Al ser una de las materias primas favoritas del cine, el sexo
ha sufrido todo tipo de usos y mutaciones en la gran pantalla. Algunos
lo han utilizado para buscar la belleza, mientras otros lo han
explorado como una herramienta de atracción comercial. Sin embargo, lo
que nos interesa aquí son aquellas películas que han aprovechado el sexo para escarbar en las regiones más absurdas de la conducta humana: de lo cómico a lo absurdo, pasando por lo sublime. He aquí una lista de las escenas de sexo más absurdas del cine.
Agárralo como puedas (1988). Tratándose de momentos absurdos, el detective Frank Drebin (Leslie Nielsen)
no podía faltar a la cita. Menos aun cuando una de las escenas más
memorables de la saga de Agárralo como puedas comprende la fulgurante
escena sexual en la que Frank y Jane (Priscilla Presley) practican sexo enfundados en unos condones de tamaño corporal. Ver para creer.
Crash (1996). Hacemos una pausa en nuestro viaje por el sexo humorístico para detenernos en esta gran película de David Cronenberg, basada en la novela de J.G.Ballard,
y protagonizada por una tropa de personajes que han desarrollado una
fascinación mórbida por los accidentes automovilísticos. El problema
surge cuando ese se convierte en el único modo de entrar en “calor”.
Bad Santa (2003). En esta cumbre de la corrosión, la transgresión y la incorrección humorística, servida sobre la imagen de un borrachín Billy Bob Thornton vestido de Santa Claus,
no podía faltar una referencia bizarra al sexo. La escena en cuestión
no es particularmente explícita, pero los aullidos de la partenaire de Thornton (que desata su fantasía gritando: “¡Fóllame Santa!”) son verdaderamente salvajes.
Teeth (2007).
La leyenda, o el mito, de la “vagina dentata” ha generado multitud de
relatos siniestros. Su última adaptación se dio en la gran pantalla en
el año 2007, de la mano de una película en la que la ironía servía de
filtro para este horroroso concepto. ¿Existe una visión más macabra que
la de una vagina acondicionada con una afilada dentadura?
Los cazafantasmas (1984). Volvamos al humor. La cosa es tan delirante como elemental: Dan Ackroid recibe una fellatio de parte de un fantasma. El rostro de Ackroid, “el cazafantasmas gordito” lo dice todo: puro asombro.
Howard... un nuevo héroe (1986).
No sabemos cómo, pero esta película termina colándose en todas nuestras
listas. La cuestión es que se trata de una película protagonizada por
un pato de peluche al que debemos suponer heroicos superpoderes.
Además, el tipo es un casanova y se lleva al huerto a la chica. En fin.
Crank (2006).
Pasó relativamente desapercibida por la cartelera y no cabe duda de que
el resultado final no hizo justicia a la magnífica premisa (un tipo
necesita mantener su adrenalina a mil para poder sobrevivir); sin
embargo, esta película tenía más de un hallazgo: como la escena de sexo
exhibicionista entre Jason Statham y Amy Smart.
El cortador de césped (1992). Es
curioso observar lo rápido que pasa el tiempo. A principios de los
noventa, cuando esta película fue realizada, la idea del sexo virtual
todavía parecía algo excitante y turbador. Hoy en día, cuando ya
vivimos rodeados de imágenes, no hay nada menos prometedor que la idea
del sexo sin interacción.
El último tango en París (1972).
Todo el mundo sabe perfectamente a lo que nos vamos a referir. Sí, la
célebre escena de la mantequilla. En el fondo, una escena tan manida
que, con el tiempo, ha perdido el efecto turbador y provocador que tuvo
en sus orígenes. Aun así, los tortuosos encuentros sexuales entre Marlon Brando y Maria Schneider siguen ocupando un puesto de honor en listas como esta.
Con la poli en los talones (1994).
Cruce de fantasía imposible y de fantasmada sin parangón, tenemos aquí
uno de los verdaderos hitos del sexo absurdo. Metidos en una
persecución motorizada, Charlie Sheen y Kristy Swanson aprovechan un momento de distensión para marcarse un polvete al volante de un coche.
Soñadores (2003).
Bertolucci decidió crear nuevos mitos eróticos para la siguiente
generación y lo consiguió con esta película que catapultó a lo alto del
paraíso de las fantasías sexuales a la poderosa Eva Green.
La excusa: un triángulo amoroso formado por dos incestuosos hermanitos
franceses y un niñato americano… y todo ello con el mayo del 68 francés
de fondo.
Demolition Man (1993).
Realizada solo un año después de El cortador de césped, esta película
ya adelantó algo que tardaríamos poco tiempo en descubrir: el sexo
virtual no mola. ¿Y quién mejor para revelárnoslo que el bueno de Sylvester Stallone?
Team américa: La policía del mundo (2004).
En este corrosivo delirio protagonizado por marionetas (probablemente
la película más políticamente incorrecta de la década) no podía faltar
la escena de sexo de rigor. Los creadores de South Park
llevaron su gusto por la irreverencia a cotas jamás exploradas en esta
sátira sobre la cultura, la política y la mentalidad yanki.
Clerks (1994).
Uno de los momentos míticos del cine de los 90. Cualquier cosa podía
ocurrir en el mini-súper regentado por los dos pasotas protagonistas de
esta delirante película. Incluso que una chica mantuviera relaciones
sexuales con un vagabundo fallecido en el lavabo del local mientras
practicaba el onanismo. Inolvidable.