos es amenazado, junto a su padre, por la mafia rusa.
Dos actores acostumbrados a interpretar roles muy diferentes: Wahlberg siempre metido en papeles de duro y malote; Phoenix,
mostrándonos siempre ese lado oscuro y retraído. Dos carreras muy
diferentes que, sin embargo, parecen destinadas a cruzarse
constantemente. Y es que, además de 'La noche es nuestra' y 'La otra
cara del crimen', ellos fueron los actores considerados
originariamente para protagonizar la aclamada 'Brokeback Mountain'. Pero el antiguamente conocido como Marky Mark no se atrevió a interpretar al vaquero gay, por afirmar "sentirse incómodo con las escenas de sexo entre hombres".
Y, al parecer, lo mismo le pasó a Phoenix, de manera que los papeles
recayeron finalmente sobre los magníficos Heath Ledger y Jake
Gyllenhaal.
Sin embargo, sus comienzos no tienen nada que ver. Mark Wahlberg es
dueño de un oscuro pasado, con una infancia problemática en una familia
numerosa. A los 16 años dejó la escuela y, tras un paso fugaz por New
Kids on the Block, con su hermano Donnie, formó su propio grupo, Marky Mark and the Funky Bunch.
Tuvieron su momento de fama en 1992 y el futuro actor se hizo además
famoso por protagonizar una erótica campaña publicitaria de Calvin Klein semidesnudo junto Kate Moss.
En
1993 decidió dejar atrás su etapa de niño malo y debutó en cine con El
sustituto, de Martin Donovan, con escaso éxito. Posteriormente trabajó
en Diario de un rebelde (1995), junto Leonardo DiCaprio, y en Angel y
demonio, de James Foley, hasta que le llegó la consagración con Boogie Nights,
de Paul Thomas Anderson, en la que interpretaba a un actor de películas
porno muy bien "dotado". El fracaso de su siguiente film, The Big Hit
(1998), no ayudó al siguiente, The Corruptor (1999), aunque ese mismo
año levantó su incipiente carrera cuando coprotagonizó con George
Clooney Tres reyes y La tormenta perfecta. Posteriormente Tim Burton confió en el como protagonista del remake de El planeta
de los simios, pero ha sido con Infiltrados, dirigida
por Martin Scorsese, con la que se ha consolidado definitivamente, y
que le valió una nominación a mejor actor secundario en los Oscar del
pasado año. Actualmente produce la serie Entourage, de la HBO, la cual está ligeramente basada en eventos de su propia vida.
En cuanto a Phoenix,
está llamado, sin duda, a convertirse en uno de los grandes de
Hollywood. Pese a haber crecido a la sombra de su desaparecido hermano,
River Phoenix, ha demostrado que es uno de los mejores actores
de su generación por méritos propios. Temperamental e imprevisible,
este fumador compulsivo y enemigo de las entrevistas, derrocha talento
en cada una de sus actuaciones. Cuando tenía seis años, sus padres
contrataron a un representante para potenciar sus dotes interpretativas
y las de sus hermanos. Su trayectoria se inició con apariciones en
anuncios publicitarios y en series de televisión, y a los diez años
tuvo su primera oportunidad en el cine, con un papel en Spacecamp.Un
año después protagonizó el drama Rusos, en el que también aparecía su
hermana Summer, y en 1989 se convirtió en una estrella infantil gracias
a Dulce hogar... ¡a veces!.
Tras una temporada alejado de la vida pública, Joaquin volvió a ser
noticia debido a la trágica muerte de su hermano River, por sobredosis.
Ese hecho marcó su reticencia a volver al mundo del cine, pero la
insistencia de sus amigos acabaron convenciendo a Joaquin para que
volviera a la interpretación. En 1995 protagonizó la película de Gus
Van Sant, Todo por un sueño, teniendo como compañera de reparto
a Nicole Kidman. A continuación, en 1997, actuó en El Secreto de los
Abbott, junto a Liv Tyler, Billy Crudup y Jennifer Connelly. También en
1997 fue coprotagonista junto a Claire Danes, Sean Penn y Jennifer
Lopez de Giro al Infierno, a las órdenes de Oliver Stone.
Trabajando sin parar, Joaquin Phoenix protagonizó dos películas en
1998: Regreso al Paraíso, con Anne Heche y Vince Vaughn, y Demasiado
Profundo, volviendo a formar pareja con Vaughn. Al año siguiente,
vendría Asesinato en 8mm de Joel Schumacher, junto Nicolas Cage. Pero
2000 marcaría un antes y un después en su carrera: interpretó a Commodo
en Gladiator, papel que le supuso una nominación al
Oscar. Después vendrían diversas colaboraciones con el director M. Night Shyamalan: Señales y El Bosque.
Y por fin en 2005 llegó su papel de Johnny Cash en la película En la Cuerda Floja. Centrada en la vida de una de las grandes figuras de la música americana esta película le supuso la consagración de este actor
como una de las estrellas más prometedoras del momento y su segunda
nominación al Oscar, aunque en esta ocasión como mejor actor principal.
Dos actores muy diferentes pero con mucho en común. ¿Con cuál te quedas tú?