¡Aviso para navegantes! Se ha divisado en el horizonte a la nueva estrella emergente de la galaxia de Hollywood. Responde al nombre de Isla Fisher y su melena pelirroja, su sonrisa arrebatadora, sus curvas de vértigo y su elegancia informal la hacen inconfundible. Pongan en alerta a sus instintos más básicos porque Isla ha llegado para quedarse y sacudir la testosterona del personal. Además, la chica llega armada de cualidades que la convierten en candidata idónea para la fama: belleza (salta a la vista), carácter, versatilidad (a veces modosita, otras fogosa), inteligencia (empezó como escritora de novelas) y buenas compañías (es la prometida del humorista Sacha Baron Cohen, con el que recientemente tuvo una hija). Para todos aquellos que aún no conozcan el vendaval Fisher, tiene la posibilidad de ponerse al día gracias a su trabajo en Definitivamente, quizás, en la que interpreta a April, una de las tres mujeres que rodean a Will (Ryan Reynolds), una de las que se casarán con él y terminarán siendo la madre de Maya (Abigail Breslin, la niña de Pequeña Miss Sunshine).
Isla Lang Fisher nació el 3 de febrero de 1976 en Muscat, Oman, donde residían temporalmente sus padres debido al trabajo del padre como banquero de las Naciones Unidas. Decidieron llamarla Isla por la península escocesa de Islav. Cuando la pequeña Isla sólo tenía nueve meses se trasladó junto a sus padres (de origen escocés) a Perth, Australia. Luego, a los nueve años, empezó a aparecer en anuncios para la televisión australiana, antes de conseguir papeles en dos series infantiles muy populares en el país: Bay City y Paradise Beach.
A los dieciocho años, con la ayuda de su madre, Isla escribió dos novelas románticas que se convirtieron en sendo éxitos de vendas: Bewitched y Seduced by Fame. Y luego, de 1994 a 1997, interpretó el papel de Shannon Reed en el culebrón autraliano Home and Hawai que la consagró como una estrella en su país. Era hora de buscar nuevos retos y la Fisher se fue a París a estudiar interpretación, lo que finalmente la llevó hasta Londres, donde apareció en varios montajes teatrales. De todos modos, la ambición de Isla seguía siendo conseguir brillar en la gran pantalla, algo que consiguió en 2002, interpretando a Mary-Jane en la versión fílmica de Scooby-Doo. Fue entonces cuando la actriz contrató los servicios de un agente norteamericano, que le consiguió un extensor papel en la comedia de éxito De boda en boda, en la que compartió cartel con Vince Vaughn y Owen Wilson y que le permitió alzarse con el premio a la Revelación del Año en los MTV Movie Awards de 2005.
En 2006, Fisher apareció como Becca en el drama London, junto a Jessica Biel, Chris Evans y Jason Statham. En 2007, apreció en The Lookout, un thriller en el que compartió pantalla con otras figures emergentes como Joseph Gordon-Levitt and Matthew Goode, y luego volvió a la comedia con Flipado sobre ruedas, una comedia al servicio del joven humorista Andy Samberg. De momento, 2008 apunta a ser un año de nuevos retos y de progreso. Hemos escuchado su voz como la Dra. Mary Lou Larue en el filme de animación Horton, ahora llega con Definitivamente, quizás y ya está inmersa en varios proyectos atractivos. Está preparando, en calidad de guionista, una comedia junto a Amy Poehler llamada Groupies, así como otro proyecto llamado The Cookie Queen. Además, ha firmado para aparecer en la adaptación fílmica del libro Confessions of a Shopaholic, cuyo rodaje empezó el pasado enero.
Isla Fisher reparte su tiempo libre entre Los Angeles y Londres, siempre acompañando a su prometido, el humorista británico Sacha Baron Cohen, famosos por sus encarnaciones de Borat o Ali G. La actriz se convirtió al judaísmo después de tres años de estudio preparándose para el matrimonio con Baron Cohen. El 19 de octubre de 2007, Fisher dio a luz a su primera hija, llamada Olive. La actriz ha declarado que siempre se ha sentido australiana, aunque su propia historia y la de su familia pertenecen a la esfera de lo global: su madre y sus hermanos viven en Grecia y su padre en Frankfurt, Alemania. Fisher ha declarado que adora la lluvia, la comida thailandesa y todo lo que rodea el mundo de la astronomía, el cine, el surf y la natación.