He aquí una parcela que todavía nos quedaba por abordar en este blog dedicado al universo del erotismo cinematográfico: la de la animación. ¿Quién no ha tenido fantasías protagonizadas por las reinas del erotismo animado? De hecho, por su propia naturaleza fantástica, muchas veces sugerentemente desproporcionada, ellas tienen vía libre a nuestro imaginario. Como homenaje a estas diosas de la animación presentamos un Top 10 diverso, en el que están representados diferentes géneros y formatos animados. ¿Cuál es vuestra preferida?

10. Princess Fiona (Shrek) (50). Antes de convertirse en un ogro, la princesa Fiona encarna a la perfección un nuevo tipo de belleza surgida del universo de la animación digital. Mujeres atléticas, modernas, liberadas, atractivas y con fuerte personalidad. En este grupo de féminas cabría incluir a la Elastigirl de Los increíbles y, si vamos más allá del cine para echar un vistazo en el mundo de los videojuegos, a la Yuna de Final Fantasy o la ya mítica Lara Croft.

9. Daphne (Scooby Doo) (5). El mundo de la animación televisiva nos ha dado multitud de alegrías. De hecho, muchos de nosotros debemos gran parte de nuestro despertar sexual a la antigua animación televisiva. El ejemplo que más claro lo encontramos en la Daphne de Scooby Doo: la chica más popular y sofisticada de la serie, con su perfecto vestuario reminiscente de los 60 y 70, con esas minifaldas imposibles de olvidar. Otros ejemplos van del exotismo intergaláctico de She-Ra, la compañera de aventuras del musculoso He-Man, a la April O’Neil de Las tortugas Ninja, la reportera más sexy de la animación. ¡Qué nostalgia!

8. Leela (Futurama) (24). Vamos allá con la cuota freak del ranking. Puede que a algunos les parezca extraño que situemos a la Leela de Futurama en nuestro Top 10, pero nunca hay que olvidar que la sensualidad no conoce fronteras (sean estas nacionales o planetarias). La televisión moderna, con sus grandes sátiras sobre el american way of life, han conquistado de un modo tan profundo nuestro imaginario que ha sido inevitable caer rendidos ante la capacidad de seducción de sus protagonistas femeninas, sean alienígenas, como Leela, o simples amas de casa, como la Marge de Los Simpson o la Lois Griffin de Padre de familia.

7. Mary Jane Watson (Spiderman) (27). Al escuchar el nombre de Mary Jane Watson, muchos jóvenes piensan automáticamente en el rostro y el cuerpo de Kirsten Dunst, encarnación del personaje en la saga de películas dirigidas por Sam Raimi. Sin embargo, antes de ser de carne y hueso, Mary Jane fue una diosa de pronunciadas curvas dibujadas. Y es que el universo del cómic ha sido una fuente inagotable de mujeres de vértigo. Heroínas en toda regla que han sabido utilizar su belleza para hacernos más felices. He ahí la Tormenta de los X-Men, con su inigualable cabellera blanca, o la Mujer Maravilla, con su despampanante vestuario, quizás un tanto pasado de moda, pero aún así explosivo.

6. Catwoman (Batman, la serie de animación) (29). Qué sería del mundo sin personajes femeninos malvados, maquiavélicos. Es cierto que las “buenas” de la película se terminan quedando con el héroe y con la gloria, pero son las “malas” las que suelen arrancarnos de raíz los más primarios instintos básicos. Catwoman, o Selena Kyle, fue en su versión animada una diosa irresistible, con sus increíbles curvas y ese halo de misterio que la rodeaba permanentemente. Y está claro que la indumentaria ayudaba a remarcar sus espectaculares atributos. En esta liga de “malas” tampoco podemos olvidar a la Black Cat de Spiderman, otra fémina de armas tomar capaz de aniquilarte con la sola exhibición de su voluptuoso cuerpo.

5. Blancanieves (Blancanieves y los siete enanitos). ¿Qué hubiese sido de nuestra infancia sin los clásicos de Disney? Fueron parte de nuestra educación sentimental y como tales dejaron huellas imborrables en nuestra psicología. Cómo olvidar la dulzura de Blancanieves, la fragilidad de la Cenicienta o la espontaneidad de Campanilla (de Peter Pan). El problema, o lo interesante, reside en el hecho de que todas estas reinas de la ingenuidad han terminado convertidas en iconos del morbo gracias nuestra tórrida imaginación. Qué se le va a hacer, somos así.

4. La princesa Jazmín (Aladdin) (3). A finales de los años ochenta, sobre todo a partir de La sirenita, Disney empezó a actualizar las figuras femeninas de sus películas, dotándolas de más curvas y una mayor sensualidad. Muchas son las representantes de esta tendencia: del exotismo salvaje de Pocahontas a la inocencia exacerbada de Bella, pasando por el orientalismo de Mulan. Sin embargo, nuestra preferida de entre todas es la Jazmín de Aladdin. Rodeada de misterio, todo en ella es puramente sexy: su mirada, su escotado vestuario, sus curvas, sus movimientos atléticos y sinuosos. Otro mito generacional.

3. Holli Would (Cool World) (26.). Entramos en el podio final de nuestro ranking con un dibujo animado inspirado en uno de los grandes iconos sexuales del cine: Kim Basinger. Se trata, claro está, de la Holli Would de Cool World, la injustamente olvidada película de Ralph Bakshi. La Holli “animada” tiene todos los rasgos de la Bassinger y más. Tenemos aquí el claro ejemplo del poder de la animación para conectar de un modo genuino con los mecanismos de nuestra imaginación, que siempre ansía más y más.

2. Betty Boop. ¿Sabíais que Betty Boop cumplirá 80 años en 2010? Y aún así se conserva de maravilla, ¿verdad? Tenemos aquí un objeto puramente sensual, fabricado por el delirio masculino: cintura ultra-delgada, larguísimas piernas y unos pechos suntuosos. Y, claro, después está la actitud, el movimiento, las miradas, los gestos… Después de ella, muchas nuevas féminas han superado, objetivamente, el poder de sus atributos, pero ella fue una pionera y por ello creemos que se merece la medalla de plata de nuestro ranking.

1. Jessica Rabbit (¿Quién engañó a Roger Rabbit?). ¿Y quién sino? Jessica, Jessica, Jessica, que estás en nuestra oraciones, en nuestro sueños, en nuestras fantasías. Tus curvas no son unas curvas cualesquiera: son LAS CURVAS. Tu cuerpo de fantasía, eternamente resplandeciente como el primer día. No hay otra como tú Jessica, no hay nada en ti que no sea sexy y, lo sabemos, tu mismo nos lo has dicho: “No soy mala. Es sólo que me dibujaron así”. Lo sabemos Jessica y damos gracias a Dios por ello.