La piratería e internet han hecho que el cine porno español, que hace no
mucho conocía tiempos gloriosos, hasta el punto de poder compararse con el que
se hacía en Estados Unidos, la meca de este mercado, ahora mismo esté en
decadencia.
Pero las cifras del negocio no engañan, por lo que también ha caído la
producción de filmes, lo que también conlleva el cierre de salas X en
España.
Hace años estas salas eran un negocio que tenía su razón de ser. Pero, con el
tiempo, este mercado ha quedado obsoleto y ha cambiado frente al empuje de los
canales de pago y, sobre todo, de Internet. El que quiere porno lo tiene al
alcance del ratón, y muchas veces sin pagar ni un solo euro.
Los responsables del sector no quieren ayudas económicas estatales, pero sí
piden un cambio en la legislación, ya que España es uno de los países más
'piratas' del mundo. Y también ponen el punto de mira en la sociedad hipócrita,
argumentando que una chica de 16 años puede abortar, pero no puede ver una
película porno.
En cuanto a la manida crisis, los productores creen que no les ha perjudicado
e incluso les ha ayudado, ya que la gente sale menos, se queda más en casa,
disfrutando de una película, sea X o comercial.