El dicho que versa que todas las rubias son tontas
y no tienen cerebro está ya un poco trasnochado, aunque se sigue
recurriendo a él con frecuencia. Es el mundo del cine, además, el que
muchas veces sigue tirando de este tópico para articular el argumento
de muchas de sus películas. No sabemos si será por este tópico de
ingenuas y poco listas o por sus dorados cabellos, pero la cuestión es
que las rubias les suelen volver locos a ellos y son un buen reclamo
para la cartelera... ya se sabe que Los caballeros las prefieren rubias, como decía el título de una célebre película de los años 50 dirigida por Howard Hawks.
Si ha habido una rubia en el mundo del cine que ha encarnado este prototipo de ingenua esa ha sido la malograda Marilyn Monroe.
Posteriormente algunas han seguido su senda, explotando una imagen de
ingenuidad extrema, mientras que otras han querido quitarse el san
benito y desligarse de esta imagen.
Sean
tontas o, por el contrario, muy listas, la cuestión es que la gran
pantalla se llena de películas protagonizadas por rubias estrellas del
celuloide que atrapan al espectador... porque si hay algo que derrochan
es sensualidad y morbo. Así que vamos a hacer un repasito por las tentaciones rubias con más éxito del mundo del cine en la actualidad. Ellas han tomado el relevo a otras rubias que algunas décadas antes andaron tras los pasos de Marilyn como Kim Bassinger, Sharon Stone, Michelle Pfeiffer o, más recientemente, Nicole Kidman (¿rubia o pelirroja?) y Cameron Diaz, cada una con su particular estilo.
Empezamos nuestro repaso por las tentanciones rubias con Charlize Theron,
una rubia teñida. Es una de las rubias más cotizadas de la galaxia
hollywoodiense, y sin embargo, Charlize Theron es en realidad morena y
nació en Sudáfrica, muy lejos de Los Ángeles, USA. Charlize es una
mujer polifacética, versátil y brillante a partes iguales. Rostro de la
campaña publicitaria de J’Adore de Dior, una de las bellezas de la meca
del cine y, al mismo tiempo, una de las actrices rubias con más talento
del momento.
Cuando muchos la consideraban sólo una cara bonita, decidió afear
radicalmente su imagen para protagonizar la película Monster y llevarse
un Oscar a casa. Y sin embargo, Charlize nunca ha renegado de su
resplandeciente imagen: sus ojos claros, su arrolladora sonrisa, su
altura imponente, su cuerpo esbelto, su impecable pelo dorado… Modelo y
actriz, mujer concienciada políticamente y eminente figura de la
industria del entretenimiento.
Si en estos momentos una actriz rubia de fama y éxito -a la que además han comparado en más de una ocasión con Marilyn- esa es Scarlett Johansson.
Se ha dicho de la exhuberante actriz que es la nueva tentación rubia.
Ella es la versión moderna de la rubia platino en todo su esplendor.
Scarlett Johansson encaja en las fantasías de muchos por su luminosa
perfección y sus curvas de escándalo casi tanto que por su talento como
actriz. Pertenece a esa dimensión del firmamento hollywoodiense en el
que las estrellas pueblan un territorio inalcanzable. Ella está hecha
de la materia con la que se construyen los sueños. Fantasía intocable, Scarlett ha actualizado el mito de la rubia platino, añadiendo a la clásica distinción, glamour y estilo de las antiguas estrellas, un punto de vulnerabilidad y unas pinceladas de intelectualidad que componen una figura cercana a la perfección, y la apartan de la idea de rubia sin cerebro.
Scarlett encarna el deseo más abstracto, y quizás por eso el más
puro. Su imagen es una mezcla de femme fatale, universitaria aplicada,
vecina deseada y sufrida mujer de fuerte carácter. Sin duda pertenece a
la esfera de los mitos inmortales y sus trabajos en películas como Lost in Translation, Match Point o La dalia negra, se cuentan como algunas de las mejores interpretaciones de lo que llevamos de década.
Si hay una rubia de cine que encarna la dulzura en estado puro como nadie esa es Gwyneth Paltrow
con su cara de muñequita perfecta que no ha roto un plato en su vida.
Californiana de nacimiento, de madre actriz y padre director, productor
y guionista, Gwyneth no comenzó a relacionarse con el mundo del
celuloide hasta los dieciocho años. Su primer papel en la gran pantalla
fue en la película Grita, junto a Travolta y en Hook de Spielberg, haciendo de Campanilla. Sin embargo, Malicia y La señora Parker y el círculo vicioso la hicieron destacar, pasando a formar parte del reparto de la premiada Se7en, en la que era Tracy, la mujer de Brad Pitt, víctima final del asesino John Doe, interpretado por Kevin Spacey.
A partir de ese momento, su carrera ha sido meteórica, ganándose el
reconocimiento de la industria y de sus compañeros, siendo alabada por
la crítica a nivel internacional y recibiendo el cariño del público.
¿No es adorable acaso? Ella igual se mete en un papel romántico, que en
una comedia o en thriller.
Cuando pensamos en 'una rubia muy legal' nos viene a la cabeza Reese Whiterspoon.
Ella fue durante una época la reina de Hollywood, cuando la
bautizaron “chica de América” gracias a su interpretación de la mujer
de Johnny Cash en En la cuerda floja (con la
que se alzó con el Oscar). Actualmente, no ha parado de incrementar su caché, aunque
la taquilla de sus últimas películas no han sido todo lo positivas que se
podía esperar.
Sin duda, Drew Barrymore
se hizo famosa gracias a sus cabellos cuando estos eran más rubios que
nunca. Me refiero a cuando dio vida a la pequeña niña de E.T., El extraterrestre,
en ella era la hermana de Elliott. Es seguramente de las pocas actrices
de Hollywood cuya belleza cotiza al mismo nivel que la simpatía que
desprende. Aferrada a su perenne sonrisa, Drew Barrymore encarna un
prototipo de encanto poco habitual en el marco de la meca del cine, en
la que triunfan la mirada penetrante y la gélida distancia, en la línea
del modelo impuesto por el mundo de la moda. La Barrymore juega en otra
liga: la de la simpatía, la ingenuidad y la dulzura.
Como con Drew, el rostro de Kirsten Dunst nos es
muy familiar a los espectadores de cine desde que ella era una dulce
niña de bucles dorados. Ya había participado en alguna que otra
película cuando se hizo un hueco entre todo el plantel de estrellas que
participaron en Entrevista con el vampiro,
en la que con tan sólo doce años plantaba un beso a Brad Pitt. Puede
estar orgullosa de haber conseguido algunos de los papeles más
codiciados que se han ofrecido a actrices jóvenes. Es el caso del éxito
de taquilla Spiderman intepretada junto a
Tobey Maguire y Willem Dafoe y dirigida por Sam Raimi. A su rubia
melena se une una mirada de ojos azules que parece pudiera atravesar a
cualquiera. Rubia sí, pero poco inocente, al menos en lo que a vicios
se refiere: "Bebo moderadamente, he probado varias drogas y me gusta la
marihuana. Tengo una percepción diferente de la hierba que los
americanos", ha declarado en alguna ocasión.
Naomi Watts
se acerca más al estilo de rubia que encarnó Grace Kelly o Tippi
Hedren que al de Marilyn Monroe. Con ese tipo de belleza más sutil y
menos exhuberante, pero no por ello menos arrebatadora e incluso más
turbadora e inquietante. Nacida en el Reino Unido, aunque con
nacionalidad australiana, fue el director David Lynch quien la dio a
conocer a la industria de Hollywood con la película onírica Mulholland Drive,
si bien ya llevaba diez años metida en el mundo de la interpretación.
Desde entonces ha interpretado importantes personajes en otras
películas como The Ring, 21 gramos, King Kong o Promesas del este.
Por su parte, la rubia, guapísima, sensual y modosita Kate Hudson
-nacida en Los Ángeles el 19 de abril de 1979 e hija de la también
actriz Goldie Hawn- tiene ascendencia judía húngara, italiana,
irlandesa y anglosajona, lo que le da un toque peculiar. Su madre la
crió en la fe judía y la budista. Sus padres se separaron cuando Kate
era una niña y fue criada por el novio de su madre, el actor Kurt
Russell, al que considera su padre. Se graduó en artes escénicas en la
Crossroads School de Santa Mónica en 1997. Y de ahí al estrellato. Tras
algunos papeles menores, el público descubrió su gracia y encanto
naturales (concentrados en su irresistible sonrisa) en la película Casi Famosos
(2000), por la que además fue nominada al Oscar a la mejor actriz
secundaria. Desde entonces, Kate se ha paseado por varias de las
comedia románticas más exitosas de Hollywood.
Para terminar hablaremos de la que es seguramente una de las
actrices más camaleónicas de la nueva camada de jóvenes talentos que
azota Hollywood. Tierna y modosita si es necesario, electrizante y
calculadora si la acción lo requiere, Kate Bosworth
es puro fuego o puro hielo. Su belleza sublime, acentuada por su
penetrante mirada y tersa cabellera rubia, ya ha puesto patas arriba a
los corazones e instintos básicos de los espectadores de medio mundo, y
esto es sólo el principio. A sus 25 añitos, Kate se encuentra todavía
gestando unas cualidades y un talento que la pueden llevar hasta donde
ella desee. Ya no es conocida como “la novia de Orlando Bloom” (lo
dejaron en septiembre de 2006), ahora es Kate, un imán para la
taquilla. Con una de sus últimas películas, 21 Blackjack, ha conquistado a lo grande la taquilla americana.
¿Con cuál de todas estas rubias de cine te quedas? La modosita, la vecinita de al lado, la legal, la dulce e inocente, la exhuberante, la ardiente y arrebatadora,... Tú eliges.