De Miss América (en 1986) a primera actriz afroamericana en conseguir el Oscar a la mejor actriz (por Monster’s Ball, en 2001). De flamante chica Bond a la embarazada más guapa de Hollywood. ¿Hay algo que Halle Berry no pueda conseguir? Parece difícil imaginarlo, y más aún después de que la revista 'Esquire' la haya considerado como la mujer más sexy del mundo.
Los motivos son más que evidentes: su sensualidad provocadora y el impresionante físico que presenta, incluso después de haber sido madre hace poco. Pero es que, además de sus atributos físicos, Halle Berry cuenta con un talento interpretativo (cuando decide ponerlo en juego) de alto voltaje. Su sola sonrisa podría hacer descarrilar un tren, por no hablar de los estragos que provoca en los instintos básicos del personal sus apariciones en pantalla ligerita de ropa. Curvas de vértigo, cuerpo de diosa. En fin: Halle Berry.
Hace unos meses, sus fans tuvieron la oportunidad de verla en 'Cosas que perdimos en el fuego', dirigida por la realizadora danesa Susanne Bier, y en la que comparte cartel con todo un monstruo de la pantalla, Benicio del Toro. En el filme, Berry interpreta a Audrey Burke, una mujer acostumbrada a una vida llena de amor y comodidad después de once años de matrimonio. Sin embargo, su mundo se vendrá abajo cuando su marido (David Duchovny muera en un violento accidente. Entonces, impulsivamente, pide ayuda a Jerry (Del Toro), un drogadicto amigo de su marido desde la infancia. Desesperada por llenar el vacío dejado por la muerte de su marido, Audrey le ofrece la habitación al lado del garaje con la esperanza de que pueda ayudarles, a ella y a los niños, a enfrentarse a tan inesperada pérdida. La relación entre Audrey y Jerry no será sencilla y despertará todo tipo de resquemores y pasiones.
Halle Maria Berry nació el 14 de agosto de 1966 en Cleveland, Ohio, EE.UU. Su madre, Judith, es enfermera y ha estado junto a ella toda su vida, a diferencia de su padre, quien abandonó a la familia cuando Halle tenía solo 4 años de edad, luego regresó 4 años más tarde, pero la relación entre padre e hija nunca se recobró del todo. Su primer papel cinematográfico le llegó de la mano de Spike Lee, que le ofreció un papel como drogadicta en Fiebre Salvaje (1991). Decidida a tomarse muy en serio su carrera como actriz, después de años trabajando como modelo, Berry no se aseó ni se peinó en los diez días previos al rodaje para meterse de lleno en el papel. Luego, siguiendo la estela de la profesionalidad y la entrega, decidió preparar a fondo su papel en El último Boy Scout (1992) de Tony Scott, actuando gratis en un local de striptease. Ahí es nada.
Luego de compartir pantalla con intérpretes de la talla de Wesley Snipes, Bruce Willis o Samuel L. Jackson, y a consecuencia de su trabajo en Boomerang (1992), de Reginald Hudlin, en la que actuó con Eddie Murphy, la MTV la proclamó la actriz más deseada del año. Entonces decidió explotar a fondo su sex appeal en la versión cinematográfica de Los Picapiedra (1994), aunque pronto decidió regresar al territorio del drama en Corazones rasgados (1995), donde interpretó a una drogadicta que abandona a su hijo en la basura. De ahí saltó a Bullworth (1998) sátira política dirigida por Warren Beatty. Entonces decidió ponerse a prueba en el terreno del cine de acción y comprobar la rentabilidad de su imagen en la taquilla. La prueba de su olfato para el éxito quedó demostrado en X-Men (2000) y se confirmó definitivamente como Chica Bond en Muere otro día (2002).
Entre esos dos proyectos comerciales su vida dio un vuelco gracias a su trabajo en Monster's Ball por la que consiguió un Oscar, un premio SAG, el Oso de Plata en Berlín y fue elegida mejor actriz por la National Board of Review. Desde entonces, la actriz ha centrado su carrera en proyectos más comerciales como Gothika (2003), Catwoman (2004) o las secuelas de X-Men. Algunos han llegado a poner en duda sus elecciones, pero con Cosas que perdimos en el fuego, parece que la actriz retorna a la senda del drama, donde ha realizado sus mejores interpretaciones.
En cuanto a su vida privada, se puede decir que ha sido bastante agitada. Se dice que sufrió malos tratos por uno de sus primeros novios y que su primer marido, David Justice, un jugador de béisbol, al parecer era también violento. Tras un periodo de depresión, la actriz se divorció después de tres años de matrimonio. Luego estuvo casada con el músico Eric Benet del que se divorció en 2003. El momento más feliz de su vida llegó en 2007, cuando Berry confirmó que estaba embarazada de su novio Gabriel Aubry. El 16 de marzo de 2008, después de ser durante meses la embarazada más bella de Hollywood, Berry dió a luz a su primera hija: Nahla Ariela Aubry
Con energías renovadas después de su embarazo y con la aparente intención de volver a registros más dramáticos, no existen límites para Halle Berry, una de las mujeres más bellas del planeta.